La empresaria y figura televisiva Kylie Jenner enfrenta una nueva batalla legal. Una exempleada doméstica, identificada como Juana Delgado Soto, presentó una demanda en el Tribunal Superior del condado de Los Ángeles por acoso, discriminación racial y falta de pago de salarios. Se trata de la segunda acción judicial en menos de una semana contra la celebridad.
Según informó TMZ, los cargos suman 20 acusaciones. Soto alega que comenzó a trabajar para Jenner en mayo de 2019 y que desde el inicio no se le otorgaron los descansos obligatorios para comida y descanso.
La situación se agravó en 2023, cuando una supervisora llamada Itzel Sibrian comenzó a burlarse de su acento extranjero y su estatus migratorio.

Tras las quejas de Soto, Sibrian fue trasladada temporalmente a otro puesto, pero luego fue restituida y, según la denuncia, tomó represalias: redujo el salario por hora, asignó tareas poco razonables y modificó el horario sin justificación. En un episodio particular, Sibrian habría amenazado a Soto con despedirla por no quedarse a trabajar hasta tarde el día de su cumpleaños. Según TMZ, Sibrian le dijo:
“A nadie le importa tu cumpleaños, Kylie tiene una cena”.
Ante la falta de respuesta de sus superiores, Soto escribió una carta detallada dirigida a Jenner y la colocó sobre su cama de masajes. La iniciativa tuvo el efecto contrario: fue amenazada con ser despedida y se le ordenó no volver a contactar a Jenner. Además, le comunicaron que ya no tenía permitido mirarla, sonreírle y que, si la veía, debía desaparecer. Es importante señalar que Jenner no es acusada directamente de acoso en la demanda.

TMZ intentó obtener una declaración de la representante de Kylie Jenner, pero hasta la publicación no hubo respuesta.
Este caso se suma al presentado una semana antes por Angélica Vásquez, de origen salvadoreño. Según documentos citados por TMZ, Vásquez comenzó a trabajar el 10 de septiembre de 2024 en la residencia de Jenner en Beverly Hills y luego fue trasladada a Hidden Hills. Allí, según su denuncia, fue sometida a “acoso severo y constante” por parte de supervisoras identificadas como Elsi y Patsy, quienes la habrían humillado por su raza, origen nacional y creencias religiosas. Vásquez, católica, afirma haber escuchado frases como
“los católicos son personas horribles”
y que en una ocasión una supervisora le arrojó ganchos de ropa durante una reprimenda. Renunció en agosto de 2025, alegando que sus quejas nunca fueron atendidas.

Sin embargo, fuentes cercanas al entorno de Jenner ofrecieron a TMZ una versión distinta sobre el caso de Vásquez: según esos informantes, la exempleada era una trabajadora de nivel inicial con problemas de asistencia y otras dificultades de desempeño. Jenner no se ha pronunciado públicamente sobre ninguna de las dos demandas.
Ambos casos se tramitan en Los Ángeles y podrían avanzar en las próximas semanas. La situación legal de la socialité contrasta con su visible presencia pública reciente: la empresaria participó en los dos fines de semana del festival Coachella, donde compartió imágenes en redes sociales luciendo prendas de su marca Khy.
Fuente: Infobae