No data was found

La Segura alerta sobre intenso dolor tras cirugía de neuroestimulador

La reconocida creadora de contenido La Segura ha encendido las alarmas entre sus seguidores al compartir detalles sobre su estado de salud tras una intervención quirúrgica. A través de sus redes sociales, la influenciadora ha mostrado el difícil proceso de recuperación que enfrenta, revelando momentos de gran vulnerabilidad.

En una de sus publicaciones recientes, La Segura publicó una imagen donde se le observa visiblemente afectada, un reflejo del desgaste físico y emocional que ha experimentado tras la intervención. Esta fotografía provocó una reacción inmediata de su comunidad digital, que se volcó a enviarle mensajes de ánimo y apoyo ante la complejidad del proceso que atraviesa.

La influenciadora explicó que el dolor ha sido un obstáculo significativo. Comentó que la intensidad de las molestias le ha impedido descansar adecuadamente, una confesión que encendió aún más la preocupación en redes sociales. Pese a intentar mantener una actitud positiva, reconoció que su cuerpo aún se está adaptando y que el camino de la recuperación está resultando más desafiante de lo esperado.

Aunque La Segura no detalló todos los aspectos médicos de su caso, se sabe que el procedimiento al que se sometió consiste en la implantación de un neuroestimulador medular, una tecnología diseñada para pacientes con dolor crónico que no han respondido a otros tratamientos. Este sistema funciona mediante un dispositivo que la influenciadora controla desde un mando, permitiéndole regular la intensidad y frecuencia de los impulsos eléctricos que ayudan a bloquear las señales de dolor antes de que lleguen al cerebro.

La propia creadora aclaró que la intervención corresponde a una etapa de prueba, que se prolongará durante aproximadamente 15 días. Durante este periodo, deberá evaluar si el neuroestimulador logra el alivio que busca y decidir, junto con su equipo médico, si se procede a una cirugía definitiva.

La preocupación llegó después de que la caleña apareciera en redes sociales a explicarles a sus millones de seguidores que, pese a la intervención, el dolor parecía ser más agudo.

“No sé si es que tiene mucha intensidad, de hecho, me tocó bajarle, porque llegué a un punto en el que me iba a poner a llorar. O sea, me estoy muriendo mal del dolor”, reveló.

La intervención a la que fue sometida consistió en la implantación de un neuroestimulador medular, una tecnología utilizada para bloquear señales de dolor en pacientes con condiciones crónicas - crédito @la_segura - VisualesIA Infobae

La Segura ha mantenido informada a su comunidad sobre cada avance y dificultad en su proceso de salud, mostrando tanto los momentos de fortaleza como los de vulnerabilidad. En sus historias de Instagram, aclaró que, pese a la persistencia del dolor, decidió llamar a un experto en neuroestimulador que la ayude con el dolor.

“Me tocó llamar a una de las personas que sabe de estos aparatos y tengo que decir que varias cosas de las que siento están dentro de lo normal y me dijo que igual eso se tenía que reajustar”, explicó La Segura.

En medio de la incertidumbre, la influenciadora continúa afrontando el postoperatorio con el respaldo de su familia y de una comunidad que permanece atenta a cada actualización sobre su estado. El proceso de evaluación y adaptación al neuroestimulador sigue en marcha, mientras La Segura mantiene la esperanza de encontrar una solución efectiva para el dolor que ha impactado su calidad de vida.

En el caso de La Segura, el procedimiento al que se sometió corresponde a la estimulación eléctrica funcional, una técnica que, según la Mayo Clinic, se emplea para ayudar a personas con lesiones medulares o dolor crónico a recuperar ciertas funciones y mejorar su calidad de vida. Este tratamiento utiliza tecnología informática para enviar señales eléctricas de bajo nivel a músculos específicos del cuerpo a través de electrodos, que pueden ubicarse en las piernas, los brazos, las manos u otras zonas según las necesidades del paciente.

El objetivo principal de la estimulación eléctrica funcional es activar los nervios responsables de los movimientos musculares, permitiendo que la persona pueda realizar actividades como caminar, manejar una bicicleta fija o mejorar el control de las extremidades.

En el proceso, los impulsos eléctricos provocan la contracción de los músculos, lo que puede contribuir a aumentar la masa muscular y el control sobre los movimientos. Además, esta tecnología ayuda a reducir los espasmos musculares, un síntoma común entre quienes enfrentan lesiones o trastornos neurológicos.

Entre los beneficios de la estimulación eléctrica funcional se encuentran la mejora de la amplitud del movimiento, el incremento de la fuerza y el tamaño de los músculos, y la optimización de la circulación sanguínea y el estado cardiovascular. También puede favorecer el acondicionamiento aeróbico, prevenir la pérdida de densidad ósea y facilitar el uso funcional de manos, brazos o piernas en la vida diaria.

Entre los beneficios de esta técnica se encuentran la mejora de la fuerza muscular, la amplitud de movimiento y la circulación sanguínea, así como la prevención de la pérdida de densidad ósea - crédito VisualesIA Infobae

Habitualmente, este tipo de tratamiento se integra con otras técnicas de rehabilitación y programas de ejercicios adaptados. El objetivo es promover la independencia en las actividades cotidianas y diseñar rutinas que los pacientes puedan continuar en su entorno familiar, contribuyendo así a su bienestar integral.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER