A lo largo de más de cuatro décadas, Meryl Streep ha construido una de las carreras más respetadas en la historia del cine estadounidense. Con tres premios Oscar y 21 nominaciones, ha protagonizado clásicos como Los puentes de Madison, Memorias de África, Mamma Mia o El diablo viste de Prada, consolidándose como un ícono del Hollywood moderno.
Desde joven, Streep mostró un compromiso excepcional con la actuación. Su debut cinematográfico fue en Julia a los 28 años. Al año siguiente, su papel secundario en El cazador y un Emmy en televisión la impulsaron a participar, apenas dos años después, en la película que marcaría un antes y después en su carrera.
Se trata de Kramer contra Kramer (disponible en Filmin), un filme dirigido por Robert Benton en 1979. La cinta no solo transformó la representación del drama familiar en el cine, inspirando éxitos recientes como Historia de un matrimonio, sino que también posicionó a Streep como una de las grandes intérpretes de su generación.
Un drama que desafió los roles familiares
La historia sigue a Ted Kramer (Dustin Hoffman), un ejecutivo neoyorquino cuya vida cambia cuando su esposa Joanna lo abandona tras ocho años de matrimonio. Ted debe asumir la crianza de su hijo Billy, generando una transformación profunda en su relación. Quince meses después, Joanna regresa para pedir la custodia, explorando el impacto del divorcio en la familia y el equilibrio entre vida personal y profesional.
Basada en la novela de Avery Corman, la película fue la más taquillera de 1979 en Estados Unidos y Canadá, recaudando más de 173 millones de dólares globalmente. Su honesto retrato del conflicto parental y la lucha por la custodia resonó fuertemente en crítica y público.

Dinámicas intensas en el set entre Streep y Hoffman
Las tensiones no fueron solo ficción. La relación entre Meryl Streep y Dustin Hoffman fue tan intensa detrás de cámaras como en pantalla. Hoffman admitió:
“La odié con toda mi alma. Sí, la odié con toda mi alma. Pero la respetaba”.
El actor sintió que Streep llegó al proyecto casi de rebote (no fue la primera opción) y aun así trató de tomar control del protagonismo.
Durante el rodaje, Streep propuso cambios sustanciales en su personaje para evitar que Joanna fuera una villana unidimensional. El director Benton recordó:
“Bueno, la escena es brillante. Corté solo dos líneas. Lo que ves ahí es de ella”.
Ella reescribió por completo la escena final del juicio, dándole profundidad emocional a la película.
Aunque sus decisiones mejoraron el filme, la relación no mejoró. En una escena, Hoffman, buscando realismo, la abofeteó con fuerza, dejándole una marca. Streep contó:
“Me quedé en shock y eso me ayudó a tener el sentimiento adecuado hacia él”.
Desde entonces, decidió no volver a trabajar con él.

Pese a los conflictos, ambas actuaciones son soberbias. Kramer contra Kramer recibió nueve nominaciones al Oscar y ganó cinco estatuillas: Mejor película, Mejor director, Mejor actor, Mejor guion adaptado y, por supuesto, el primero de la carrera de Meryl Streep como Mejor actriz de reparto, iniciando su legendaria trayectoria.
Fuente: Infobae