Tras una larga carrera en teatro, televisión y cine, el artista Marcos Montes lanza el álbum Un mundo guardado – Canciones y poemas de Atahualpa Yupanqui este sábado a las 20:00 en el Centro Cultural Borges (Viamonte 525, CABA). La entrada es gratuita por orden de llegada, y se entregan desde una hora antes. “Sin ser un folklorista de carrera, mi aproximación a la obra del maestro es desde la sensibilidad por su poesía y la simpleza tan profunda de sus melodías y letras”, adelanta el intérprete.
El disco reúne versiones del repertorio de Atahualpa Yupanqui y será ejecutado por Montes en voz y guitarra, acompañado al piano por Facundo Ramírez y Gabriela Bernasconi, bajo la producción de Fernanda Morello. “Será una reunión de gente que celebra a un autor y que se entrega al ritual de la escucha. Un poema, una canción con guitarra, una estrofa a capella, una zamba al piano, son como cuentas de un rosario que entre todos iremos rezando”, comenta.

—Su trayectoria actoral abarca experiencias diversas, pero ahora vuelve a una raíz argentina. ¿Qué vincula esos mundos y cómo se filtran en su canto?
—Considero que toda obra genuina surge de una necesidad del espíritu. La personificación y el canto son respuestas corporales a los grandes temas humanos. En Irlanda, interpreté una milonga de Yupanqui y después la arpista Marina Cassidy tocó una canción irlandesa del siglo XVII. Ambas en mi menor sonaban igual en digitación. Nos miramos maravillados.
—Un mundo guardado no es su primer disco, pero parece más íntimo. ¿Qué le llegó directamente de la obra de Yupanqui?
—Sí, tiene una carga más íntima. Finalmente pude dar con un mensaje que creo compartir con muchas personas dispuestas a concentrarse y dejar el ruido. Yupanqui aconseja: “Nunca mires para atrás para ver lo que has andado: miralo a tu corazón, que lleva un mundo guardado”. Ese mundo que él reveló en mí me impulsó a hacer esto.
—¿Cómo fue el trabajo colectivo para mantener la esencia de Yupanqui y traerla al presente?
—Fernanda Morello, Facundo Ramírez y Gabriela Bernasconi son artistas cabales, rigurosos en su búsqueda, disfrutadores de la vida y conscientes del trabajo artístico como una siembra a largo plazo. Todos respetan profundamente la obra de Don Ata y aportan sus propios fuegos internos a una fogata de arte y amistad. También incluyo al escritor y cineasta José Militano, cuya mirada tanto me ha inspirado.
Fuente: Infobae