La playa de Copacabana se convirtió en el epicentro de una celebración cultural sin precedentes cuando Shakira subió al escenario la noche del 2 de mayo de 2026. La barranquillera transformó este emblemático lugar en el mayor escenario al aire libre jamás ocupado por una artista latina, rompiendo récords y proyectando la fuerza de las mujeres de la región.
El concierto, titulado Todo mundo no Río, recorrió más de 30 años de carrera y contó con la presencia de invitados especiales como Anitta, Caetano Veloso y Ivete Sangalo. Shakira agradeció al público brasileño a través de sus redes sociales y destacó el papel de las más de 20 millones de madres solteras en Brasil, afirmando que su objetivo era inspirar a quienes, como ella, sostienen a sus familias de forma independiente.

Según autoridades municipales, el evento generó un movimiento económico estimado en 160 millones de dólares para la ciudad. Con este espectáculo, Shakira se consolidó como la primera latinoamericana y la primera colombiana en alcanzar un impacto de esta magnitud en Copacabana, interpretando la mayoría de su repertorio en español y desafiando la tradición de adaptar sus canciones al portugués.
El significado sociocultural del concierto
Más allá de los récords de asistencia y el impacto económico, la presentación fue interpretada por analistas como un hito antropológico. Conocedores de la cultura latinoamericana coinciden en que Shakira encarna la transformación de los paradigmas femeninos en la región:
“La generación que ahora encabeza Shakira —junto a Anitta, Karol G o Bad Bunny— ha hecho algo distinto: cantar en su idioma, desde su geografía, con sus referencias, y obligar al mundo a venir a escuchar”.

El mensaje de la cantante tuvo gran resonancia en Brasil, donde la representación de las madres solteras es símbolo de cambio social. Analistas sostienen que este fenómeno no se impulsó mediante manifiestos ni liderazgos tradicionales, sino a través de la práctica cotidiana de millones de mujeres que sostienen sus hogares.
Una artista como símbolo de transformación
Durante el recital, Shakira no solo actuó como cantante, sino que se consolidó como portavoz de realidades complejas: “rabia, desamor, dignidad y fiesta” fueron emociones presentes en sus canciones, que abordaron la maternidad en solitario, la independencia económica y la resiliencia personal. Para muchos asistentes, la imagen de una mujer latinoamericana liderando un evento de tal magnitud quedará registrada como un punto de inflexión en la representación cultural y social de la región.

Este fue el setlist completo de su presentación:
- La fuerte
- GIRL LIKE ME
- Las de la intuición / Estoy aquí
- Empire / Inevitable
- Te felicito
- TQG
- Don’t Bother
- Acróstico (con un vídeo de Milan y Sasha cantando)
- Copa vacía / La bicicleta / La tortura
- Hips Don’t Lie
- Chantaje
- Loca (versión en español)
- Soltera
- Choka Choka (con Anitta)
- Can’t Remember to Forget You
- Ojos así
- Pies descalzos, sueños blancos (versión rock)
- Antología (acústico)
- O leãozinho (con Caetano Veloso)
- O que é o que é? (cover de Gonzaguinha con Maria Bethânia)
- Objection (Tango)
- País tropical (cover de Jorge Ben Jor con Ivete Sangalo)
- Whenever, Wherever
- Waka Waka (This Time for Africa)
- She Wolf
- BZRP Music Sessions #53
El evento comenzó con una hora de retraso debido a un problema personal relacionado con la salud de su padre, quien ese mismo día había sido internado en una UCI por complicaciones y una isquemia. Horas después fue trasladado a una habitación donde era observado con detenimiento por el personal médico.
Fuente: Infobae