El puerto de Tarragona ha sido escenario desde el pasado domingo de una visita que no ha pasado inadvertida: el Seven Seas, el megayate del aclamado director de cine Steven Spielberg, se encuentra atracado en el Moll de Costa a la espera de que comience la temporada de verano. Esta embarcación, cuyo valor se estima en más de 200 millones de euros (aunque algunas fuentes especializadas lo elevan hasta los 250 millones de dólares), ha acaparado la atención de turistas y residentes que se acercan al paseo marítimo para admirar la imponente nave.
La elección de Tarragona no es fortuita. El puerto se ha convertido en un punto recurrente para grandes embarcaciones que aprovechan las semanas previas al verano para realizar tareas de mantenimiento. El Seven Seas no es la excepción: parte de su tripulación, compuesta por unas 30 a 35 personas, trabaja en estas labores desde su llegada.
El acceso a la zona permanece restringido. El puerto ha instalado un puesto de seguridad que limita el paso exclusivamente al personal del yate, mientras que en los alrededores del muelle se observan vehículos de alta gama con matrícula extranjera. Por el momento, se desconoce si Spielberg se encuentra a bordo o si tiene previsto incorporarse en los próximos días. El hermetismo es total.

Un palacio flotante de 109 metros
El Seven Seas, con bandera de las Islas Caimán, mide 109 metros de eslora y 16 de manga. Fue diseñado por el estudio neerlandés Sinot Yacht Architecture & Design y construido por el astillero Oceanco. Finalizado en 2022, fue entregado al cineasta en 2023.
El yate puede alojar a 14 huéspedes distribuidos en siete camarotes independientes. A bordo, las instalaciones combinan ocio y confort: dos piscinas (una de gran tamaño en la popa), gimnasio, jacuzzi, sauna en cubierta, comedor al aire libre y amplias zonas para invitados. Dispone además de helipuerto y una sala de cine privada, acorde con la trayectoria de su propietario.
En el plano técnico, incorpora un sistema de navegación avanzado y un diseño pensado para maximizar la entrada de luz natural. Puede alcanzar una velocidad máxima de 20 nudos (unos 40 kilómetros por hora) y cuenta con una autonomía de 5.000 millas náuticas, cerca de 10.000 kilómetros.

Un nombre con significado familiar
El nombre del barco no es casual. Spielberg lo bautizó Seven Seas en honor a sus siete hijos, una cifra que también simboliza su núcleo familiar. El director, casado desde hace más de 30 años con la actriz Kate Capshaw, ha formado una familia numerosa con hijos biológicos, adoptados y de relaciones anteriores.
No es, además, la primera embarcación con ese nombre en su historial: el cineasta ya tuvo un yate anterior denominado Seven Seas, que vendió en 2021.

Un habitual del Mediterráneo
El megayate es un viejo conocido de las aguas mediterráneas. La relación de Spielberg con este entorno se remonta a los años 90, cuando descubrió Mallorca a bordo del barco del productor David Geffen, vinculado a DreamWorks.
En el verano de 2025, el Seven Seas volvió a las Islas Baleares y se convirtió en escenario de encuentros con figuras destacadas. Spielberg y su esposa ejercieron como anfitriones del actor Daniel Day-Lewis, con quien trabajó en Lincoln (2012), y de su esposa Rebecca Miller.
A ese grupo se sumó la exprimera dama estadounidense Michelle Obama, quien disfrutó de una travesía por la costa mallorquina junto a sus hijas tras una estancia en la isla.
A la espera de su próximo destino
Queda por ver si la escala en Tarragona es solo una parada técnica antes de que el Seven Seas vuelva a poner rumbo a las Islas Baleares u otros destinos del Mediterráneo.
Fuente: Infobae