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Amistades en la adultez: tres estrategias para vencer la soledad según expertos

Vivimos en la era de la hiperconectividad, pero la soledad en la adultez sigue en aumento. Paradójicamente, aunque existen más canales de comunicación que nunca, las conexiones profundas son cada vez más escasas. Ante esta realidad, el experto Nir Bashan, autor de The Creator Mindset, propone en Psychology Today tres enfoques concretos para cambiar esta tendencia: reducir el juicio hacia las diferencias, buscar espacios fuera del trabajo para socializar y atreverse a dar el primer paso.

Estas recomendaciones no son simples consejos superficiales; apuntan a un objetivo más profundo: forjar lazos genuinos, reforzar la salud emocional y enfrentar uno de los mayores retos de las sociedades contemporáneas: el aislamiento.

Investigaciones como el famoso estudio de Harvard sobre el Desarrollo Adulto destacan que las relaciones interpersonales sólidas constituyen el factor más importante para la salud y el bienestar a largo plazo. La amistad auténtica, cada vez menos común, exige en la etapa adulta un esfuerzo mayor que en la juventud.

Menos juicio, más apertura: la clave para conectar

Bashan enfatiza que una actitud demasiado crítica representa un obstáculo central para entablar amistades después de la juventud.

En la infancia, la disposición al juego eliminaba las barreras de apariencia, creencias u origen. Sin embargo, en la adultez esas mismas diferencias, junto con expectativas rígidas sobre cómo debería ser un amigo ideal, dificultan la creación de nuevos vínculos.

El autor recomienda flexibilizar los esquemas mentales y sugiere abrirse a personas con perfiles distintos, permitiendo que las amistades florezcan fuera de moldes preestablecidos. Citando el estudio de Harvard, Bashan afirma que “las relaciones sociales positivas son el principal impulsor de la salud y el bienestar de por vida”, y añade que aceptar la diversidad no solo amplía el círculo social, sino que también fortalece la salud mental.

Flexibilizar las expectativas sobre la amistad favorece la formación de nuevas relaciones sociales (Imagen Ilustrativa Infobae)

Aceptar que los amigos no tienen que ser iguales ni compartir todos los valores o estilos de vida permite fortalecer la red de apoyo emocional. Esta apertura incrementa las posibilidades de construir lazos significativos en la adultez.

Más allá de la oficina: dónde encontrar nuevas amistades

En su análisis publicado en Psychology Today, Bashan desaconseja buscar amistades en el entorno laboral. Señala que establecer lazos en el trabajo puede acarrear complicaciones profesionales y reduce la espontaneidad de la relación.

Propone, en cambio, acudir a lugares de encuentro periódico, como centros religiosos, clubes deportivos o reuniones en parques. También menciona el contacto habitual en actividades cotidianas, como el partido de fútbol de los hijos o pasear al perro en horarios fijos.

La clave, según Bashan, está en elegir espacios donde se pueda coincidir con frecuencia con las mismas personas, ya que ese contacto regular facilita la confianza. “Ser creativo sobre dónde puede estar eso puede llevar a amistades inesperadas y maravillosas”, afirma el autor.

La recomendación de Bashan destaca la importancia de buscar amistades en espacios de encuentro repetido fuera del entorno laboral (Imagen Ilustrativa Infobae)

De esta manera, los adultos pueden descubrir vínculos genuinos fuera de los entornos condicionados por la rutina profesional.

Iniciativa personal: el paso decisivo para nuevas amistades

La fase inicial al forjar nuevas amistades suele estar marcada por la incomodidad y la incertidumbre. Muchas personas abandonan el intento ante la percepción de falta de tiempo o el miedo al rechazo, advierte Bashan en Psychology Today.

El especialista recomienda “tomar la iniciativa” y realizar el primer acercamiento mediante invitaciones pequeñas y realistas, como proponer ir juntos al mercado local.

Para Bashan, la responsabilidad de avanzar en el vínculo recae con mayor frecuencia en quien da el primer paso. Esta acción permite superar la etapa inicial de incertidumbre y sentar las bases de una relación más equilibrada.

¿Vale la pena la inversión en relaciones personales?

Las relaciones personales profundas en la adultez resultan clave para una mejor salud física y emocional, de acuerdo con el Estudio de Harvard (Imagen Ilustrativa Infobae)

Crear nuevas amistades en la adultez implica una inversión considerable de tiempo. Según Bashan, pueden necesitarse más de 200 horas de interacción para que un vínculo casual se convierta en una amistad cercana.

El estudio de Harvard, citado por el autor, subraya que las relaciones profundas promueven la salud física y emocional más que cualquier otro factor en la vida adulta. Si bien construir nuevas amistades exige constancia y esfuerzo, los beneficios en términos de bienestar y calidad de vida son determinantes.

El compromiso con la creación de lazos sociales en la adultez puede transformar tanto la experiencia individual como el entorno de cada persona, estableciendo relaciones que suman valor a lo largo del tiempo.

Fuente: Infobae

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