En 2019, el periodista y actor Ronen Suarc tomó la decisión de abandonar Argentina para vivir en Estados Unidos. Actualmente establecido en Nueva York y a punto de cumplir 50 años, ha confesado públicamente su más profundo deseo: convertirse en padre, aunque es consciente de que el camino no será sencillo.
La noticia la compartió en un video de Instagram, donde abordó sin tapujos sus preocupaciones y los obstáculos que enfrenta para tener una familia.
“Esto es algo que vengo pensando hace bastante tiempo y es momento de contárselos: quiero ser papá”
, manifestó Suarc, iniciando un relato honesto sobre sus sentimientos e incertidumbres.
Suarc admitió que la decisión no es fácil y que las opciones que ha explorado son complejas.
“Estuve averiguando, las opciones se ven un poco complicadas, pero la esperanza nunca se pierde. Los mantendré informados. Gracias por todo el amor que me dan siempre”
, escribió en la red social, donde recibió múltiples muestras de apoyo de sus seguidores.
Los desafíos de la paternidad en el extranjero
En su relato, Suarc se abrió sobre las opciones que ha considerado para lograr su objetivo.
“No sé si voy a adoptar o si voy a inseminar, y me da miedo porque tengo casi 50 años. ¿No será muy tarde? Cuando mi hijo tenga 10, yo voy a tener 60 años”
, expresó, reflejando la carga emocional que conlleva tomar una determinación así en la madurez.
El periodista indicó que, pese a la incertidumbre, la adopción es su prioridad.
“Estuve averiguando si lo hago en Latinoamérica o en Estados Unidos. Adoptar es la primera opción”
, afirmó, aunque también señaló las complicaciones legales y económicas.
“Hay dos formas: la primera, que es la que me da más miedo, sacás una licencia y el Estado te puede dar un niño para adoptar, pero la familia te lo puede quitar en dos años. Y la otra, con la licencia, conectás con una agencia que te cobra entre 15 y 30 mil dólares, y al niño no te lo puede quitar nadie”
, explicó.
En cuanto a la inseminación, también supone un reto.
“Para inseminar, más o menos, el promedio es de 100 mil dólares, que ahora no los tengo. Estas son las opciones en Estados Unidos, pero también podría adoptar en Latinoamérica para darle al niño amor y una familia”
, detalló Suarc, dejando ver su intención de evaluar todas las vías.
El proceso se vuelve aún más complejo por los requisitos de las entidades de adopción. Suarc describió su presente de manera directa:
“Todas las organizaciones de adopción te hacen un perfil económico, psicológico y ambiental, y en este momento no tengo vivienda fija, estoy soltero y no tengo tanta estabilidad, entonces no sé si me lo van a dar”
.

Los requisitos de estabilidad económica y personal que exigen las agencias de adopción y clínicas de fertilidad en Estados Unidos son muy rigurosos. A ello se suma el elevado costo de ambos procedimientos, que puede exceder con creces el presupuesto de un trabajador por cuenta propia o de alguien recién llegado al país. De este modo, el anhelo de formar una familia se convierte a menudo en un desafío casi inalcanzable para quienes carecen de recursos o de un entorno estable.
Con honestidad, Suarc reconoció:
“Sé que necesito mayor estabilidad económica y mayor estabilidad, que tengo cero en este momento de mi vida, pero la verdad quiero ser papá”
.
Las inquietudes sobre el porvenir y el avance de la edad están presentes en su relato.
“Me estoy volviendo viejo, así que veremos cómo termina esta historia”
, concluyó, dejando claro que la esperanza permanece, pero que la realidad presenta desafíos complejos.

Pese a las dificultades, Suarc destacó lo esencial para él:
“Pero sí tengo amor, compromiso y muchas ganas de ser papá. Las circunstancias no ayudan para nada”
. Sus palabras conectaron con quienes viven situaciones parecidas o comprenden las complicaciones de la paternidad en el exilio y en la madurez.
La vivencia de Ronen Suarc refleja los retos que afrontan numerosos migrantes y solteros que aspiran a formar una familia lejos de su tierra natal. El periodista argentino, desde Nueva York, genera una reflexión sobre las oportunidades y limitaciones de la paternidad en un contexto de transformaciones personales y sociales.
Fuente: Infobae