La ansiedad se ha vuelto una compañera cotidiana para millones de personas. Cada vez más individuos aceptan que viven con ella, ya sea de forma pasajera o continua, en un entorno donde el ritmo de vida, la incertidumbre y la sobreestimulación parecen avivarla.
Al mismo tiempo, han florecido discursos que ofrecen curas exprés: métodos supuestamente infalibles, rutinas milagrosas o técnicas que prometen “eliminar” la ansiedad en pocos pasos. Estas ideas, muy difundidas en redes y medios, tienden a simplificar un fenómeno complejo y crean expectativas difíciles de alcanzar.
No obstante, la práctica clínica y los estudios en psicología señalan otro camino: la ansiedad no es un interruptor que pueda apagarse con una sola acción. Cuestionar las soluciones que se venden como definitivas no es pesimismo, sino realismo.
En este marco, la psicóloga Aroa Granados (@aroagranadospsicologia en TikTok) propone una reflexión que pone en duda esa búsqueda constante de respuestas inmediatas. Así responde a una consulta recurrente en sus videos: “¿Y cuál es la solución a la ansiedad? Antes de darte la solución, te voy a decir el error que estás cometiendo por el cual no estás viendo la solución. El error es pensar que existe una solución única para la ansiedad, la fórmula mágica que va a hacer que desaparezca”.

El miedo como raíz de la ansiedad
El planteamiento de Granados rompe con la expectativa común: no existe una receta universal que funcione para todos. “La solución que quieres es que la ansiedad desaparezca, pero la ansiedad es una emoción secundaria que deriva del miedo”, afirma. Por ello, no se trata de borrarla, sino de entender su origen.
La especialista enfatiza el papel fundamental del miedo en este proceso emocional. “El miedo es una emoción biológica que, si no estuviera, estaríamos todos muertos. Por lo que, aunque te parezca mentira, tu ansiedad es necesaria”. La ansiedad no es solo un problema; también cumple una función adaptativa importante.
Lejos de sugerir la resignación, la psicóloga plantea un enfoque activo. “Pero entonces, ¿no puedo hacer nada? Pues claro que lo puedes hacer”. A partir de ahí, propone un ejercicio práctico que invita a la introspección: “Vas a agarrar un cuaderno y un boli y cada vez que tengas ansiedad, te vas a preguntar qué miedo hay debajo, porque, si se ha activado la ansiedad, es porque algo te da miedo”.
El propósito no es quedarse en la identificación superficial, sino ahondar en el verdadero motivo del malestar. “Cuando ya sepas qué es todo lo que te da miedo, vas a empezar a pensar qué necesitas trabajar en ti, ya sean herramientas o capacidades, para que esos miedos no den tanto miedo y deje de condicionar tu vida”. Así, el foco se traslada de eliminar el síntoma a impulsar el desarrollo personal.
En este sentido, Granados lanza una advertencia directa contra la estandarización de las soluciones. “Por favor, deja de buscar la solución única estándar, porque eso solo te está despistando de buscar donde tienes que buscar”. Como resultado, “cada persona tiene sus propios miedos y tiene sus propias carencias”, lo que explica por qué los enfoques generalistas tienen un alcance limitado.
“Por eso desconfía de que te digan que te vas a curar con una solución estándar que vale a todo el mundo, ya que la solución estándar, como las herramientas o la medicación, te van a ayudar a bajar revoluciones temporalmente, pero no te van a sanar desde la raíz”, concluye la psicóloga.
Fuente: Infobae