Una emotiva historia de lealtad y segundas oportunidades ha conmovido a Ecuador y al mundo. El protagonista es Andrés, un joven domiciliario de Medellín, Colombia, cuya vida cambió tras un accidente de tránsito ocurrido la madrugada del 11 de abril de 2026, aproximadamente a las 5:00 a.m., mientras subía una empinada calle del barrio Manrique.
En ese instante, un vehículo salió de un parqueadero y se interpuso en su camino. Aunque Andrés logró frenar, la moto resbaló y cayó, golpeando su cabeza contra el asfalto. El impacto lo dejó inconsciente junto a su motocicleta, con el casco aún puesto. La escena quedó registrada por una cámara de seguridad.

A esa hora, la zona estaba desierta. Sin embargo, la soledad no duró mucho. Minutos después, un perro criollo de pelaje crema, conocido en el sector por buscar comida en los basureros, se acercó sin dudar y se echó al lado de Andrés. El animal apoyó su cabeza sobre el brazo del joven, como queriendo brindarle protección y compañía. Así permaneció inmóvil durante 40 minutos, hasta que un vendedor de empanadas llegó a abrir su puesto. Al ver la moto tirada, el comerciante se acercó, notó la gravedad de la situación y pidió ayuda. Pronto arribaron la ambulancia y la Policía.
Mientras subían a Andrés a la camilla, el perro se levantó y los siguió a distancia, incluso esperó en la entrada del hospital hasta el amanecer, como si aguardara noticias.

Tres días después, Andrés fue dado de alta con seis puntos de sutura en la cabeza. Apenas pudo, regresó al mismo cruce donde ocurrió el accidente, decidido a encontrar al can que lo acompañó. Finalmente, lo halló dormido detrás del puesto de empanadas y sin pensarlo dos veces: lo adoptó y se lo llevó a casa ese mismo día.
Desde entonces, el perro tiene nombre propio: Manrique, en honor al barrio y al encuentro que les cambió la vida. La historia se viralizó en redes sociales, donde decenas de usuarios aplaudieron la decisión. Entre los mensajes destacan: “Yo nunca voy a entender cómo existe gente que le hace daño a estos animalitos, qué belleza” y “Nuestros mejores amigos, fieles en todo momento, dando ejemplo a los humanos de empatía con quien lo necesita. Felicitaciones, mis peluditos”. También se leyeron comentarios como: “Qué bonito ellos son lo más puro, lástima los humanos nos manejemos tan mal con ellos y no los apreciemos como merecen”.
Recomendaciones para adoptar un perro callejero
Adoptar un perro que ha vivido en la calle puede ser una experiencia transformadora, pero implica responsabilidad. A continuación, algunos consejos clave:
1. Visita al veterinario
- Evaluación general de salud.
- Desparasitación interna y externa.
- Vacunación al día.
- Esterilización o castración si es posible.
- Verificar si tiene microchip o si es una mascota perdida.
2. Paciencia y adaptación
- Otorgue tiempo para que se acostumbre a su nuevo hogar.
- Prepare un espacio tranquilo y seguro para descansar.
- No lo fuerce a interactuar; permita que se acerque a su ritmo.
3. Alimentación adecuada
- Consulte al veterinario sobre el tipo de comida según su edad y estado nutricional.
- Introduzca el alimento nuevo de forma gradual.
- Siempre tenga agua limpia y fresca disponible.
4. Higiene y primeros cuidados
- Báñelo solo cuando el veterinario lo indique, especialmente si tiene heridas o problemas de piel.
- Cepille su pelaje y revise si tiene parásitos.
- Consulte sobre tratamientos contra pulgas y garrapatas.
5. Socialización y educación
- Sea paciente: algunos perros pueden ser miedosos o muy enérgicos.
- Socialícelo poco a poco con otros animales y personas.
- Utilice refuerzo positivo para enseñarle normas y rutinas.
6. Identificación
- Coloque una placa con su nombre y su número de contacto.
- Considere ponerle un microchip si no lo tiene.

7. Tiempo y compromiso
- Un perro necesita compañía, ejercicio y cariño.
- No adopte por impulso; evalúe si tiene tiempo y recursos para cubrir sus necesidades a largo plazo.
8. Supervisión en los primeros paseos
- Use siempre correa, ya que puede asustarse y escapar.
- Asegúrese de que el arnés sea seguro y cómodo.
9. Apoyo profesional
- Si nota comportamientos problemáticos (ansiedad, agresividad, miedo extremo), busque ayuda de un etólogo o adiestrador canino.
10. Registro y legalidad
- Consulte las normativas locales sobre tenencia de mascotas, vacunas y registro municipal.
Fuente: Infobae