El artista Gyula Kosice vuelve a pisar suelo argentino tras su paso por el Museum of Fine Arts of Houston. Ahora, el Museo Castagnino de Rosario se convierte en el escenario de un recorrido que abarca desde sus primeras creaciones en la década de 1940 hasta piezas producidas en pleno siglo XXI.
Una primera individual en la ciudad
La exposición, bautizada como En tiempo real, marca la primera muestra individual que se le dedica al artista en Rosario. La curaduría ha logrado reunir trabajos provenientes del Museo Kosice y de otras instituciones de peso como el MNBA, Malba, MACBA y el Planetario de Buenos Aires.
La figura de Gyula Kosice, quien nació en Checoslovaquia en 1924 y se radicó en Buenos Aires hasta su fallecimiento en 2016, se erige como un caso excepcional dentro del arte argentino e internacional del siglo XX.

La propuesta gira en torno a su legado como pionero en la intersección entre el arte, la ciencia y la tecnología. La muestra no solo se queda ahí: incluye piezas que indagan en el agua, la luz y el movimiento, además de proyectos utópicos como la famosa Ciudad Hidroespacial.
Estos trabajos, definidos por un fuerte componente participativo e investigador, le aseguraron a Kosice un lugar central entre los experimentadores de su época, tal como lo destaca el texto curatorial de la exposición.
La curadora, Jazmín Adler, explica que el núcleo de la muestra es el concepto de “tiempo real” en el arte. Según Adler, se trata de un arte donde
“las transformaciones experimentadas por las obras coinciden sincrónicamente con el tiempo del público. En lugar de representar acontecimientos pasados o construir ficciones diferidas, el arte en tiempo real sucede en el mismo momento en que es experimentado. La obra se actualiza en cada instante y el gesto artístico deviene en el propio comportamiento de la pieza”.

Un viaje desde 1944
El recorrido cronológico por la trayectoria de Kosice arranca en 1944. Con apenas veinte años, el artista creó la escultura Röyi, señalada en la exhibición como la primera obra articulada y móvil con participación del espectador en toda América Latina. Ese mismo año, cofundó la revista Arturo, la primera publicación de arte abstracto y concreto de la región. En los años siguientes, se integró como figura clave en los movimientos Arte Concreto-Invención y Arte Madí, según detalla el archivo de la exposición.
A partir de la década de 1950, Kosice profundizó su experimentación con materiales: incorporó luz de neón, agua y movimiento permanente a sus piezas. Fue entonces cuando delineó su proyecto más ambicioso, la Ciudad Hidroespacial, donde imaginó hábitats voladores para una humanidad futura. Su producción se mantuvo activa hasta los 92 años, atravesando distintas etapas pero siempre con el objetivo de expandir los límites de los materiales artísticos y el rol del espectador.
La muestra también establece un diálogo con artistas rosarinos como Antonio Berni y Lucio Fontana. Además, incluye una instalación creada por Mariana De Matteis y obras contemporáneas de la Colección Castagnino+macro.

Ecos en el arte contemporáneo
Este despliegue revela cómo los experimentos iniciales de Kosice anticiparon preocupaciones que hoy definen las prácticas contemporáneas: la participación activa del público, la obsolescencia de la obra, la integración de materiales ajenos a la tradición artística y la relevancia de la experiencia por encima del objeto terminado.
Adler sostiene que la temprana incursión de Kosice en la creación de obras en “tiempo real” no fue un gesto secundario, sino que
“entraña un impulso sostenido por explorar los límites y posibilidades de la materia, la energía y la percepción”.
Para la curadora, el artista logró articular las búsquedas de las primeras vanguardias —la integración arte y vida, la experimentación con materiales heterodoxos, la plasmación de imaginarios utópicos— con preocupaciones que hoy atraviesan el arte contemporáneo: la generatividad, la inestabilidad, la mezcla entre elementos físicos como plásticos y agua, y materialidades inasibles como electrones, fotones y bits.

Esta inquietud creadora es visible en la selección de trabajos que componen En tiempo real. Allí, la presencia del agua, la luz y el movimiento conviven con la poesía y la invención tecnológica que definieron la obra de Kosice. La exposición traza un recorrido que pone en primer plano la dimensión procesual, efímera y participativa de su producción, y las resonancias que aún genera en el arte argentino contemporáneo.
La muestra subraya que, para Kosice, el arte no es solo un objeto para la contemplación, sino una experiencia compartida donde el instante y la interacción con el público se convierten en protagonistas centrales.
Actividades complementarias
La exposición se complementa con la proyección de Travesía intergaláctica: La Ciudad Hidroespacial de Gyula Kosice en la Sala Planetario, del Complejo Astronómico Municipal. Este material audiovisual es una realización conjunta entre la Fundación Kosice, el Planetario Galileo Galilei de Buenos Aires, Malba y UxArtLabs, realizada entre 2024 y 2025.
En tiempo real, de Gyula Kosice, estará abierta hasta el 16 de agosto en el Museo Castagnino (Av. Pellegrini 2202, Rosario). Horarios: miércoles a viernes de 13 a 19 h; sábado, domingo y feriados de 10 a 19 h. Visitas guiadas: miércoles a domingo y feriados a las 17 h. Entrada gratuita.
*Travesía intergaláctica ofrece proyecciones para público general los sábados y domingos de mayo a las 17 h en la Sala Planetario del Complejo Astronómico Municipal (Av. Diario La Capital 1602). Entrada gratuita. Las entradas se retiran en la boletería del Planetario el mismo día de la función, media hora antes. Recomendada a partir de los 7 años. Duración: 20 minutos.
Fuente: Infobae