Melissa Barrera, actriz originaria de México, ha intensificado sus declaraciones en contra de la producción de la saga Scream después de haber sido separada del proyecto por sus comentarios sobre la situación en Gaza.
A tres años de aquel suceso, Barrera no solo señala la ausencia de respaldo por parte de sus compañeros de industria, sino que también cuestiona la autenticidad de los números de taquilla reportados para la séptima entrega de la franquicia. Además, aborda las repercusiones de su veto en Hollywood y cómo ha reconstruido su carrera en Broadway. Todo esto lo relata en una entrevista concedida al medio Variety.
En dicha conversación, Barrera afirma que la producción de Scream 7 habría “maquillado” las estadísticas para hacer ver la película como un éxito en taquilla. Los datos oficiales indican una recaudación global de USD 214 millones, con USD 92,7 millones durante su primer fin de semana.
La actriz rechaza estas cifras y sostiene: “Lo sé. Y creo que mintieron sobre las cifras. No creo que haya recaudado tanto dinero”. Según su perspectiva, el triunfo del filme estaría más ligado a una estrategia de nostalgia que a un verdadero respaldo del público.

Al ser consultada sobre si considera “esquiroles” a quienes se quedaron en el proyecto a pesar de las protestas, Barrera responde sin titubeos:
“Oh, totalmente. Creo que todos lo son. Y tienen que vivir con eso”. Tras la controversia, la coprotagonista Jenna Ortega y el director Christopher Landon abandonaron la producción, lo que forzó una reestructuración del filme con el retorno de actores como Neve Campbell y Matthew Lillard.
El vacío de apoyo en Hollywood y el salto a Broadway
Durante la charla con Variety, Barrera reconoció que el respaldo de sus colegas fue casi inexistente. En alusión a Ortega y a los mensajes privados que recibió, declara: “Esa no es la realidad de las cosas… Recibí algunos mensajes de apoyo de personas del sector, pero lo que descubrí es que los mensajes privados sin ninguna acción no significan nada”.
La actriz indica que esta vivencia la llevó a alejarse de Hollywood. “Quise hacer teatro en 2026 porque necesitaba un respiro de toda la mierda que es Hollywood, y me refiero específicamente a Hollywood, no a la industria del cine o la televisión en general. Necesitaba un respiro”, comenta.
Actualmente, Barrera protagoniza en Broadway el musical Titaníque, una versión cómica de la película de James Cameron. Desde su óptica, el ambiente teatral constituye una comunidad auténtica: “En Broadway los artistas están verdaderamente por amor al arte y no por la fama o el dinero”.

Scream apela a la nostalgia y Barrera mantiene el lazo con los fanáticos
El despido de Barrera provocó una reorganización en Scream 7, con el regreso de estrellas originales como principal gancho. La cinta, promocionada como la más exitosa de la serie, fue presentada por sus productores como un fenómeno taquillero a nivel global. Barrera insiste en que esos números están inflados.
Pese a haber sido apartada de la saga, Barrera asegura que el público todavía la identifica con su personaje. “En la puerta del teatro firmo autógrafos de Scream todas las noches. La gente que me admira por esas películas viene a ver el espectáculo y eso jamás me lo podrán quitar”.

La actriz interpretó a Sam Carpenter en las entregas de 2022 y 2023, bajo la dirección de Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett, a quienes agradece la oportunidad.
Barrera sostiene que, más allá de la controversia y el veto, su papel en Scream sigue vigente entre los seguidores y permanece como un punto de referencia en su carrera.
Fuente: Infobae