La Semana de Alta Costura Argentina vivió un hito este martes 28 de abril en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), que se convirtió en el escenario de una velada inolvidable. Bajo la dirección de Elina Costantini, la Gala Couture demostró todo el potencial de la creatividad local, atrayendo la atención internacional.

Desde que los invitados cruzaron la explanada del museo, entre aplausos y destellos de cámaras, la expectativa se sintió en el aire. En los salones, diseñadores, artistas y figuras clave del sector conversaban al ritmo de la música en vivo, tejiendo una atmósfera donde la emoción y la creatividad se entrelazaron de forma única.

El Malba se transformó por completo en cada rincón, logrando que el cine y la moda se fusionaran para crear una experiencia inmersiva. La alta costura, el mundo editorial y las performances artísticas se dieron cita en un mismo espacio, generando una propuesta sensorial para todos los presentes.


La avant premiere de El diablo viste a la moda 2 fue el plato fuerte de la noche, con un recorrido que integró moda, cine, música y arte para más de 200 invitados. Desde la alfombra roja, el público se sumergió en la atmósfera del filme, degustando propuestas gastronómicas y cócteles diseñados para estimular los sentidos.


Entre las figuras que desfilaron por la gala destacaron Graciela Borges, Cecilia Roth, Marcela Tinayre, Juana Viale, Iván de Pineda, María Belén Ludueña, Liliana Parodi y Benito Fernández, quienes se sumaron al despliegue de estilo y creatividad que caracterizó la noche.

También estuvieron presentes grandes actrices nacionales como Nacha Guevara, Araceli González y Fabián Mazzei, así como personalidades del ámbito cultural, social y mediático, como Rossella della Giovampaola y Cloe Bello.

Los principales diseñadores de alta costura del país no quisieron perderse la cita: Gino Bogani, Adrián Brown, Gabriel Lage, Pablo Ramírez, Santiago Artemis, Verónica de la Canal, Natalia Antolín y Panni Margot fueron algunos de los asistentes.

También dijeron presente Pía Carregal, Marcelo Senra, Claudio Cosano, Adriana Costantini, Fabián Zitta, Ivana Picallo y Camila Romano, junto a modelos que lucieron sus creaciones, en sintonía con el dress code rojo o negro, alineados con la estética de la película.

Elina Costantini, empresaria y filántropa de la moda y el arte argentino, lideró la organización de esta noche que fusionó creatividad y glamour. Su visión fue clave para que la avant premiere de El diablo viste a la moda 2 coincidiera con la Gala Couture, integrando la elegancia local con la impronta global de 20th Century Studios y la plataforma de Disney.


El evento representó un paso decidido para posicionar a Buenos Aires como un punto de encuentro entre la moda y la cultura en el mapa mundial, con la presencia de figuras internacionales y una audiencia que celebró cada momento con ovaciones.

Para Costantini, el evento trascendió lo habitual. “Es una gala que está revolucionando el espíritu del Malba desde que llegó el primer zapato”, había adelantado con entusiasmo. “Cada uno está viviendo un momento único, algo que merecía la Argentina. Se preocupan por los looks, por qué van a llevar, por cómo van a participar. Es una experiencia que trasciende la moda y se convierte en celebración”, remarcó la filántropa.



El público asumió un rol central al vestir zapatos rojos y atuendos seleccionados especialmente para la noche, aportando su propio sello a la gala y convirtiendo el encuentro en una puesta en escena compartida.

La propuesta, según Costantini, nació de la convicción de proyectar la moda argentina en el escenario internacional, impulsando el talento local hacia nuevas fronteras. Concibió la gala como “una forma de sentir el arte en todas sus expresiones”, e invitó a experimentar la moda como un lenguaje universal que dialoga con la música, el cine y la literatura.


En cuanto a los estilos personales, Juana Viale definió su elección de vestuario como “propio y personal”, reafirmando su impronta única en cada aparición.

Por su parte, Stephie Denmer detalló sobre su elección: “Tenía que ser un vestido como elegante, pero a la vez imponente. Y queríamos algo también clásico, así que el vestido de Camila Romano fue perfecto”.

La génesis de una gala multidisciplinaria
El evento consolidó un formato de gala capaz de reunir diversas disciplinas bajo una narrativa contemporánea, donde la innovación y la creatividad se fundieron en cada detalle. Para Costantini, la ambición fue clara: “El objetivo es que el mundo nos mire”. Su liderazgo y visión posicionaron a Buenos Aires como un faro cultural, capaz de captar la atención global y de fortalecer la identidad local en diálogo con la escena internacional.


La propuesta de la Semana de Alta Costura se alineó con el objetivo de generar experiencias que vinculen la moda con otras disciplinas, en diálogo con la escena cultural y cinematográfica local, reflejando el cruce entre una producción internacional y la alta costura argentina, en una noche que reunió diseño y creación.


Buenos Aires se posicionó en el cruce entre identidad y proyección internacional, reafirmando que la moda puede convertirse en arte, discurso y experiencia. La ceremonia reunió a referentes destacados de la moda, el arte y la industria audiovisual, convocados para celebrar el arte en todas sus formas y explorar nuevas fronteras creativas. Bajo la dirección de Costantini, la noche se consolidó como un punto de encuentro entre talento, innovación y proyección internacional.

Uno de los momentos más esperados de la jornada fue la presentación anticipada de El diablo viste a la moda 2. El estreno de la secuela sirvió como marco privilegiado para la Gala Couture, subrayando la sinergia entre moda y cine.

Desde The Walt Disney Company Latinoamérica, el presidente Martín Iraola elogió la iniciativa: “La Gala Couture es una muestra concreta de la intersección virtuosa entre el cine, la moda y la cultura, y esperamos seguir ampliando esta colaboración en el futuro”.

La sinergia entre la Semana de la Alta Costura y Disney se materializó gracias al trabajo conjunto de Iraola y Costantini, quien destacó: “La idea de fusionar la Semana de la Alta Costura con Disney fue una creación de Martín Iraola y mía. Nos unimos para dar vida a esta gala junto con el equipo de Disney, que es extraordinario y quiero agradecerle. Este encuentro se repetirá año tras año”.

La Gala Couture se consolidó como un puente entre el talento argentino y la industria audiovisual internacional, abriendo nuevas oportunidades para la creatividad local. Costantini remarcó la importancia de este tipo de encuentros para posicionar la moda nacional fuera de las fronteras: “Este tipo de iniciativas nos permite proyectar la moda argentina en un contexto internacional”. Su liderazgo ofreció una mirada integradora y visionaria, situando a Buenos Aires y a la moda local en el radar global.


Detalles de la secuela
El tráiler oficial confirmó el lanzamiento global para el 30 de abril de 2026 y detalló una estrategia orientada a convertir la película en un fenómeno multicanal.

Lady Gaga, además de componer y grabar la canción original “Runway” durante su tour Mayhem Ball en 2025, se sumó al elenco con un rol protagónico, integrando la propuesta cinematográfica con una dimensión musical de alcance global.

La nueva entrega reunió nuevamente a Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt y Stanley Tucci en sus papeles emblemáticos, e incorporó a figuras como Kenneth Branagh, Simone Ashley, Lucy Liu y Patrick Brammall. Bajo la dirección de David Frankel y el guion de Aline Brosh McKenna, la producción se consolidó como uno de los estrenos más esperados del año, tras el éxito del film original, que recaudó más de USD 326 millones y dio origen a franquicias independientes para sus protagonistas.


La trama ubicó nuevamente a Miranda Priestly al mando de la revista Runway, ahora asediada por el declive del periodismo impreso y la irrupción del ecosistema digital. El relato profundizó en el enfrentamiento con el personaje de Emily Blunt, ejecutiva de un conglomerado de lujo cuyos recursos publicitarios se tornaron cruciales para la supervivencia de la publicación.

El guion, a cargo de Frankel y Brosh McKenna, exploró las tensiones provocadas por la revolución tecnológica y los nuevos hábitos de consumo de moda. Según la producción, la película abordó “cómo la presión por adaptarse a una prensa digitalizada y los cambios vertiginosos en la industria impactan en los negocios”, abriendo interrogantes sobre el futuro del sector y el poder de reinvención de sus protagonistas.

La película introdujo novedades respecto al libro de Lauren Weisberger y al clásico de 2006, enfocando el conflicto principal en la transformación estructural de la industria y en la capacidad de la franquicia para capitalizar la nostalgia colectiva. La narrativa puso el acento en los desafíos y oportunidades de la nueva era digital, renovando el atractivo de la saga para nuevas audiencias.

El vestuario recuperó su lugar protagónico tanto en la historia como en la campaña promocional. Bajo la dirección de la diseñadora Molly Rogers, responsable del look de Miranda en la escena de la MET Gala, la estética se convirtió en un sello distintivo que trascendió la pantalla e impulsó la estrategia de marketing.

La colaboración con figuras de alcance internacional reforzó la apuesta por un lanzamiento multicanal, donde la moda y el audiovisual se entrelazaron para amplificar el impacto global del estreno.

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*Fotos: Jaime Olivos
Fuente: Infobae