Durante el Día de los Trabajadores, la Feria del Libro vivió una de sus jornadas más concurridas con la presentación de Charly Absoluto, la obra del ilustrador y humorista Rep que reúne 200 ilustraciones y textos dedicados a la trayectoria de Charly García. El libro, publicado por Penguin Random House, combina información, opinión y humor para sintetizar décadas de influencias, polémicas y genialidad del ícono del rock argentino, quien es también un pilar de la cultura del siglo XX en Argentina.
Durante el evento, Rep mencionó que el proceso de investigación, que duró dos años, le reveló la profundidad del “diseño García” en la cultura nacional. Ante un auditorio lleno, el dibujante destacó el impacto transversal del músico: “Hay mucho diseño García en todos nosotros”, y detalló que escuchó exhaustivamente los 32 discos del músico para desarrollar la narrativa visual del libro.
La charla, moderada por el director editorial Juan Boido, contó con la participación de Fito Páez. Allí se discutió cómo el libro no solo es un compendio biográfico, sino una interpretación editorial en la que Rep convirtió a García en un “personaje”. Sin embargo, Fito Páez intervino para recordar que se trata de “una persona, nunca un personaje”.

Cómo entender a Charly García
Rep explicó que su aprendizaje sobre Charly García ocurrió mientras dibujaba: “Aprendí mucho dibujando, porque la manera que yo tengo de aprender las cosas es dibujándolas”. Destacó que sitúa a García como heredero lírico de María Elena Walsh y vincula sus etapas musicales —desde Sui Generis, pasando por La máquina de hacer pájaros y Serú Girán, hasta su obra solista— con hitos gráficos y humorísticos para el público argentino. Rep afirmó: “La alegoría de Charly es pos-Maria Elena, que realmente nos dibuja y nos ordena. Nos ilumina y nos hace pelear y todo lo demás”.
Rep también señaló que el libro evita conclusiones cerradas: “Ningún punto fijo. Me encanta hacer una pregunta larga y que termine con un ‘ni en pedo’. Respuesta de dibujante, ¿no?”.
Fito Páez, invitado especial, profundizó sobre el “factor García” y la singularidad de su impacto. Lo caracterizó como “alguien que va a atravesar el tiempo”. Advirtió sobre los riesgos de simplificar a García en un personaje mediático: “La revista Gente intenta fagocitarlo todo el tiempo, convertirlo en un personaje, y creo que a veces nosotros también”. Páez destacó la naturaleza multidimensional de su obra: “García llega a esos territorios donde ni el lenguaje solo ni la música sola llegan. Sí en conjunto, en esa materia llamada canción, de la cual él es uno de los grandes chamanes de la historia de la humanidad”. Incluso propuso integrar a García en un canon con Borges y Mozart, argumentando que su influencia va más allá de las fronteras nacionales.

Páez continuó: “De alguna forma, encarna desde lo patafísico, o sea, desde la mirada disparatada de cualquier objeto. Donde hay un cenicero, él ve un elefante y no lo ve como una pose, sino que él realmente está viendo eso y lo transmite de esa manera y logra emocionarnos, porque tampoco hay que olvidar que en cada uno de nosotros vive, habita un elemento patafísico que es siempre relegado por la realidad, las urgencias, las coyunturas, la agenda política, y ahora la agenda de las redes…. Pero la existencia es un disparate. Charly García entendió eso desde el momento en que se sienta al piano o posiblemente desde el momento que empieza a pensar o sentir el mundo, porque no hay nada en la obra de García que no sea de esta naturaleza. Él interpela y a la vez, se divierte. Genera tradición y el fuego del fogón, pero a la vez estudia. Él se caga a piñas en los boliches de Buenos Aires o de New York buscando dope a las 4 de la mañana. Y también está pensando, está leyendo a Oscar Wilde o a Manuel Puig. En ese sentido, Charly trae un exotismo al mundo: pero no un exotismo como si fuera un exotismo vanguard, sino que encarna la existencia. Porque la existencia es exótica y es zarpada y es delirante. A él no le escapa eso”.
¿Cuántos años tiene Charly García?
Fito Páez añadió: “Entre las dimensiones que aborda o que lo abordan, está el misterio, que no hay que olvidar jamás en Charly. El misterio ligado a la identidad, que posiblemente sea uno de los hilos conductores por el cual nos atraviesa a todos y nos conduce a todos. No digo la identidad en el sentido del nombre y apellido… Sino una identidad que trasciende las coyunturas. Y cuando un artista de las dimensiones de García o de las dimensiones de Mozart o de Borges, podríamos decir, como decía Alan Pauls, también deberíamos incorporar al análisis de la cultura argentina el factor García”.

Sobre la edad de García, Páez comentó: “No tiene edad. Es tan pendejo como tan sabio. Y eso también transmuta su exótica obra, en la que a los 21 años, 22 años empieza a crear solo y hace una radiografía de su futuro. Si entrás a su casa, su habitación es casi como la de un futurólogo. Está todo allí. Entonces es muy fuerte García. Entra en terreno chamánico, cuántico. O sea, a lo mejor son palabras que se dicen medio a la bartola, ¿viste? Porque no hay tiempo a explicar todo esto. Finalmente, eso es parte de la esencia humana. Y aquí estamos”.
Finalmente, Fito Páez reflexionó sobre quienes asumen la “tarea sucia”: “Cuando hay alguien que hace la tarea sucia, decís: ‘Bueno, ya está, lo hace él’. Y no está bueno eso. De alguna forma, siempre alguien hace la tarea sucia, y Charly es un fusible moral. Es como Borges creando la figura exótica que no puede tener, que no existe en ningún otro lugar del mundo. Hay que hacerse cargo de esos regalos que nos da García, en todo caso. Y ponerlos a usarlos en la vida cotidiana. No a manera de un libro autoayuda. Se trata de todo lo contrario, de empezar a ejercer la libertad, la puta libertad. Hay algo de la condición humana ahí que está en jaque hoy, y por lo cual García también nos tiene apretados de las bolas a todos”.
Fuente: Infobae