Prisión preventiva para acusado de intentar asesinar a Trump

La jueza del Distrito de Columbia ordenó que Cole Allen, de 31 años y oriundo de California, permanezca en prisión preventiva sin derecho a fianza. El acusado de intentar asesinar al presidente durante un evento el sábado anterior aceptó la medida cautelar en la audiencia del jueves.

Durante la vista, el imputado intervino brevemente. La Fiscalía señaló que Allen constituye un peligro significativo para la comunidad y que ninguna condición de liberación podría asegurar la protección ciudadana.

Los cargos federales contra Allen incluyen intento de asesinato del presidente, empleo de armas de fuego en un delito violento y traslado interestatal de armas con fines delictivos. La próxima cita judicial está fijada para el 11 de mayo, mientras el acusado permanece en confinamiento total.

¿Qué ocurrió durante la Cena de Corresponsales?

El sábado por la noche, Allen burló un puesto de seguridad en el hotel donde se desarrollaba el evento, llevando consigo una escopeta, una pistola y cuchillos. Se dirigió hacia la zona donde se encontraban el presidente Donald Trump y altos funcionarios. Agentes del Servicio Secreto actuaron de inmediato, detuvieron a Allen en el lugar y evacuaron al mandatario y a la primera dama. No se reportaron heridos de gravedad entre los asistentes, aunque un agente recibió impactos en su chaleco antibalas.

La Fiscalía calificó el suceso como un acto de “extrema violencia política” y sostuvo que Allen planeó el ataque con antelación, viajando en tren desde California y alojándose en el mismo hotel donde ocurrieron los hechos.

¿Quién es Cole Allen?

Allen nació en Torrance, California, y se desempeñaba como profesor y tutor. También es ingeniero mecánico de formación. Las armas utilizadas en el intento de asesinato fueron adquiridas legalmente. La investigación reveló que envió una nota a sus familiares detallando su intención de atacar a funcionarios de la administración Trump, por lo que pidió disculpas de antemano. Los fiscales y la policía federal también revisaron publicaciones en redes sociales que mostraban un cambio de intereses, pasando de los videojuegos a discursos de índole política y conflictiva.

Cole Allen, de 31 años y profesor originario de California, fue arrestado durante la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca tras intentar atacar armado al expresidente (Reuters)

Las autoridades no hallaron evidencia de que Allen tuviera cómplices o vínculos con grupos organizados. El caso fue calificado como la acción de un “lobo solitario”, motivado principalmente por razones personales y políticas.

Pruebas y argumentos de cada parte

La Fiscalía indicó que Allen diseñó un plan detallado y peligroso, acumulando armas y viajando desde el otro extremo del país para ejecutarlo. Destacaron que el plan pudo haber provocado una tragedia mayor, dado que el ataque ocurrió en un evento con miles de asistentes, incluidos el presidente de Estados Unidos y miembros del gabinete. En un memorando, la Fiscalía argumentó:

“No hay combinación de condiciones que asegure la seguridad comunitaria si Allen fuera liberado”.

Por su parte, la defensa cuestionó la solidez de las pruebas, especialmente si Allen disparó su arma en dirección al agente del Servicio Secreto. Los abogados afirmaron que la acusación de intento de asesinato se basaba en “especulaciones” y solicitaron la libertad bajo fianza. También señalaron que Allen no tenía antecedentes penales y no representaba una amenaza dentro de la cárcel. La defensa se opuso, sin éxito, al confinamiento total de Allen en el centro de detención.

Motivaciones del ataque

La Fiscalía sostiene que Allen manifestó su rechazo a la administración Trump tanto en la nota enviada a sus familiares como en sus publicaciones en redes sociales. Estos mensajes se consideran evidencia de que actuó por motivaciones políticas y personales, con la intención de “causar el mayor daño posible” a altos funcionarios del gobierno. La investigación continúa para determinar si el ataque respondía a una motivación aislada o si existían otros factores subyacentes. Los fiscales destacaron el riesgo que supuso el intento de asesinato, no solo para el presidente, sino para los cientos de asistentes presentes en el evento, entre ellos periodistas y figuras públicas.

Allen enfrentará cargos federales por intento de asesinato, uso de armas de fuego en delito violento y transporte interestatal de armas con intención criminal, según el Departamento de Justicia de Estados Unidos (Reuters)

Tras el incidente, el Servicio Secreto y la Casa Blanca ordenaron una revisión de los protocolos de seguridad para eventos oficiales. El presidente Trump y la primera dama resultaron ilesos, y la intervención de los agentes permitió evacuar a los dignatarios sin lesionados entre las autoridades. El proceso judicial continuará con una nueva audiencia programada para el 11 de mayo. Allen enfrenta cargos que podrían conllevar cadena perpetua si es declarado culpable. La investigación sigue abierta y las autoridades continúan revisando pruebas y testimonios para esclarecer todos los detalles.

Fuente: Infobae

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