Soñaba con ser abogado, pero el fútbol se impuso. Cuando Agustín Rodríguez Panceta estaba a punto de terminar el secundario, tomó una decisión que marcaría su vida: sentó a sus padres en la mesa de Mar del Tuyú y les pidió un año de plazo para dedicarse al streaming. Nacido el 19 de noviembre de 2004, Agusneta creció rápidamente y se consolidó como uno de los creadores de contenido más influyentes del país.
Desde plataformas como Twitch, YouTube, Kick y TikTok, Agusneta demostró su talento. Hoy también se lo puede ver en Directv, Luzu, TNT y Telefe, entre otros. Su carisma y conocimiento futbolero lo llevaron a donde pocos imaginaban.
El inicio de un sueño
-¿Cómo fue empezar a streamear? Cuéntanos tu historia.
-Mi historia arranca en el último año de colegio. Tengo 21 años y empecé a streamear en enero de 2022. Estaba de vacaciones con mi familia en Mar del Tuyú. Siempre quise estudiar abogacía, y aún lo quiero hacer, no negocio eso. Pero hay algo que me vuelve loco: la pasión por el fútbol. No hay nada que me guste más que hablar de fútbol. Todas las charlas con mi papá, mi abuelo y mis amigos giran en torno a ese deporte.
-¿De qué equipo es Agus?
-Soy hincha de Estudiantes de Caseros, por mi papá. Él me lleva a la cancha desde los dos años. Todas nuestras charlas son de fútbol. Pero a los diecisiete años es difícil llegar y cobrar por hablar de fútbol. Entonces les dije a mis papás: “Denme un año, voy a arrancar a streamear”.
-¿Ellos sabían qué era streamear?
-Nada. Les pedí desde enero hasta diciembre de 2022, que se venía el Mundial. Les dije: “Déjenme este año, si no la pego, arranco a estudiar abogacía”.
-Siempre fuiste metódico.
-Sí, y también hago lo que siente mi corazón. Si mi corazón dice que es por ahí, es por ahí. Mi corazón siempre fue el fútbol. El 14 de enero de 2022 llegué de vacaciones e hice un stream con Davoo.
-¿Cómo llegaste a Davoo?
-Para mí es el número uno. Lo conocí en febrero de 2021. Él streameaba con cien o doscientas personas. Me hice su fan número uno y de ahí nació una amistad. Cuando le dije que quería streamear, me respondió: “Contá conmigo para lo que quieras”. El 18 de enero de 2022 arranqué a streamear, cuatro días después de esa charla. Así empezó todo.
-¿Invertiste en equipos?
-Tenía cosas muy malas. La compu tenía cuatro gigas de memoria. Dije: “Esta es mi esencia: arrancar con lo que hay”. Con una compu viejísima y un micrófono saturado empecé a meter mucha gente. El primer stream con Davoo lo hice con un J1 Samsung, desde el comedor de mi casa. Después, con las primeras donaciones, mejoré un poco la cámara.
El hate y la salud mental
-¿Cómo te llevas con el hate?
-Es parte de esto. He hecho streams de ocho horas. ¿Sabes la cantidad de cosas que uno puede decir en ocho horas? Si sentiste que hiciste un buen stream, ¿por qué te vas a indignar por un meme en Twitter? Hoy las redes sacan de contexto para dañar. Cuando vos me decís qué consejos doy para arrancar, digo que tenés que estar bien con vos mismo, porque te van a criticar mucho.
-¿Ejemplo?
-Yo prendía stream y todos decían: “¿Con ese pelo cómo podés streamear? ¿Con esa cara, esos dientes?” La gente mira cosas que vos ni te mirabas antes.
-Tenías dieciocho años.
-Sí. Me decían que era insoportable, que era esto o lo otro. Pero prefiero eso a que me critiquen por una maldad. Si no te gusto, bloqueame, no me mires. Recomiendo trabajarlo con un psicólogo.

-¿Vos hacés terapia?
-Fui. Es importante exponerse. No te niego que nunca lo sufrí. Mucha gente quiere ser famosa por la fama misma, pero la fama es consecuencia de hacer lo que te gusta y cuidar tu salud mental.
El físico y el Mundial 2026
-Hoy trabajás en muchos lugares. ¿Te cuestionas el tiempo para entrenar?
-Soy de años. En 2023 y 2024 me dediqué full al streaming. En 2025 dije: “Voy a dedicar mi año al físico”. Pero en 2026 está el Mundial. No se puede fallar como creador de contenido de fútbol en un año mundialista.
-¿Por qué el programa 412 no va al Mundial?
-En stream, lo que más funciona es la reacción en vivo. Este Mundial tiene una logística complicada: Argentina juega en varias ciudades. A nosotros nos mueve que “termina el partido y diez minutos después arranca 412”. Estando allá, no podemos asegurar eso.
De Mar del Tuyú a las casas de los campeones
-¿Cómo te sientes trabajando con Maxi López?
-Recién lo conozco. Es valioso tener a alguien con tanta experiencia en Europa. A mí no me importa el quilombo de Wanda Nara. Mi mamá me reta, pero yo le digo: “¡Maxi jugó con Zlatan Ibrahimović y con Ronaldinho!”.
-Vas a casas de campeones del mundo.
-Totalmente. Fuimos en febrero a Europa con Teo. Nahuel Molina, Tiago Almada, Alexis Mac Allister nos abrieron las puertas. Fuimos a la casa de Lisandro Martínez sin grabar nada. Nos dijo: “No estoy para nota, pero sí para tomar unos mates”. Solo quería la experiencia de hablar con un central campeón del mundo.
-¿Cómo contactas a los futbolistas?
-Les escribo por Instagram. A Nahuel Molina le dije: “Hola, ¿cómo estás? Estamos en Europa, tengo ganas de conocerte”. Él respondió: “Dale, termino el entrenamiento y vamos a casa”. No había nada cerrado antes de viajar.
-¿No tenían un productor?
-Nada. Llegamos a Europa y les escribí desde mi cuenta o la de Teo. Thiago Almada le contestó a Teo, y Nahuel Molina a mí. No hubo intermediarios.

-¿Y qué hay después de eso?
-El fútbol tiene contenido infinito. Hoy digo: “Quiero conocer a Messi”. Mañana será Lamine Yamal. El fútbol se renueva. Lo que quiero es mantenerme hablando de fútbol, sin importar el formato.
-¿Por qué crees que los jugadores te responden?
-Porque el programa genera eso. Messi jugó al “impostor” con sus hijos en un clip. Eso abre puertas. Cuando voy a hablar con ellos, no busco sacarles algo malo. Si hicimos una nota de dos horas y no le gusta, subo veinte minutos. Si no le gusta nada, no subo nada. Mi valor es haber hablado con vos.
Vida personal y amor
-¿Estás saliendo de noche?
-Trabajo seis días. El sábado es mi día libre, ahí me junto con amigos y salgo.
-¿Te encaran contundentemente?
-Ahora me encaran, pero es raro. Antes no me pasaba. A los quince, cuando armaban parejas y decían “Agustín”, las pibas se querían morir. Yo decía: “No pasa nada, me voy a jugar al fútbol”.
-¿Te gustaría enamorarte?
–Nunca me cierro a enamorarme o tener novia. Pero no le podría dar todo el tiempo que quisiera. Estoy seis días trabajando. Si me enamoro mañana, capaz reduzco un poco. Pero es difícil hoy darle ese tiempo a una pareja.
-¿Te enamoraste alguna vez?
-En el secundario. Desde que arranqué a streamear, nunca más me enamoré. Para eso necesito ver a la persona seguido. Hoy todo es efímero: veo a alguien una o dos veces y no puedo enamorarme así.
Fuente: Infobae