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Estreñimiento en gatos: causas, tratamientos y cuándo ir al veterinario

Quienes tienen gatos en casa buscan los mejores cuidados para ellos. Para ello, es fundamental conocer los síntomas y las particularidades de cada problema. Así, se puede actuar a tiempo cuando el felino sufre mareos, dolores abdominales o trastornos intestinales.

Uno de estos malestares es el estreñimiento felino, que ocurre cuando el animal tiene dificultades para defecar o deja de hacerlo por varios días. Esto implica una ralentización del sistema digestivo y puede derivar en complicaciones graves si no se atiende a tiempo.

Según la aseguradora veterinaria Santevet, un gato sano suele defecar una o dos veces al día. La ausencia de deposiciones por más de 48 horas indica un problema de salud digestiva que requiere atención veterinaria. Sin embargo, existen medidas preventivas.

¿Cuándo acudir al veterinario? Costos entre 60 y 100 euros

El doctor Esteban Montero señaló a Teletica.com:

“Es fácil detectar el estreñimiento en gatos debido a su comportamiento dentro del arenero. Se meten, intentan defecar, dan vueltas, se quejan e intentan hacer sus necesidades, pero no pueden. Esta es una señal inequívoca de estreñimiento”.

La gravedad aumenta si el felino presenta vómitos persistentes, letargo, pérdida de apetito, fiebre, dolor abdominal o sangre en las heces. En casos prolongados, la retención intensa puede desencadenar un megacolon idiopático, pérdida de capacidad de contracción del intestino grueso, a menudo con retención urinaria y deshidratación severa.

Una consulta de urgencia por estreñimiento felino cuesta entre 60 y 100 euros en la mayoría de clínicas veterinarias españolas. El diagnóstico incluye pruebas de imagen con costos adicionales: una radiografía abdominal ronda los 40 euros y una ecografía completa puede llegar a 50 euros. El lavado de estómago se sitúa entre 75 y 150 euros, siendo más caro en Madrid o Barcelona.

Remedios caseros: masajes abdominales y aceite en la comida

La intervención veterinaria comienza con un examen clínico completo, que incluye radiografías y ecografía abdominal. En casos leves, los enemas son la medida habitual. En cuadros más complejos, se requiere un lavado gástrico vía rectal, a veces bajo anestesia general, y análisis de sangre, especialmente en gatos mayores o con síntomas asociados a hipotiroidismo o insuficiencia renal.

Los precios de pruebas y tratamientos varían según la ubicación y complejidad del caso.

En situaciones menos graves, se pueden emplear remedios domiciliarios como masajes abdominales suaves durante cinco a diez minutos, si el animal lo tolera. Incluir calabaza enlatada natural o una pequeña cantidad de aceite de oliva virgen extra en el pienso facilita el tránsito intestinal. Los probióticos para gatos y la fibra psyllium ayudan a restaurar la flora intestinal y ablandar las heces.

El riesgo varía según la edad. Los gatos menores de 12 semanas son vulnerables por la inmadurez de su sistema digestivo y el exceso de calcio en la dieta. En gatos mayores, la menor movilidad y cambios metabólicos aumentan la probabilidad. En ambos grupos, se recomienda acudir al veterinario si las deposiciones faltan más de 48 horas.

Más de 72 horas sin defecar: una urgencia veterinaria

Superar las 72 horas sin defecar es una urgencia real que requiere atención veterinaria inmediata. Se debe contactar a un profesional ante cualquier síntoma adicional como dolor abdominal intenso o síntomas sistémicos.

Los protocolos estrictos y la variedad de prácticas diagnósticas en España hacen que los precios varíen según la clínica y la ciudad, siendo más elevados en grandes núcleos urbanos. Santevet recalca que un seguro veterinario especializado puede reembolsar hasta el 90% de los costes de estos tratamientos, brindando cobertura en urgencias por estreñimiento felino.

Fuente: Infobae

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