La frase “Tiroteo Mañana” apareció pintada en los baños de diversas escuelas de México, desde secundarias hasta preparatorias, lo que provocó operativos de seguridad, suspensión de clases y revisión de mochilas en varios planteles.
Estos mensajes amenazantes surgieron después del tiroteo ocurrido en la preparatoria Anton Makarenko, en Lázaro Cárdenas, Michoacán, el 24 de marzo de 2026, donde dos maestras perdieron la vida y un estudiante de 15 años fue señalado como responsable. Meses antes, un individuo identificado como Lex Ashton perpetró un ataque con una víctima fatal en el CCH Sur de la UNAM.
Origen del reto viral

El fenómeno tuvo su origen en Estados Unidos en 2021. Desde ahí se extendió a Chile y Argentina a principios de 2026, y en semanas recientes llegó a México, donde se replicó velozmente en secundarias y bachilleratos.
La dinámica es sencilla: los participantes escriben amenazas en baños, pupitres o pizarrones, o las difunden mediante redes sociales y llamadas al 911, con el objetivo de disuadir a otros alumnos de asistir a clases.
El subsecretario de Educación de la SEP, Ricardo Villanueva, publicó en su cuenta de X un protocolo mínimo de acción para que directores, docentes y personal escolar sepan cómo responder ante el reto viral “tiroteo mañana”, el cual se difunde masivamente en redes anunciando un posible tiroteo en planteles del país.
Aunque la amenaza no ha sido confirmada, generó alarma entre padres, estudiantes y autoridades educativas, quienes optaron por no ignorarla.
Protocolo de la SEP ante las amenazas escolares
El procedimiento divulgado por Villanueva se organiza en seis ejes orientados a la prevención, intervención y restauración del ambiente escolar:
Reportar y levantar evidencia

- Alertar a directores sobre cualquier tendencia o amenaza detectada.
- Registrar las incidencias de forma directa.
- Escalar de inmediato los casos graves.
No minimizar los casos: atenderlos y evaluarlos directamente
- Valorar el riesgo con personal de confianza.
- Definir medidas inmediatas de protección.
- Dar seguimiento puntual a cada caso.
Alertar a las instancias de seguridad locales
- Avisar a las autoridades de seguridad locales ante cualquier amenaza.
Acciones de identificación y restauración
- Identificar a los responsables de pintas o amenazas.
- Involucrar a las familias.
- Aplicar medidas disciplinarias, formativas y de apoyo psicológico.
- Impulsar acciones de restauración del tejido social.
Intervención en la escuela para restaurar la tranquilidad
- Informar a madres, padres y tutores.
- Reflexionar con los estudiantes sobre el daño de estas conductas.
- Fortalecer comités de paz y actividades de integración.
Promover mensajes y campañas positivas
- Difundir mensajes de paz y buena convivencia.
- Involucrar activamente a la comunidad estudiantil.
- Reforzar una respuesta institucional basada en comunidad.
Postura de la SEP
Villanueva fue enfático sobre la posición de la dependencia:
“Está actuando, porque no puede normalizar lo que pone en riesgo a la comunidad”
. El funcionario subrayó que velar por el bienestar de los estudiantes es una responsabilidad compartida.
Fuente: Infobae