El Centro de Recuperación de Aves de Bolzano (CRAB), en Italia, informó sobre la recuperación de un ejemplar de Saturnia del pero (Gran pavón), la polilla más grande de Europa. El insecto fue encontrado casi sin signos vitales y trasladado al centro especializado. Esta especie tiene un gran interés ecológico debido a la drástica disminución de su población por el uso de pesticidas y la pérdida de hábitat, lo que ha motivado la creación de normativas de protección en varias regiones.
“Esta especie vive su fase adulta solo durante unos pocos días. Ni siquiera se alimenta: toda su energía ya la ha acumulado en la fase de oruga. Su único objetivo es encontrar una pareja, reproducirse y cerrar el ciclo de la vida”, detallaron desde la cuenta de Facebook del CRAB Bolzano ONLUS. Además, defendieron que son “esenciales para el ecosistema”, ya que “son polinizadores nocturnos”.

Tras varios días de observación y cuidados especializados, los expertos del CRAB anunciaron: “Poco a poco, se recuperó. Cobró vida, volvió a abrir las alas… y pudimos liberarla”. Este proceso fue fundamental, pues aunque “a menudo menospreciadas en comparación con las mariposas”, realmente “ayudan a muchas plantas a reproducirse y representan una importante fuente de alimento para otros animales, contribuyendo al equilibrio de la biodiversidad”. Así, la Saturnia del pero demuestra que “incluso una vida breve puede desempeñar un papel enorme”.
Una vida breve pero crucial
La polilla, también conocida como Gran pavón, es la más grande de Europa y desempeña un papel clave como polinizador nocturno. Su corta vida adulta, de apenas unos días, está dedicada exclusivamente a la reproducción. La pérdida de su hábitat y el uso de pesticidas han reducido significativamente sus poblaciones, por lo que centros como el CRAB trabajan en su protección y recuperación.
Otras intervenciones del CRAB
El rescate de esta polilla se suma a otras recientes atenciones del centro. Entre ellas, destaca el caso de un mirlo herido por el ataque de un gato, que mostró signos positivos de recuperación y fue liberado en poco tiempo. Otros animales, como un carbonero común con problemas de movilidad y un gorrión hallado en estado crítico, permanecen bajo observación con tratamientos que incluyen la inmovilización de extremidades.
El trabajo del CRAB también ha abarcado especies acuáticas y urbanas. Una pata “se había estrellado contra un escaparate en Sant’Antonio, en Bolzano” y se fracturó la clavícula además de sufrir un traumatismo craneal. Finalmente, pudo regresar a su hábitat después de recuperarse.
Consejos para ayudar a la fauna
Desde el CRAB comparten recomendaciones para que los ciudadanos puedan asistir a animales en apuros. Por ejemplo, en caso de hallar un murciélago en dificultades, sugieren crear una guarida temporal enrollando un calcetín dentro de un tubo de papel higiénico, lo que proporciona refugio cálido hasta la llegada de expertos.
La labor de esta entidad evidencia la importancia de la atención veterinaria y el rescate especializado para la conservación de la biodiversidad en entornos urbanos y rurales. Desde su apertura hace 22 años, han atendido a miles de animales, con una “media anual de más de 300 animales salvajes”. Aun así, siempre intentan garantizar que “todos los animales reciban la mejor atención por parte de veterinarios y con la ayuda de voluntarios”, como indican en su página web.
Fuente: Infobae