La reconocida actriz Jane Fonda ha roto su silencio tras el fallecimiento de Ted Turner, el emblemático magnate de los medios y creador de CNN, quien murió el 6 de mayo de 2026 a los 87 años. Con 88 años cumplidos, Fonda utilizó su cuenta de Instagram para difundir un sentido y extenso homenaje donde repasó la profunda influencia que tuvo en su vida el hombre con quien compartió un matrimonio de una década, entre 1991 y 2001.
En su conmovedor mensaje, Fonda describió a Turner como una fuerza imparable que transformó su existencia. “Irrumpió en mi vida, como un pirata gloriosamente apuesto, profundamente romántico y aventurero, y nunca volví a ser la misma”, escribió la intérprete de Klute y Monster-in-Law.
La actriz destacó que la relación con Turner la cambió de maneras inesperadas y profundas. En particular, resaltó la vulnerabilidad que él mostró desde el principio. “Me necesitaba. Nadie me había hecho saber jamás que me necesitaba, y no era un ser humano cualquiera el que me necesitaba: era el creador de CNN y Turner Classic Movies, quien había ganado la America’s Cup como el mejor navegante del mundo”, afirmó en su publicación.
Fonda subrayó que sentirse necesitada y, al mismo tiempo, cuidada resultó una experiencia transformadora. “Ted Turner me ayudó a creer en mí misma. Me dio confianza”, escribió. “Los hombres como Ted se supone que no deben expresar necesidad y vulnerabilidad. [Pero] esa fue la mayor fortaleza de Ted, creo”.

En su tributo, la ganadora del Óscar también destacó las lecciones que aprendió a su lado. “Me enseñó más que cualquier otra persona o clase escolar, principalmente sobre la naturaleza y la vida silvestre, la caza y la pesca, pero también sobre los negocios y la estrategia”. Lo calificó como una persona “supremamente estratégica”, que había estudiado los clásicos en la universidad y conocía a fondo las tácticas de Alejandro Magno y Gengis Kan, conocimientos que luego aplicó exitosamente en el ámbito empresarial.
Otro aspecto que llamó la atención fue su descripción del espíritu competitivo de Turner. “Junto a Katharine Hepburn, Ted fue la persona más competitiva que he conocido”. Desde la cantidad de bajadas de esquí en un día hasta la extensión de sus tierras, Turner convertía casi cualquier faceta de la vida en una competencia. “Ted era un reto, pero siempre he estado dispuesta a los retos, y con Ted casi siempre valió la pena”, confesó la actriz.
Uno de los fragmentos más emotivos del comunicado fue la despedida de Fonda, quien imaginó a Turner en un más allá rodeado de la naturaleza que tanto protegió. “Lo amé con todo mi corazón. Lo veo ahora en el cielo con toda la vida silvestre que ayudó a salvar de la extinción: los hurones de patas negras, los perros de la pradera, los borregos cimarrones, el lobo gris mexicano, la manada de lobos de Yellowstone, el bisonte, el pájaro carpintero de cabeza roja y muchos más, todos reunidos en las puertas del paraíso, aplaudiéndolo y agradeciéndole haber salvado a sus especies”.

Fonda también incorporó en su homenaje una cita de un amigo en común, Ron Olson, quien recordó: “Ted fue un gran maestro, muchas veces con el ejemplo. Nos desafió a pensar en grande y a actuar en pequeño”.
La actriz y activista concluyó su mensaje con un sentido adiós: “Descansa en paz, querido Ted. Eres amado y serás recordado”.
Una década de contrastes y cariño mutuo
La historia entre Jane Fonda y Ted Turner se remonta a 1990, poco después de que la actriz se separara de su segundo esposo, el político californiano Tom Hayden. Fue Turner quien dio el primer paso: consiguió el número telefónico de Fonda y la llamó para invitarla a una cita.
El vínculo entre ambos capturó de inmediato la atención mediática, ya que representaban dos mundos aparentemente opuestos. Por un lado, Turner era un multimillonario conservador de Atlanta, conocido como “la Boca del Sur”; por el otro, Fonda era un ícono del Hollywood progresista, con décadas de activismo de izquierda. Sin embargo, la conexión fue innegable. En su momento, Fonda dijo a People: “Ted puede seguirme el ritmo. Es una persona muy, muy divertida, adorable y complicada”.

La pareja contrajo matrimonio en 1991 en la plantación de Turner en Capps, Florida, una propiedad de 8.100 acres. No obstante, la armonía inicial se quebró pronto: apenas un mes después de la boda, Fonda aseguró haber descubierto una infidelidad de su esposo. A pesar de ello, decidieron continuar juntos durante varios años, hasta que las diferencias los distanciaron definitivamente. En abril de 2001, Fonda presentó los documentos de divorcio, alegando que el matrimonio se encontraba “irremediablemente roto”.
Pese a la separación legal, Fonda y Turner mantuvieron siempre una relación cordial y afectuosa. En una subasta benéfica en 2001, el mismo año del divorcio, Fonda lo presentó ante el público como “¡mi exmarido favorito!”. Años después, en 2008, reafirmó ese vínculo al declarar: “Sigo teniendo una muy buena relación con él. La vida es demasiado corta para estar peleando”.
Fuente: Infobae