El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó este martes la presión contra el régimen iraní al afirmar que Teherán debe pactar un acuerdo con Washington o se enfrentará a consecuencias catastróficas. El mandatario republicano lanzó esta advertencia antes de embarcarse rumbo a China para sostener un encuentro con Xi Jinping.
Trump sostuvo que Irán “está bajo control” y aseguró que su administración alcanzará los objetivos planteados “de una forma u otra”. Desde las afueras de la Casa Blanca, el jefe de Estado se dirigió a los periodistas con un mensaje contundente: “Irán hará lo correcto o terminaremos el trabajo”. Enseguida, endureció el tono: “O vamos a llegar a un acuerdo o serán diezmados”.
Estas declaraciones surgen en un contexto de alta tensión en Medio Oriente, luego de que la Casa Blanca desestimara la más reciente respuesta de Teherán en las conversaciones destinadas a consolidar el alto el fuego pactado tras meses de hostilidades militares entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Trump descartó cualquier necesidad de respaldo internacional para gestionar el conflicto. “Tenemos a Irán muy bajo control”, afirmó. “Vamos a ganar de una manera u otra. Ganaremos por la vía pacífica o de cualquier otro modo”.
El mandatario también restó importancia a la participación de China en las negociaciones sobre Irán, a pesar de que Pekín es el mayor comprador de crudo iraní y ejerce una influencia considerable sobre el régimen de Teherán.

“Tenemos muchas cosas que discutir. Para ser franco, no diría que Irán sea una de ellas”, señaló Trump en referencia a su reunión con Xi Jinping. No obstante, resaltó el valor de la relación bilateral con China y describió su vínculo con el presidente chino como “inmenso”.
La crisis en torno al estrecho de Ormuz continúa siendo un punto crítico para Washington. Este corredor marítimo, por el que transita una porción significativa del petróleo y gas natural mundial, permanece afectado por las restricciones impuestas por Irán y la agitación militar regional.
En ocasiones previas, Trump había solicitado a China que ejerciera presión sobre Teherán para lograr la reapertura completa del estrecho y asegurar el tránsito normal de embarcaciones comerciales. La Casa Blanca considera inaceptable que el régimen iraní utilice esa ruta estratégica como instrumento de coerción geopolítica.
El republicano agregó que las fuerzas militares iraníes resultaron seriamente debilitadas tras los bombardeos ejecutados por Estados Unidos e Israel en los últimos meses.
Durante su comparecencia, Trump también criticó a la OTAN por no brindar el apoyo esperado en el conflicto. “La OTAN me decepcionó profundamente”, sostuvo. “No estuvo ahí cuando la necesitábamos”.

Si bien manifestó su preferencia por resolver el conflicto mediante el diálogo, Trump dejó claro que no tiene apuro por sellar un pacto si este no favorece los intereses de Estados Unidos. “No tenemos prisa”, declaró.
Las conversaciones entre Washington y Teherán atraviesan uno de sus momentos más tensos desde el estallido de la guerra regional. Trump calificó recientemente la respuesta iraní a la propuesta de paz estadounidense como “TOTALMENTE INACEPTABLE”.
La guerra en Ucrania “está muy cerca” de terminar
Antes de viajar a Pekín, Trump también se refirió al conflicto entre Rusia y Ucrania y pronosticó un pronto acuerdo entre las partes. “Creo que el fin de la guerra en Ucrania está muy cerca”, expresó ante la prensa. Estas declaraciones coinciden con recientes comentarios del presidente ruso, Vladimir Putin, sobre posibles avances diplomáticos.
Presos políticos en Venezuela
Trump sorprendió además con declaraciones sobre Venezuela. El mandatario estadounidense aseguró que “todos” los presos políticos venezolanos serán liberados. “Vamos a sacarlos a todos”, afirmó.

El presidente sostuvo que el pueblo venezolano “está encantado” con los cambios recientes y resaltó la expansión de compañías petroleras estadounidenses en el país, entre ellas Chevron y ExxonMobil.
Estas declaraciones se producen mientras Washington impulsa una transición política gradual en Venezuela, tras la captura del narcodictador venezolano Nicolás Maduro y el levantamiento parcial de sanciones petroleras.
Fuente: Infobae