La diseñadora y ex Spice Girl Victoria Beckham, de 52 años, ha salido al paso de las críticas sobre su forma de educar a sus hijos, en medio del distanciamiento público con su primogénito, Brooklyn Peltz Beckham. En una reciente entrevista en el pódcast Aspire with Emma Grede, emitido el pasado 5 de mayo, la empresaria dejó claro que su prioridad siempre ha sido el bienestar de su familia.
“Intento hacer lo mejor que puedo”, afirmó Beckham durante la conversación con la presentadora Emma Grede. “Ser madre de hijos adultos es muy distinto que de pequeños. Nunca se trata de ser exigente o de forzar. Se trata de estar ahí para apoyar”, agregó la también cantante.
Victoria destacó que su papel como madre es acompañar a sus hijos en sus proyectos. En ese sentido, se refirió al apoyo que brinda a Cruz Beckham, de 21 años, quien sigue sus pasos en la música: “Todo lo que pueda hacer para apoyarlo, animarlo y ayudarlo, ese es mi trabajo como su madre”.

Una familia tradicional y unida
La pareja formada por David y Victoria Beckham tiene cuatro hijos: Brooklyn (27), Romeo (23), Cruz (21) y Harper (14). A pesar de las diferencias generacionales, la diseñadora describió su hogar como una familia “tradicional”, donde se reúnen a cenar cada noche a las seis de la tarde, siempre que ninguno esté de viaje.
“No usamos los teléfonos y simplemente hablamos sobre lo que pasó durante el día. Estar muy unidos es realmente importante para nosotros”, señaló Victoria, quien rechazó la idea de que exista un “Brand Beckham” creado a propósito. “La gente habla del Brand Beckham, pero eso ocurrió de manera muy orgánica. Solo hacemos lo que hacemos”, explicó.

El conflicto con Brooklyn
Las declaraciones de Victoria se producen en un momento de tensión familiar. En enero pasado, Brooklyn Beckham publicó en sus historias de Instagram una serie de mensajes en los que acusaba a sus padres de intentar “arruinar” su relación con su esposa, Nicola Peltz Beckham, y de difundir “innumerables mentiras”. Entre otras cosas, el joven afirmó que sus padres intentaron “sobornarle” para que cediera los derechos sobre su nombre antes de la boda, y que Victoria “secuestró” su baile nupcial con Nicola.
En esos escritos, Brooklyn expresó: “He guardado silencio durante años y he hecho todo lo posible para mantener estos asuntos en privado. No quiero reconciliarme con mi familia. No me están controlando, me estoy defendiendo por primera vez en mi vida”.

Esperanzas de reconciliación en declive
Según fuentes cercanas a la familia citadas por Page Six, el distanciamiento entre los Beckham y su hijo mayor se ha extendido por cerca de un año, y las expectativas de una reconciliación a corto plazo han disminuido. “El distanciamiento ha durado más de lo que esperaban y eso los ha sorprendido. También están tristes de que haya llegado a este punto”, indicó una fuente.
La misma fuente precisó que, a pesar del dolor, los padres “nunca van a perder la esperanza de poder reunirse con su hijo”. Sin embargo, la comunicación de Brooklyn con la familia se limita a intercambios ocasionales con sus abuelos, aunque poco frecuentes.
El distanciamiento se ha hecho visible en eventos públicos. Brooklyn no asistió a los compromisos profesionales de su madre en Nueva York, donde Victoria presentó una colección con Gap, acompañada por David y sus hijos menores. Además, la posibilidad de un reencuentro durante el Mundial, cuando la familia planea estar en Estados Unidos, parece cada vez más remota. “Las esperanzas de que se arregle algo para entonces se están desvaneciendo”, advirtió un informante.

Otra fuente consultada por el medio descartó que la posición de Brooklyn sea una influencia externa de su esposa Nicola. “No es solo Nicola… Brooklyn editó el mensaje y lo asumió completamente. No parece que vayan a reconciliarse pronto”. A pesar del conflicto, quienes conocen a la familia aseguran que los padres mantienen la disposición al diálogo. “Cuando Brooklyn quiera, David y Victoria estarán ahí para hablar”, afirmó una fuente cercana.
Fuente: Infobae