Los habitantes de Nueva York se preparan para enfrentar las facturas de electricidad más costosas de la historia reciente durante el verano de 2026. Según proyecciones, el gasto promedio estimado alcanzará los USD 790 en el periodo comprendido entre junio y septiembre.
La información, proporcionada por la Asociación Nacional de Directores de Asistencia Energética (NEADA), supera el promedio nacional y evidencia la compleja situación económica que aqueja a miles de hogares, afectados por temperaturas récord y sucesivos incrementos tarifarios.
El análisis de NEADA revela que la deuda nacional por servicios públicos ya sobrepasa los USD 25.000 millones. Asimismo, uno de cada seis hogares estadounidenses presenta retrasos en el pago de facturas de energía, lo que demuestra la gravedad de una crisis que se intensifica para quienes ya lidian con aumentos en los alquileres y el constante riesgo de quedar sin servicio eléctrico.
La misma Asociación Nacional de Directores de Asistencia Energética proyecta para el verano de 2026 facturas promedio de USD 778, lo que implica un crecimiento del 8,5% respecto a 2025 y un encarecimiento acumulado del 37,2% si se compara con 2023.
Entre los factores determinantes se encuentran las inversiones en infraestructura eléctrica —impulsadas por el auge de los centros de datos— y el efecto directo de las olas de calor, que prolongan el uso de los sistemas de aire acondicionado para conservar condiciones interiores seguras.
El 20% de los hogares vulnerables de Nueva York sigue sin aire acondicionado

El impacto es especialmente severo para las familias de bajos ingresos, que se ven obligadas a escoger entre servicios básicos o necesidades esenciales como alimentos, vivienda y medicamentos. Registros de la Asociación Nacional de Directores de Asistencia Energética indican que cerca del 20% de los hogares vulnerables en Estados Unidos carece de sistemas de aire acondicionado, lo que incrementa el riesgo sanitario ante olas de calor cada vez más frecuentes y duraderas.
En este contexto, la ciudad de Nueva York tendrá una factura media proyectada para el periodo junio-septiembre de USD 790, nuevamente por encima del promedio nacional.
Esto representa una presión adicional para miles de familias que también enfrentan precios récord en los alquileres. Entre USD 60 y USD 100 adicionales de gasto energético pueden ser la diferencia entre cumplir con el pago mensual de la vivienda o caer en morosidad y riesgo de desalojo.
Ante este panorama, la Asociación Nacional de Directores de Asistencia Energética ha solicitado al Congreso federal un aumento de fondos para el Programa de Ayuda Energética para el Hogar (HEAP), proponiendo elevar la financiación a USD 7.000 millones para el año fiscal 2027, casi el doble de los USD 4.100 millones actuales.
El Programa de Ayuda Energética para el Hogar (HEAP): opciones vigentes y acceso

Como respuesta al sobreendeudamiento y los elevados precios de la energía, el Programa de Ayuda Energética para el Hogar de Nueva York mantiene tres líneas de apoyo para hogares elegibles: un aporte anual para la compra e instalación de aire acondicionado o ventiladores, subsidios de emergencia ante riesgo inminente de corte de suministro y, desde 2026, la provisión gratuita de sistemas de refrigeración para beneficiarios del Plan Essential que acrediten condiciones médicas como asma o enfermedades cardíacas, según informó el Departamento de Servicios Humanos del Estado de Nueva York.
La inscripción puede realizarse en línea a través de la plataforma ACCESS HRA, en oficinas distritales del HEAP o por correo postal, de acuerdo con las directrices del Departamento de Servicios Humanos del Estado de Nueva York. Los criterios de elegibilidad y los plazos de aplicación se actualizan anualmente por ese departamento.
Mark Wolfe, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Directores de Asistencia Energética, explicó:
“El aumento de las temperaturas está obligando a los sistemas de aire acondicionado a funcionar más tiempo y a mayor potencia solo para mantener unas condiciones interiores seguras”.
Este fenómeno, remarcó, amplifica la desigualdad energética y expone con mayor fuerza a los hogares con menos recursos.
Consejos para atenuar el impacto y nuevas garantías para inquilinos
Mientras se definen los fondos de ayuda, especialistas de la Asociación Nacional de Directores de Asistencia Energética y de la empresa distribuidora de energía Con Edison recomiendan ajustar el aire acondicionado a 25,5 °C (78 °F) en los periodos de uso intensivo, sellar fugas en equipos de ventana con burletes y utilizar ventiladores de techo, permitiendo elevar el termostato hasta 4 °C adicionales sin sacrificar confort térmico.
Estas acciones pueden traducirse en ahorros directos, tanto en energía como en dólares, en la factura mensual.
Recientemente, la autoridad municipal Ayuntamiento de la ciudad de Nueva York aprobó una ley que exige la instalación de sistemas de aire acondicionado en la mayoría de los apartamentos, una iniciativa orientada a responder a la extensión del verano y la mayor incidencia de olas de calor.
El Departamento de Edificios de la ciudad será responsable de supervisar la implementación y cumplimiento de la normativa, que apunta a reducir la brecha de acceso a refrigeración en sectores vulnerables.
Fuente: Infobae