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Grindr: 17 años de citas gay, estigma y secretos revelados

Han pasado diecisiete años desde que Grindr irrumpió en el mercado, y ahora la máscara que la caracteriza tiene un rostro: Tristan Pineiro, jefe de marketing de la app de citas más usada por la comunidad LGBTIQ+ a nivel mundial, concede su primera entrevista a un medio argentino.

Desde su oficina en West Hollywood, Pineiro aborda el crecimiento, los límites, las denuncias y las estrategias de la firma. Recuerda su infancia en Menorca, España, de donde emigró con su familia a Manchester. Conserva un admirable español y una estética noventera británica. No es casual que esté ligado a la campaña comercial que mantiene a Madonna como un perfil siempre en línea en Grindr.

El hombre detrás de los secretos “grindereros” no evade ninguna pregunta de Infobae.

-Eres el vocero de Grindr. Vale decir que hoy Grindr tiene una cara. Ese rostro sos vos.

-No sé si soy “el” rostro; el rostro es el de nuestro CEO, George Harrison, que es el portavoz en las noticias; pero sí, cuando se trata de hablar de la comunidad y de la app, ahora soy yo.

-¿En qué momento se encuentra Grindr, sobre todo comparado con otras apps de citas?

-Ahora tenemos más de quince mil millones de usuarios cada mes en todo el mundo, en 190 países. En algunos países la homosexualidad sigue siendo ilegal, pero seguimos ahí y somos exitosos mientras otras apps lo ponen complicado. Con Grindr es fácil descubrir gente gay a tu alrededor; estés donde estés, habrá personas gay. Sabemos que en algunas partes no es fácil encontrarla. Por desgracia, en la mayoría del mundo no es tan fácil. La app permite encuentros casuales, pero también han surgido otros usos: amistad, comunidad, amor. La comunidad es diversa y quiere distintas cosas.

-¿Esos otros usos están vinculados a la necesidad de volver a encontrarse personalmente?

-Absolutamente. Nuestro éxito es facilitar encuentros en la vida real. A veces la gente quiere estar sola y las conversaciones en la app son importantes. Estamos enfocados en la vida real, en facilitar encuentros seguros y saludables, y diseminar información para que la gente esté contenta y saludable.

-¿Qué ha identificado Grindr respecto de su público?

La sencillez. Puedes entrar en Grindr en cualquier momento y lugar, y en segundos hablar con alguien cercano. No necesitas un match; la cuenta se crea con mínima información porque la privacidad es crucial. Sabemos que por política, sociedad, familia o religión, hay gente que quiere ser discreta. La privacidad es súper importante, pero debe ir de la mano con la seguridad. Usamos IA para detectar peligros. Fuimos los primeros y la fuerza de Grindr es la comunidad: la mayoría de usuarios de apps de citas están aquí, y la velocidad para comunicarte es el secreto.

-En 2018 surgieron denuncias sobre transmisión indebida de datos de salud sexual (estado serológico a partir del ítem VIH) y privacidad. ¿Qué medidas tomaron?

-La privacidad y seguridad son prioritarias. Nunca compartimos datos de usuarios. Combatimos a quienes usan Grindr de manera persecutoria. El 99,9% de los usuarios lo usan para lo que fue creado. Pero siempre hay quienes intentan causar daño. Moderamos con humanos e IA. Recomendamos hacer videollamadas antes de encontrarse, quedar en sitios públicos y avisar a amigos. Los humanos somos humanos y a veces pasan cosas.

-Conservan colores y diseño originales. La estética remite a aventura, misterio, clandestinidad. ¿Qué comunica Grindr?

Grindr ha sido exitoso también por su estética. La máscara y el sonido de los mensajes son reconocibles. Queremos conservar esa estética sexy y real. Muchos creen que la máscara es para esconderse, pero nosotros la vemos como una máscara que revela un mundo gay a tu alrededor. Esa máscara revela cosas que en la vida real, en la mayoría del mundo, no podrías ver, porque no es seguro. Somos una comunidad minoritaria y eso no cambiará.

-Recordarás la historia de Manuel Guerrero Aviña, mexicano capturado en Doha en 2024 mediante un perfil falso de Grindr. Fue torturado, y por vivir con VIH. ¿Qué hace la empresa en países donde ser LGBTIQ+ es criminalizado?

-Estamos en 60 países y territorios donde ser LGBTIQ+ es ilegal o muy difícil. Siempre dialogamos con ONGs locales y de Derechos Humanos para saber si deberíamos estar ahí. La respuesta es que sin nosotros la comunidad no podría encontrarse y estaría aislada. Difundimos información de seguridad, salud mental y sexual que no llegaría por otros medios. En casos como el de Manuel, hacemos todo lo posible por prevenirlos. Al abrir la app en ciertos países, hay mensajes de seguridad.

-¿Qué pasa hoy en Estados Unidos?

-En EE. UU., el 35% de las parejas de hombres se han formado a través de Grindr. Aunque seguimos siendo principalmente para encuentros casuales, surgen amistades, bodas y todo tipo de relaciones. Mi mejor amigo encontró a su marido en Grindr. Pero aún hay estigma: él me pidió que no dijera que se conocieron allí, pero yo lo conté orgulloso. Estamos en el centro de la cultura gay en EE. UU., aportando alegría.

-Hay diferencia entre usuarios premium y gratuitos. ¿Cómo absorben esa desigualdad?

-Más del 90% de usuarios están en la versión gratis, pagada por anuncios. Hay mucha funcionalidad: sin límite de mensajes. Somos un negocio; el premium permite ver más perfiles, comunicarse en otras ciudades y filtros adicionales.

-Mencionaste el estigma: de contar que te conocieron en Grindr. ¿Ese estigma está vinculado al sexo ocasional y a que en la comunidad LGBTIQ+ hay más vínculos no monogámicos?

-Es precisamente eso y está cambiando. A lo mejor ahora estamos retrocediendo un poco. En estos 17 años, Grindr es casi sinónimo de sexo gay. El sexo gay sigue teniendo un gran estigma por razones políticas, religiosas, familiares y sociales, incluso dentro de la comunidad. Notamos que la gente usa Grindr y luego borra la app por vergüenza. Es una conversación global.

-¿A qué obedece el ítem de los perfiles sobre el VIH?

-Siempre ha estado para desestigmatizar la conversación y nunca ha sido obligatorio. Estamos mejorando las herramientas para facilitarla.

-Intentaron eliminar “origen étnico”. ¿Sigue siendo una discusión interna?

-Sí, fue una conversación complicada. El origen étnico sigue ahí, pero eliminamos el filtro por origen étnico debido a la fetichización. Seguimos dialogando porque hay opiniones diversas.

-Durante la Convención Republicana de 2024 en Milwaukee, Grindr registró saturación. ¿Lo interpretaron como presencia gay o como vigilancia policial?

-En cualquier sitio con mucha gente (conciertos, partidos, encuentros políticos) hay usuarios de Grindr. Es una historia que nos persigue, pero sería igual en un concierto de Madonna o en un partido de fútbol. Donde sea, hay gente gay y muchos usan Grindr.

Fuente: Infobae

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