La compañía energética española Repsol registró un beneficio neto de 929 millones de euros durante el primer trimestre del año, lo que representa un incremento del 154% en comparación con el mismo período de 2025. Este fuerte crecimiento se atribuye principalmente al conflicto en Oriente Medio y la consecuente revalorización del precio del petróleo. La empresa contabilizó un efecto patrimonial positivo de 593 millones de euros producto del aumento en el valor de sus inventarios.
En el informe remitido este jueves a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la petrolera dirigida por Josu Jon Imaz detalla que los resultados reflejan la volatilidad global generada tras el inicio del conflicto en Irán. La empresa señala que esta situación provocó una disrupción física en el suministro de productos energéticos, mayores fluctuaciones en los precios y alteraciones en las cadenas de suministro a nivel internacional.
El resultado neto ajustado, que mide el desempeño de los negocios principales, se situó en 873 millones de euros, un 57% más que en el mismo trimestre del año anterior. Asimismo, el Ebitda ajustado alcanzó los 2.613 millones de euros, lo que supone un incremento del 110% respecto a los primeros tres meses de 2025.
Sin activos en Oriente Medio, Repsol destinó 1.200 millones de euros durante el trimestre para aumentar sus inventarios. Con esta estrategia, la compañía busca garantizar el suministro energético en España ante las tensiones e incertidumbres del mercado global.
Repsol incrementa producción de queroseno
Junto con la presentación de sus resultados financieros, el grupo anunció que aumentará entre un 15% y un 20% su producción de queroseno, anticipando una mayor demanda durante la temporada de verano. Según portavoces de la compañía, este ajuste tiene como objetivo “salvaguardar, por ejemplo, el turismo, actividad de gran importancia para la economía española”.
En el primer trimestre de 2026, el flujo de caja de las operaciones alcanzó los 1.042 millones de euros. Al excluir la variación negativa del fondo de maniobra, esta cifra asciende a aproximadamente 2.400 millones de euros. Estos recursos se utilizaron para cubrir inversiones netas, intereses, pagos a minoritarios, el dividendo de 0,50 euros brutos por acción pagado en enero y la adquisición de acciones propias por 350 millones de euros, correspondiente al programa de recompra lanzado en marzo.
La deuda neta al cierre del trimestre se ubicó en 4.800 millones de euros, un aumento de 313 millones respecto al cierre de 2025. En cuanto al ratio de apalancamiento, el grupo lo situó en 14,3%, ligeramente por encima del 14% registrado al finalizar el cuarto trimestre del año anterior.
Remuneración al accionista y política de dividendos
En materia de retribución, la compañía distribuyó en enero el primer dividendo en efectivo de 2026, equivalente a 0,5 euros brutos por acción. Está previsto un segundo pago en julio, que elevará la retribución total anual a 1,051 euros brutos por acción, lo que representa un crecimiento cercano al 8% respecto al año anterior. Además, en enero de 2027 se sumará un pago adicional de 0,53 euros brutos por acción, tras la aprobación prevista en la próxima Junta General Ordinaria de Accionistas, convocada para el 14 de mayo.
Esta política de dividendos se complementa con programas de recompra de acciones, con el objetivo de alcanzar una distribución a los accionistas dentro del rango comprometido, que oscila entre el 30% y el 40% del flujo de caja de las operaciones. El último programa, iniciado en marzo, contempla una inversión máxima neta de 350 millones de euros.
Fuente: Infobae