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¿Por qué tu perro se frota contra el suelo? Experto lo explica

Para muchos dueños de mascotas, ver a su perro frotarse contra el suelo después de una comida o al regresar de un paseo puede resultar desconcertante. Sin embargo, este comportamiento, bastante común entre los canes, tiene explicaciones claras. El adiestrador canino Alan Peiró, a través de su cuenta de TikTok (@adiestramiento_n.humedas), señala que lo fundamental es observar cuándo y cómo ocurre antes de intentar corregirlo.

Aunque a primera vista parezca extraño o incluso alarmante, para los perros esta acción tiene múltiples significados dependiendo del contexto. Peiró aclara que, en muchas ocasiones, el animal simplemente está experimentando una sensación placentera. “A veces simplemente sí que es porque la comida les ha gustado mucho o porque están disfrutando de una sensación agradable”, afirma el experto. De esta forma, el frotamiento puede ser una expresión de bienestar físico, similar a cuando un perro rueda sobre el césped o se estira al despertar.

El especialista enfatiza que esta conducta responde a motivos físicos y emocionales propios del perro y que, en la mayoría de los casos, no necesita ningún tipo de corrección inmediata. Lo más importante es analizar la frecuencia y el momento en que ocurre para determinar si se trata de un acto puntual y normal, o si podría indicar algún problema de salud.

Motivos habituales detrás del frotamiento canino

De acuerdo con Alan Peiró, el hábito de frotarse contra el suelo después de comer o de un paseo puede deberse a varias causas relacionadas con el bienestar del animal. Por un lado, muchos perros lo hacen tras ingerir una comida que les resulta especialmente sabrosa o pesada. También puede presentarse luego de paseos con alta estimulación sensorial, donde el animal ha estado expuesto a nuevos olores, sonidos o situaciones que alteran su estado de ánimo.

El propio adiestrador indica: “Otras veces, sin embargo, es su forma de reajustar el cuerpo después de una experiencia intensa, como olores fuertes, excitación o cambios de estado”. Así, el frotamiento funciona como una especie de “reset” físico después de momentos de alta activación. No es extraño que, tras una comida abundante o un paseo muy dinámico, el perro busque aliviar sensaciones internas o liberar la tensión acumulada.

En muchos casos, este comportamiento forma parte de la rutina normal del animal y no debe interpretarse como un problema. Si el perro lo hace solo de manera ocasional, no hay razón para alarmarse. Peiró recalca que “si es algo puntual, entra dentro de la normalidad”. Esto responde a la duda frecuente sobre por qué el perro se frota contra el piso después de comer o pasear: suele ser una respuesta natural a estímulos agradables o a la necesidad de reajustar el cuerpo tras momentos de intensa actividad.

Cuándo prestar atención y cómo actuar

El adiestrador recomienda estar alerta si el comportamiento se repite con frecuencia o se vuelve más intenso con el tiempo. Si el perro se frota contra el suelo de forma constante, podría estar manifestando incomodidad digestiva, exceso de activación o incluso picazón. “Si se repite de manera constante, puede estar indicando incomodidad digestiva, exceso de activación o incluso picor”, advierte Peiró.

Las claves para entender cuándo es preocupante que tu perro se frote en el suelo. - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ante la duda, lo más sensato es observar cuándo ocurre y con qué frecuencia, en lugar de regañar al animal sin comprender la causa. El experto insiste: “No le riñas por hacerlo. Muchas conductas tienen sentido cuando se entienden desde el cuerpo del perro”. La clave está en identificar patrones, como si el comportamiento aparece tras determinadas comidas o paseos, y, si persiste, considerar una consulta veterinaria para descartar molestias físicas.

En resumen, el frotamiento ocasional es parte de la expresión corporal del perro y no requiere intervención. Solo si se vuelve reiterado o se acompaña de otros síntomas, puede ser señal de que algo no marcha bien. Observar y comprender al animal, más que corregir, es la recomendación del adiestrador para interpretar estas conductas.

Fuente: Infobae

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