Muchas personas piensan que enrollar de forma incorrecta los cables de carga provoca su deterioro. Sin embargo, los expertos consultados por la BBC desmienten este mito. El desgaste real surge de las prácticas diarias y, en particular, de la manipulación en el punto donde el cable se une al dispositivo.
Los especialistas indican que las acciones más perjudiciales incluyen jalar del cable para desconectarlo en lugar de sostener el conector, estirarlo para alcanzar enchufes distantes, emplearlo bajo tensión o con ángulos extremos, y apoyar el peso del dispositivo sobre el cable.
Adoptar rutinas adecuadas al desconectar, evitar tirones y seleccionar cables más resistentes puede alargar significativamente su vida útil, disminuyendo además los residuos electrónicos.

La forma de enrollar el cable, aunque preocupa a muchos, no causa daños importantes según las investigaciones de los expertos.
Michael Pecht, director del Centro de Ingeniería de Ciclo de Vida Avanzado de la Universidad de Maryland, señaló a la BBC que han analizado cables de fabricantes líderes y “nunca hemos visto fallos provocados por la forma de enrollarlos”.
Según Kyle Weins, cofundador de iFixit, el punto crítico de rotura es la unión con el conector, y el daño se origina principalmente por doblarlo o tirar en exceso.
Malos hábitos que aceleran el desgaste

Tensar el cable para conectarlo a un enchufe lejano, usarlo con el dispositivo en posturas incómodas o suspendido, así como manipularlo en ángulos agudos, son prácticas que precipitan su deterioro.
Robert Hyers, jefe del departamento de ingeniería mecánica y de materiales del Worcester Polytechnic Institute en Estados Unidos, explicó al medio que doblar el cable repetidamente en el mismo lugar produce un fenómeno llamado “fatiga del material”.
A nivel microscópico, esto rompe y reordena los enlaces atómicos, acumulando defectos y debilitando la estructura hasta dejar el cable inservible.

Otra costumbre dañina es dejar el dispositivo reposando sobre el cable, como cuando se coloca un teléfono en el portavasos del auto. El peso del aparato y el movimiento del vehículo ejercen presión extra en el conector y favorecen el desgaste.
Pecht advierte que desconectar el cable jalando del largo en vez del conector genera estrés innecesario justo en la zona más vulnerable.
Consejos para elegir cables más duraderos
La calidad de fabricación y los materiales son claves para la resistencia de los cables. Los especialistas consultados por la BBC coinciden en que invertir en cables robustos y mejor protegidos ayuda a evitar reemplazos frecuentes.

Weins destaca el valor de los cables trenzados sobre los convencionales: “Incluso Apple los ha incorporado en sus últimos modelos, porque la resistencia adicional y el blindaje que ofrecen protegen mejor el cable”.
Los cables con malla de nailon o materiales textiles brindan mayor durabilidad que los de recubrimiento plástico.
Evitar opciones demasiado baratas también es fundamental, ya que suelen ser menos fiables y requieren cambio más seguido. Una diferencia de precio puede traducirse en una vida útil mucho mayor y menos desechos.
Cómo cuidar correctamente los cables

Para alargar la vida de los cables de tus dispositivos electrónicos, se recomienda desconectarlos siempre sujetando el conector, evitar tensiones, no forzar ángulos al cargar y proteger el punto de unión.
Conviene elegir cables lo suficientemente largos para el entorno de uso y que tengan refuerzos en el extremo que conecta con el aparato.
Estos hábitos sencillos contribuyen al ahorro económico y al cuidado del medio ambiente al limitar los residuos electrónicos. Como subrayan los expertos consultados por la BBC, un trato atento y preventivo permite que estos accesorios funcionen de manera confiable durante años, superando incluso las expectativas habituales.
Fuente: Infobae