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IA transforma el campo: casos concretos en grupos CREA

La inteligencia artificial ha pasado de ser una ilusión del mañana a una realidad palpable en la gestión de las empresas agropecuarias. De acuerdo con casos documentados en grupos CREA, productores de regiones como Córdoba Norte y el Litoral Sur ya están utilizando aplicaciones para automatizar procesos, disminuir labores operativas y afinar la toma de decisiones. Este cambio discreto comienza a redefinir la administración del negocio rural en el país.

Sin embargo, los expertos alertan que la tecnología no es una solución mágica para ineficiencias estructurales.

“La IA amplifica lo que ya existe. Si el proceso es confuso, la IA produce más confusión. Si los datos son erróneos o no están debidamente parametrizados, los resultados obtenidos no son los apropiados”,

explicó Pedro Meriggiola, asesor del grupo CREA Barranca Yaco y coordinador del área de Empresa de la región CREA Córdoba Norte.

“Por eso, antes de comenzar a usar IA, es esencial mapear correctamente los procesos presentes en una organización para poder identificar mejoras posibles en función de las herramientas disponibles”,

remarcó.

Un aspecto clave para alcanzar buenos resultados es la formulación adecuada de las instrucciones, conocidas como “prompts”, que definen cómo se le solicita una tarea a la inteligencia artificial.

“Un proceso bien definido es la base de cualquier automatización exitosa. Un prompt bien estructurado multiplica la calidad de los procesos. La IA no reemplaza áreas, sino que potencia a las personas que trabajan en ellas”,

destacó Meriggiola, resumiendo una visión que cobra fuerza en el ámbito agroempresarial: la IA como un complemento del trabajo humano, no como un sustituto.

Los casos prácticos ya muestran resultados tangibles respecto del uso de la inteligencia artificial en empresas agropecuarias, según indica un relevamiento realizado por CREA (Imagen ilustrativa Infobae)

Los casos prácticos ya evidencian resultados concretos. Una empresa forestal del grupo CREA Monte Cristo implementó sistemas de IA para optimizar procesos internos y su gestión comercial y administrativa.

“Si se capacita bien a un asistente junior, va a realizar su tarea de manera correcta; pero si se lo capacita mal, lo va a hacer mal. Lo mismo se aplica para las plataformas de IA”,

comentó Martina Serrano Fuster, project manager de la firma. Gracias a la automatización del CRM, las consultas comerciales se cargan y derivan automáticamente, con seguimiento digital en cada caso.

“Así, se logró reducir la probabilidad de error humano en la carga manual de registros, además de acelerar los tiempos y asegurar la trazabilidad total del proceso”,

indicó.

El cambio también llega a empresas medianas y pequeñas. Diego Agustín Álvarez, miembro del grupo CREA Montoya, automatizó la carga de liquidaciones primarias mediante una plataforma de IA.

“Todos los empresarios agropecuarios recibimos cada mes muchas liquidaciones primarias de distintas empresas y la carga manual de las mismas en planillas es una tarea tediosa que consume mucho tiempo y está sujeta a errores de tipeo”,

explicó. Ahora, con solo subir comprobantes a una carpeta, el sistema extrae datos, verifica duplicados, ordena registros y los comparte automáticamente con su asesor contable.

“El sistema se ejecuta solo, todos los días y de manera automatizada. Lo único que debo hacer es colocar los comprobantes en una carpeta específica”,

señaló.

No obstante, el potencial de la inteligencia artificial en el agro va más allá del ahorro de tiempo administrativo. También se está utilizando como herramienta de análisis estratégico y generadora de nuevas perspectivas sobre el negocio.

“Puedo preguntarle, tomando como base el conocimiento generado por un experto en gestión empresaria, comercial o financiera, qué recomendación podría hacerme sobre mi empresa a partir de los registros históricos”,

sostuvo Álvarez. Y concluyó con una visión a largo plazo:

“Más allá de cuál sea el rol que tengan en la empresa en un futuro, se trata de un instrumento muy útil para poder involucrarlos en la dinámica propia del negocio agropecuario y eso tiene un valor enorme”.

En un campo cada vez más tecnificado, la inteligencia artificial empieza a sembrar una nueva cultura de gestión, señala el informe elaborado por CREA.

Fuente: Infobae

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