El estudio francés Spiders, responsable de los aclamados juegos de rol GreedFall y SteelRising, ha cerrado definitivamente sus puertas tras no encontrar un comprador que lo rescatara. La insolvencia de Nacon, la empresa matriz que lo adquirió en 2019, ha provocado la quiebra y liquidación de varias compañías del grupo, incluida Spiders. Según reportes de medios franceses y testimonios de exempleados, los trabajadores se preparan para una liquidación inminente y la pérdida de sus puestos, mientras la industria del videojuego en Francia enfrenta una crisis financiera agravada por denuncias de mala gestión contra los directivos de Nacon.
Trayectoria y declive de Spiders
Spiders fue fundada en 2008 por exintegrantes de Monte Cristo Games, con el objetivo de crear juegos de rol originales y arriesgados. En sus primeros años lanzó títulos modestos, pero la fama internacional llegó con The Technomancer en 2016, una aventura de ciencia ficción ambientada en Marte. Aunque recibió críticas mixtas, consolidó una base de seguidores por sus historias y ambientaciones únicas.
El gran salto se produjo con GreedFall en 2019, un RPG de corte clásico con exploración colonial, y luego con SteelRising en 2022, que combinaba la fórmula Soulslike con una versión alternativa de la Revolución Francesa llena de autómatas. Estos títulos posicionaron a Spiders como un actor relevante en el panorama indie francés, colaborando inicialmente con Focus Home Interactive hasta ser comprado por Bigben Interactive, hoy Nacon.
Sin embargo, tras la adquisición, las finanzas se complicaron. Las dificultades de Nacon llevaron a buscar compradores para estudios como Cyanide, Kylotonn y Spiders. La situación empeoró con el lanzamiento en acceso anticipado de GreedFall 2: The Dying World en 2024, cuyos resultados no atrajeron inversores. Además, un proyecto de gran escala llamado Dark fue cancelado en 2025 antes de ser anunciado.
Caída de Nacon y proceso de liquidación
Nacon, que había adquirido varios estudios europeos, se declaró insolvente. Para filiales como Spiders, la única salida era reestructurar deudas y encontrar nuevos dueños en un plazo de dieciocho meses. Al no lograrlo, se declaró la liquidación legal. Según la ley francesa, una vez dictada la sentencia judicial, los despidos deben efectuarse en los quince días siguientes, dejando a decenas de trabajadores sin empleo en poco tiempo.
El cierre se vivió con resignación. Según el medio Origami, los empleados realizaron un homenaje en su última reunión semanal y preparan la compra de equipos personales y de trabajo como recuerdo de los 18 años de historia del estudio. El colapso se percibió como un trámite administrativo debido a la insolvencia generalizada de la matriz.
Desde la adquisición por Nacon en 2019, exempleados y fuentes sindicales denuncian un deterioro progresivo de las condiciones laborales. Las presiones para acelerar calendarios y reducir costos, sumadas a la incertidumbre, provocaron una fuga de talento y desmotivación. Muchos desarrolladores ya buscan oportunidades en otros estudios o en el extranjero.

Impacto en empleados y la industria francesa
El cierre de Spiders no solo elimina a uno de los estudios más innovadores del país, sino que golpea duramente al sector creativo francés. El sindicato Syndicat des Travailleureuses du Jeu Vidéo denunció a Nacon y a sus ejecutivos por “desprecio hacia la producción de videojuegos” y malas prácticas de gestión. Según la organización, la ineficiencia, las políticas de despidos y la creación de nuevos estudios para debilitar proyectos existentes fueron factores clave en la desaparición de Spiders y ponen en riesgo a otras empresas bajo el control de Nacon.
Para los empleados, la liquidación significa una pérdida repentina de estabilidad laboral, con escasas posibilidades de negociar condiciones de despido o recolocación. Algunos adquieren parte del equipamiento con el que trabajaron, mientras otros buscan destacar el trabajo de casi dos décadas con la esperanza de reinsertarse en una industria cada vez más competitiva. La incertidumbre también afecta a las familias y a una comunidad de seguidores que valoraba la originalidad de los títulos de Spiders.
El mercado francés de videojuegos atraviesa una crisis marcada por la concentración empresarial y la fragilidad financiera de los proyectos independientes de mediano tamaño. Mientras grandes compañías como Ubisoft sobreviven gracias a franquicias consolidadas, los estudios pequeños y medianos parecen condenados a desaparecer por la presión de los conglomerados y la falta de apoyo institucional. El legado de Spiders, con propuestas innovadoras y alejadas de las tendencias dominantes, queda como ejemplo de la vulnerabilidad de la creatividad en una industria golpeada por la incertidumbre económica.
Fuente: Infobae