Hace décadas e incluso siglos atrás, los antepasados tenían la costumbre de poner a sus hijos el nombre del santo correspondiente al día de su nacimiento. De ahí que en las tradicionales Mañanitas se entone: “Hoy por ser día de tu santo te las cantamos aquí…”.
El onomástico se refiere específicamente a la fecha en que se celebra a un santo determinado. Aunque muchas personas lo emplean como sinónimo de cumpleaños, esto es incorrecto, ya que el término solo alude a la lista de nombres del santoral.
De acuerdo con el calendario religioso, en esta jornada también se recuerda a aquellas mujeres y hombres que se destacaron por mantener vínculos especiales con lo divino, realizar obras de bien en favor del prójimo y poseer una conducta ética y moral elevada. Esas cualidades los llevaron a ser canonizados o beatificados para integrar el santoral.
Este es el listado del santoral para el viernes 1 de mayo:
Celebración central: San José Obrero
San José Obrero, el carpintero de Nazaret, es recordado por haber satisfecho con su trabajo las necesidades de María y de Jesús, además de haber iniciado al Hijo de Dios en las labores humanas. Por esta razón, en una fecha que coincide con la conmemoración del trabajo en numerosos países, los trabajadores cristianos lo honran como modelo y patrono.
Además de esta figura, hay otros santos y mártires que también son festejados este viernes 1 de mayo:
- Santo Torcuato y compañeros (siglo III)
- San Asaf (siglo VI)
- San Arigio de Gap (siglo VII)
- Beato Julián Cesarello (siglo XIV)
- San Ricardo Pampuri (siglo XX)
- San Amador de Auxerre (siglo V)
- San Marculfo (siglo VI)
- Beata Petronila de Moncel (siglo XIV)
- San Teodardo (siglo IX)
- Santa Grata
- San Orencio (siglo V)
- San Peregrino Laziosi (siglo XIV)
- San Segismundo (siglo VI)
- Beata Mafalda (siglo XIII)
- Beato Aldebrando (siglo XII)
- Beato Clemente Septyckyj (siglo XX)
- San Brieuc (siglo V)
- San Andéolo
El origen de los santos

El santoral reúne al conjunto de personas (hombres y mujeres) que son veneradas por la Iglesia tras ser proclamadas como santos o beatos en una fecha concreta del calendario litúrgico.
El proceso hacia la canonización contempla cuatro etapas: primero, la persona es declarada siervo de Dios; segundo, se le nombra venerable; tercero, alcanza la beatificación; y cuarto, se le reconoce como santo.
La beatificación solo puede concederse a fieles que hayan fallecido con fama de santidad en diversos lugares. Este procedimiento puede darse de dos maneras: mediante una causa de virtudes heroicas o a través del martirio, es decir, si la persona murió por su fe.
Por otro lado, el camino para convertirse en santo implica agregar el nombre del santificado al canon (la lista oficial de santos). Esto permite que la comunidad creyente le rinda culto público y universal; además, se le asigna una fiesta litúrgica, se le dedican altares y capillas, y se reconoce su capacidad de interceder ante Dios.
Aunque la Iglesia no ha proporcionado una cifra exacta, se estima que actualmente existen hasta nueve mil santos reconocidos. Según el Martirologio Romano, actualizado en 2005, la Iglesia Católica cuenta con al menos siete mil santos, sin incluir a los mártires. Por ello, muchos creen que la cifra podría alcanzar las 20 mil personas.
En tiempos recientes, el Papa Juan Pablo II logró canonizar a 388 santos, mientras que el papa Francisco ha roto todos los récords al haber canonizado hasta hoy a 898 santos, 800 de ellos en un solo acto.

El catolicismo en el mundo
El catolicismo es una de las religiones más practicadas a nivel global. Los datos más actualizados del Vaticano, específicamente de su Anuario Estadístico Eclesial, indican que hay más de mil 360 millones de católicos en el planeta.
El continente americano concentra la mayor cantidad de católicos, con casi la mitad del total registrado por el Vaticano. De ese grupo, más de una cuarta parte se ubica en Sudamérica.
En los últimos años, el Vaticano ha reportado un incremento significativo de la presencia católica en dos continentes: Asia —particularmente en Medio Oriente— y África.
En contraste, la cantidad de fieles en Europa ha disminuido, mientras que en Oceanía se ha mantenido estable.
Fuente: Infobae