La actriz Jane Fonda y el visionario fundador de CNN, Ted Turner, protagonizaron una de las historias de amor más comentadas del show business y los medios de comunicación durante la década de los 90.
Tras el fallecimiento del magnate, ocurrido el miércoles 6 de mayo de 2026 a los 87 años, la figura de Fonda volvió a acaparar la atención pública al revelarse detalles de cómo era Turner en el ámbito privado.
El vínculo sentimental comenzó en 1990, justo después de que la actriz pusiera punto final a su segundo matrimonio con el político californiano Tom Hayden.
Fue el propio Turner quien dio el primer paso: consiguió el número telefónico de la artista y la llamó directamente para manifestarle su interés. Fonda recordó así aquel momento en una entrevista con la revista People en aquella misma época:
“Quería saber si estaba disponible para salir. Creo que le dije que no me sentía muy bien, que era un tipo interesante, pero que no estaba con energías”.

A pesar de esa negativa inicial, la estrella de Hollywood terminó cediendo. Su romance se volvió tema obligado en los titulares desde el comienzo, en buena medida por el marcado contraste entre ambos: Turner era un multimillonario de Atlanta, conocido por su carácter impulsivo y apodado “la Boca del Sur”, mientras que Jane Fonda era una figura consagrada de la pantalla grande con un perfil político progresista y una fuerte conciencia social.
Sin embargo, la actriz encontró en él una cualidad que pocos le reconocían. En declaraciones a la misma revista, afirmó:
“Ted puede seguirme el ritmo. Es una persona muy, muy graciosa, adorable y complicada”.
La pareja contrajo matrimonio en 1991 en la plantación de Turner, Avalon, una inmensa propiedad de 3.278 hectáreas (8.100 acres) ubicada en Capps, Florida. La luna de miel la compartieron con sus respectivas familias ensambladas: Jane Fonda tenía tres hijos de relaciones previas y Turner, cinco de dos uniones anteriores.
En su libro de memorias My Life So Far, publicado en 2005, la actriz describió con lujo de detalles los instantes de mayor complicidad que vivió junto a Turner:
“Había veces en que algo nos hacía reír tanto que terminábamos en el suelo, como la noche en que las carcajadas nos derrumbaron al pie de la escalera de Lo que el viento se llevó en su plantación y tuvimos que subir a la cama a gatas”.

También evocó una intimidad más profunda: “Había momentos en que nos mirábamos a los ojos y nos fundíamos en uno”.
No obstante, la relación presentó fisuras desde muy temprano. Tan solo un mes después de la boda, Fonda descubrió que su esposo le había sido infiel.
Aun así, la pareja se mantuvo unida durante varios años más. Con el paso del tiempo, las diferencias se hicieron más notorias; entre ellas, la decisión de Jane Fonda de convertirse al cristianismo, un camino que Ted Turner no compartía en absoluto.
En 2000, ambos anunciaron su separación mediante un comunicado conjunto en el que afirmaron: “pese a seguir comprometidos con el éxito a largo plazo de nuestro matrimonio, nos encontramos en una encrucijada en la que cada uno necesita tomarse un tiempo personal”.
En abril de 2001, Fonda presentó los papeles del divorcio y declaró que el matrimonio estaba “irremediablemente roto”.

Sin embargo, la ruptura no significó el fin del vínculo afectivo. Ese mismo año, al encontrarse con Ted Turner en una subasta benéfica, Jane Fonda lo saludó con una exclamación que la revista People registró en su momento: “¡Mi exmarido favorito!”.
En 2008, la actriz reafirmó esa postura ante los medios: “Todavía tengo una muy buena relación con él. La vida es demasiado corta para estar peleando”.
Uno de los lazos que los mantuvo unidos fue la Georgia Campaign for Adolescent Power and Potential (GCAPP), organización que fundaron juntos en 1995, mientras residían en Atlanta.
Meses antes del fallecimiento de Turner, Fonda se mostró visiblemente emocionada al hablar de él durante la celebración del 30.° aniversario de la entidad:
“Esta organización nunca habría existido si no hubiera sido por Ted. Si él no hubiera estado a mi lado con su amor y su apoyo, nunca habríamos sobrevivido”.

Y agregó: “Ted no está aquí, pero está en mi corazón y sé que está en el corazón de muchos de nosotros”.
Ted Turner reveló en 2018 que padecía demencia con cuerpos de Lewy, la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente después del alzhéimer. Su causa de muerte no fue revelada de forma oficial.
Turner Enterprises informó, en un comunicado citado por CNN e Infobae, que el magnate falleció en paz, rodeado de su familia.
El director ejecutivo de CNN, Mark Thompson, recordó a Turner como “un líder apasionado, intrépido y siempre dispuesto a apostar por su intuición”.
“Es el gigante sobre cuyos hombros se construyó esta cadena”, señaló en un comunicado.
Fuente: Infobae