Un reciente estudio científico ha revelado que la dificultad para reconocer y expresar las propias emociones podría ser un factor determinante en cómo el dolor crónico afecta la vida cotidiana. La investigación, publicada en la revista Health Psychology y liderada por expertos de la Universidad Johns Hopkins, sugiere que la alexitimia —trastorno que dificulta la identificación y comunicación de sentimientos— está estrechamente vinculada con un mayor impacto del dolor persistente.
¿Qué dice el estudio?
Los investigadores, encabezados por la Dra. Rachel Aaron, profesora asociada de medicina física y rehabilitación en la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, monitorearon a cerca de 1.500 personas con dolor crónico en todo Estados Unidos. A través de cuestionarios especializados, evaluaron los niveles de alexitimia y el impacto del dolor en la vida diaria de los participantes.
Los resultados mostraron que quienes presentaban mayores dificultades para comprender sus emociones al inicio del estudio desarrollaron un malestar psicológico significativo un año después. Ese malestar, a su vez, incrementó la probabilidad de que el dolor crónico interrumpiera actividades diarias y disminuyera la calidad de vida.
La Dra. Aaron explicó: “Estudios previos han demostrado que la alexitimia tiende a ser mayor en personas con dolor crónico. Sin embargo, no sabíamos si la alexitimia conduce a un dolor peor, o si un dolor peor conduce a la alexitimia”. La investigación aclara que la relación solo opera en una dirección: la alexitimia es un factor de riesgo para un dolor más incapacitante, y no una consecuencia.
Implicaciones terapéuticas
Los hallazgos abren la puerta a nuevas estrategias de tratamiento. “Mayores dificultades para identificar los propios sentimientos pueden provocar síntomas de angustia psicológica, incluidos síntomas de depresión y ansiedad”, señaló Aaron. “Esto, a su vez, puede llevar a mayores dificultades para gestionar el dolor crónico”.
Los investigadores concluyen que ayudar a los pacientes a conectar mejor con sus emociones podría aliviar la ansiedad y depresión asociadas, reduciendo así el impacto del dolor crónico en la vida diaria. “Estos hallazgos ponen de manifiesto el papel de considerar la alexitimia en el tratamiento psicológico del dolor crónico, y cómo puede provocar malestar psicológico para mejorar los resultados del dolor”, agregó Aaron.
Para quienes deseen profundizar, la Asociación Americana de Consejería ofrece más información sobre la alexitimia.
Fuente: Infobae