El 8 de mayo de 2026, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, encabezó la presentación oficial del fusil Jaguar, el primer fusil de diseño y producción totalmente colombiana. El acto se realizó en la Fábrica de Armas y Municiones General José María Córdova, perteneciente a la Industria Militar de Colombia (Indumil), ubicada en Soacha.
Durante su intervención, el mandatario defendió la fabricación nacional de armamento como pilar para la industrialización del país y advirtió sobre los peligros de depender de proveedores extranjeros. El desarrollo del Jaguar tomó cinco años, iniciando en 2020 con la definición de requerimientos operacionales a cargo de expertos del Ejército Nacional, la Armada Nacional, la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la Policía Nacional.
El proceso incluyó varias etapas clave:
- 2021: diseño conceptual.
- 2022: fabricación de prototipos en resina y piezas metálicas.
- 2023: integración de componentes mecanizados y piezas impresas en 3D.
- 2024: transición hacia manufactura industrial con moldes para polímeros.
- 2025: nuevas validaciones con las fuerzas militares y la policía.

A diferencia del Galil ACE, el fusil de origen israelí que actualmente usa la Fuerza Pública y está fabricado principalmente en acero, el Jaguar incorpora cerca de un 65% de polímeros de alta resistencia. Esto representa una reducción del 15% en peso, mayor resistencia a la corrosión y mejor movilidad para el portador. Además, Indumil proyecta que el costo del arma podría ser cerca de un 20% menor frente a sistemas equivalentes importados, gracias al desarrollo nacional de componentes y las eficiencias en manufactura.
El nombre del fusil fue elegido mediante una convocatoria nacional abierta a ciudadanos de diversas regiones de Colombia. Petro aprovechó la ocasión para destacar el simbolismo del animal:
“El Jaguar, cuando se vuelve invisible, también es un guerrero. Es invencible. Generalmente es muy difícil derrotar a un Jaguar”.
Añadió que Colombia alberga unos 15.000 jaguares según los científicos, lo que sitúa al país entre los tres o cuatro con mayor población de esta especie en el mundo. “Aprenden a moverse como el Jaguar. Y yo creo que el ejército debe aprender a moverse como el Jaguar. Así que no es solo una marca, sino una filosofía”, dijo el presidente.

El mandatario también explicó que el fusil no opera con software, justificando la decisión:
“Las guerras mundiales de hoy demuestran que lo único que puede sobrevivir a un apagón de software son las armas analógicas y debemos aprender de eso”.
Comparó el desarrollo del Jaguar con el origen de la computadora y el Internet, tecnologías que, según recordó, nacieron de la industria militar de potencias como Estados Unidos.
Petro instó a que tanto el Ejército como la Policía Nacional compren exclusivamente armamento fabricado en Colombia. “No puede haber una discrepancia entre una fuerza que hace el esfuerzo y la otra que importa, porque perdemos sinergia”, advirtió. Además, cuestionó los canales de importación de armas:
“Los carteles que median en la importación de armas a veces son los que fomentan la violencia”.

El presidente planteó que Soacha podría convertirse en un clúster de fabricación militar que incluya, a futuro, vehículos blindados, drones y embarcaciones. “Si queremos ser un país rico, con la riqueza distribuida entre todos, la industria lo permite”, dijo, y señaló que Indumil, al ser una empresa pública, debe garantizar condiciones laborales a su fuerza de trabajo.
Indumil destacó que el proyecto busca articular universidades, centros de investigación y empresas del sector tecnológico y metalmecánico. El fusil incorpora mejoras en ergonomía, modularidad y facilidad de mantenimiento frente al Galil ACE. Si el arma supera las validaciones pendientes, Petro aspira a que el Jaguar se convierta en un producto de exportación: “Ya no seríamos tanto importadores de armas sino más bien exportadores”, afirmó el presidente.
Fuente: Infobae