Conocida por su personalidad fuerte y sus memorables apariciones en programas como ‘Esto es guerra’ y ‘Combate’, Ducelia Echevarría ha transformado por completo su existencia al apartarse de los focos. Durante su etapa televisiva, no solo fue considerada una de las competidoras más destacadas en desafíos físicos, sino también una de las figuras más controversiales del género. Siempre fiel a su estilo directo, no dudó en enfrentarse tanto con sus colegas como con la conductora Johanna San Miguel, algo que la hizo aún más popular.
Ese carácter la llevó a ser protagonista de intensos momentos en pantalla y a ganar una legión de seguidores. Sin embargo, desde hace un tiempo considerable, la también madre decidió alejarse del bullicio mediático para concentrarse en nuevas metas: el emprendimiento y el entorno digital.
Un nuevo comienzo en Pozuzo
Lejos del brillo y los conflictos televisivos, Ducelia se estableció en su lugar de origen, Pozuzo, donde halló paz y un vínculo directo con la naturaleza. A través de sus redes, muestra su vida cotidiana en el campo, donde realiza labores agrícolas, cuida animales y retoma actividades que hacía desde pequeña con su familia. Con ropa de trabajo y rodeada de vacas, caballos y terneros, la ex participante de realities exhibe una rutina totalmente opuesta a la exposición que vivió durante años.
Para Ducelia, este cambio fue una elección consciente en busca de una existencia más genuina y alineada con sus principios.
“Mi paso por la televisión fue una etapa muy enriquecedora que me permitió crecer personal y profesionalmente, me permitió desarrollar disciplina frente a nuevos retos. Sin embargo, con el tiempo sentí la necesidad de explorar un camino más propio, por lo que decidí alejarme de las cámaras para enfocarme en mi emprendimiento, un proyecto que hoy me apasiona porque me permite construir desde cero, conectar de manera más cercana con las personas y apostar por una propuesta auténtica alineada a mi nuevo estilo de vida”, afirma.

Su proyecto empresarial
Alejada de los sets de grabación, Ducelia Echevarría se ha consolidado como emprendedora con ‘Duchela’, su marca de cerveza artesanal producida en Pozuzo. Inspirada en la riqueza de su tierra, lanzó su negocio utilizando ingredientes locales como camu camu y maracuyá. Sus estudios universitarios en Turismo y Administración le han permitido gestionar y expandir el proyecto, ajustando la oferta según las preferencias del público.
Al inicio, ‘Duchela’ ofrecía ocho sabores distintos, pero la interacción directa en ferias y con los clientes le enseñó a seleccionar las variedades más solicitadas. “El contacto directo con el público te permite saber qué está pidiendo la gente”, comenta Ducelia.

Además de su negocio, Ducelia ha encontrado en las redes digitales un medio para conectar con su audiencia bajo una nueva faceta. Por medio de sus plataformas, comparte consejos de vida, vivencias rurales y los desafíos del emprendimiento, manteniendo la autenticidad y franqueza que la caracterizaron en televisión.
Un presente sin controversias
Aunque todavía es recordada como una de las competidoras más polémicas y directas de los realities, Ducelia Echevarría disfruta hoy de una vida más calmada y dedicada a sus proyectos personales y familiares. Su historia es un ejemplo de reinvención y de cómo es posible transformar la experiencia mediática en una oportunidad para construir una vida acorde a los propios intereses y valores.
Lejos de las cámaras y el escándalo, Ducelia apuesta hoy por el trabajo en el campo, el emprendimiento y la interacción digital, consolidando una etapa marcada por la conexión con sus raíces.

Fuente: Infobae