En una estación del sistema TransMilenio, un ciudadano fue grabado mientras sostenía el torniquete para que seis personas ingresaran sin pagar, solicitando unas monedas a cambio. Al percatarse de que lo filmaban, el hombre intentó disimular la acción atándose los zapatos, pero el hecho ya había quedado registrado.
Las reacciones en redes sociales no se hicieron esperar. Uno de los comentarios más compartidos fue:
“Prefieren apoyar al bandido que pagar su pasaje”.
Otros usuarios alertaron sobre las consecuencias de estas acciones: “Normalizar y ser cómplices de malas conductas es lo que destruye un buen sistema”.
La indignación también apuntó contra la ausencia de autoridad. Frases como “¿Y en dónde está la Policía para controlar esto?” y “La Policía nunca aparece… Vendedores, robos, atracos y no pasa nada” reflejan el malestar por la falta de vigilancia en diversas estaciones.
Los cuestionamientos alcanzaron un tono social:
“Mi pregunta es si las élites pueden robarnos, ¿por qué un bandido no?”
Además, se reclamó a las autoridades del sistema: “¿Dónde están las personas que trabajan para TransMilenio? Falta de controladores”.
Ayudar a alguien a ingresar sin pagar en TransMilenio—ya sea abriendo puertas o facilitando el paso—constituye una infracción al Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana. Esta conducta se sanciona con una multa tipo 2 y se considera evasión del pago, una práctica que afecta la seguridad de todos los usuarios.
La instalación de torniquetes de piso a techo comenzó en 2022 como respuesta directa a la creciente evasión. Estos dispositivos están diseñados para impedir que las personas se cuelen. Actualmente, funcionan en tres portales y 14 estaciones del sistema, según datos oficiales.

Entre los portales que disponen de este mecanismo se encuentran Portal Américas, Portal Tunal y Portal Usme. También se han instalado en estaciones como Avenida Jiménez, Calle 57, Calle 63, Avenida 39, Las Aguas, Las Nieves, San Façon-Carrera 22, De la Sabana, Molinos BRT, Bicentenario, Flores, Country Sur, San Bernardo y Biblioteca El Tintal. En el sistema TransMiCable, estos torniquetes están presentes en Tunal, Juan Pablo II, Manitas y Mirador del Paraíso.
La evasión del pago representa una pérdida económica significativa para el sistema. En 2025, TransMilenio reportó una merma anual de entre $250.000 y $262.000 millones, con una tasa de evasión del 15%. Cada día, la fuga de recursos supera los $700 millones, lo que evidencia la magnitud del problema.
El Consejo de Bogotá ha informado que más de 262.000 personas evaden el pago del pasaje diariamente. Estas cifras ilustran el impacto negativo tanto en la sostenibilidad financiera del sistema como en la calidad del servicio para los usuarios que sí pagan.
Colarse en TransMilenio en 2026 puede resultar mucho más costoso de lo que parece. Si no se cancela oportunamente, puede generar consecuencias legales y financieras.

La evasión del pago está clasificada como un comportamiento contrario a la convivencia. Para 2026, la sanción económica alcanza aproximadamente $233.000, cifra que supera ampliamente el valor de un pasaje regular. Adicionalmente, ingresar por accesos no autorizados—como saltar torniquetes o cruzar barreras—puede derivar en una multa tipo 1 de alrededor de $116.000.
No pagar el comparendo no significa que la infracción desaparezca. Si la deuda no se salda, el proceso puede avanzar a cobro coactivo, lo que implica intereses adicionales y trámites más complejos. Esta situación puede dificultar la realización de gestiones ante entidades públicas o la actualización de obligaciones financieras.
Además de las sanciones económicas, intentar colarse en el sistema conlleva riesgos físicos. Se han reportado casos de personas lesionadas al intentar evadir los controles, lo que añade un elemento de peligro a una conducta ya sancionada por la ley.
Fuente: Infobae