El hantavirus se ha convertido en un tema central de la actualidad. Tras la pandemia de covid-19 en 2020, la población teme un nuevo brote. Por eso, el seguimiento del crucero Hondius, donde se han detectado infectados, está siendo cubierto ampliamente por los medios y seguido con inquietud.
Hasta ahora, se han reportado 3 fallecidos y 8 personas que dieron positivo. No obstante, las autoridades sanitarias envían mensajes de calma. La OMS (Organización Mundial de la Salud) asegura que no hay razón para alarmarse.
Aún así, persisten muchas dudas. Una de las más frecuentes es: ¿qué ocurre con los cuerpos sin vida a bordo? La realidad es que los cruceros deben estar listos para emergencias sanitarias, incluyendo la conservación temporal de cadáveres.

Protocolo ante un fallecimiento en alta mar
De acuerdo con la funeraria El Ángel, existen pautas claras a seguir. El protocolo varía según la causa del deceso: muerte natural, enfermedad o posible crimen. Las navieras tienen procedimientos definidos para actuar con rapidez y cumplir condiciones sanitarias.
Lo primero es informar al capitán y al equipo médico. Luego se notifica a las autoridades marítimas y sanitarias, sobre todo si el barco está cerca de aguas territoriales o existe riesgo para otros pasajeros.
Los cruceros modernos pueden conservar cuerpos varios días. Disponen de morgues o cámaras frigoríficas en áreas alejadas de zonas comunes, diseñadas para mantener condiciones sanitarias hasta llegar a puerto.
Otro aspecto delicado es la comunicación con las familias. La naviera contacta a los familiares para coordinar trámites y la repatriación del cuerpo.
Según la causa del fallecimiento, los gastos pueden cubrirlos la compañía o la familia. Por eso los expertos recomiendan contratar seguros de viaje que incluyan estas situaciones.
Además de lo sanitario, los decesos en alta mar conllevan carga burocrática y legal. Cada país tiene normas sobre traslado internacional de cadáveres, lo que complica la gestión según la ubicación del barco.
En ocasiones, las autoridades exigen autopsias o investigaciones adicionales antes de autorizar el desembarco, como sucede con el Hondius. Las compañías suelen contar con personal especializado para acompañar a las familias y facilitar documentos, ayudando a sobrellevar una situación difícil.
Fuente: Infobae