Durante décadas, cientos de miles de kits de violación (pruebas forenses tomadas a víctimas de agresión sexual) estuvieron abandonados en almacenes policiales de Estados Unidos. La fiscal Kym Worthy los describió como “escenas del crimen” olvidadas en estanterías.
El 1 de mayo de 2026, eso cambió: por primera vez, los 50 estados, Washington D.C. y Puerto Rico tienen al menos una ley que reforma el manejo de esos kits. Detrás de este logro está una actriz que transformó su rol en misión de vida.
Mariska Hargitay ha interpretado por más de dos décadas a la Capitana Olivia Benson en Law & Order: Special Victims Unit (La ley y el orden: UVE), serie que actualmente transmite su temporada 27 y regresará para una 28ª en otoño.

Benson es un personaje icónico y ostenta el récord de ser la protagonista con más tiempo al aire en dramas en horario estelar. Hargitay no se limitó a la ficción: en 2004 se entrenó como consejera de crisis para víctimas de violación y fundó la Joyful Heart Foundation, organización sin fines de lucro que apoya a sobrevivientes de violencia sexual, doméstica e infantil.
La actriz ha contado que la fundación nació de las cartas de sobrevivientes que recibía y de la conmoción por las estadísticas de violencia sexual y casos impunes.
En 2009, Hargitay se enteró del rezago de kits de violación sin procesar y decidió actuar. Ese mismo año, la fiscal Kym Worthy, en Michigan, había hallado más de 11.000 kits acumulados en una sala de evidencias de la Policía de Detroit, correspondientes a agresiones entre 1984 y 2009.

Procesar cada kit costaba entre 1.200 y 1.500 dólares. Worthy inició una campaña de recaudación, pero no fue suficiente.
Entonces Hargitay se sumó. Ambas testificaron juntas ante el Congreso de EE. UU. en 2017 a favor de una reforma nacional. Worthy recordó en el pódcast Dateline: True Crime Weekly (agosto de 2024) que la presencia de Hargitay abrió puertas: “Organizamos un desayuno al que invitamos a legisladores que no me devolvían las llamadas. Ella apareció y se tomó fotos con todos ellos. Y les digo que la legislación que nos ayudó a resolver este problema en Michigan avanzó sin obstáculos”.
Tras 13 años de trabajo y recaudación, en 2022 los 11.000 kits de Detroit fueron procesados. Resultado: más de 5.000 casos resueltos y 22 violadores en serie identificados, según el mismo pódcast. Su colaboración quedó documentada en el documental de HBO I Am Evidence (2018), producido por Hargitay.

La campaña que transformó el país
La iniciativa End the Backlog (Terminar con el rezago), impulsada por la Joyful Heart Foundation, establece seis pilares: inventarios estatales anuales de kits; obligación de enviar y procesar todos los kits acumulados; procesamiento obligatorio de todos los kits nuevos; sistemas de rastreo estatales; mecanismos para que las sobrevivientes conozcan el estado de su kit; y financiamiento específico para envío, procesamiento y seguimiento.
El 1 de mayo de 2026, Maine se convirtió en el último estado en aprobar al menos uno de esos pilares, completando un mapa nacional de reforma que tomó 16 años.
Hargitay celebró con este mensaje:
“Hoy marca un momento decisivo no solo para el estado de Maine, sino para cada sobreviviente que alguna vez preguntó si su kit de violación había sido olvidado, si su verdad había sido abandonada en una estantería, si tenía esperanza de encontrar justicia”.
Y agregó: “Esto no ocurrió de la noche a la mañana. Ocurrió porque las sobrevivientes contaron su verdad. Ocurrió porque los defensores se negaron a dejar que la urgencia se convirtiera en complacencia. Ocurrió porque nuestra comunidad insistió en que cada sobreviviente merece responsabilidad, transparencia y dignidad en el manejo de su kit”.
“A las sobrevivientes que han llevado esta causa en sus corazones: este hito les pertenece a ustedes. Estamos lejos de terminar, pero qué glorioso es tomarnos este momento para honrar lo lejos que hemos llegado juntos”, concluyó la actriz.
Fuente: Infobae