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Jon Hamm revela cómo el humor y la música transformaron su carrera

En una reciente edición del pódcast Good Hang, conducido por la actriz y comediante Amy Poehler, Jon Hamm dejó de lado la seria imagen de Don Draper para mostrar su faceta más divertida. El actor utiliza el apodo “Juan Jamón” y recurre al humor para romper con la seriedad de su papel en Mad Men. “El humor puede salvarte incluso en los peores momentos, y a veces ese es mi punto fuerte”, afirmó Hamm en el programa. Durante la charla, compartió cómo aprendió español en su juventud y lo perfeccionó trabajando en restaurantes de Los Ángeles.

Hamm explicó que prefiere no tomarse demasiado en serio y celebra tener una versión alternativa de sí mismo. El apodo “Juan Jamón” y sus bromas en español surgieron de sus primeros contactos con la cultura latina. En diálogo con Poehler, bromeó acerca de una identidad “mediterránea” y desdramatizó su propio perfil público.

La versión humorística del actor al descubierto

El actor destaca el papel salvador del humor y relata cómo sus bromas en español se inspiran en experiencias previas en restaurantes de Los Ángeles (REUTERS/Danny Moloshok)

Fuera del glamour de la industria, Hamm recordó el origen del llamado “club de los perdedores”, que integró junto a colegas como Tina Fey y Frances McDormand. “El club de los perdedores debería ser permanente, era el lugar más divertido donde estar al final de las galas”, contó en Good Hang. El club surgió tras repetidas derrotas en los Emmy; en estas reuniones festivas, los ganadores debían pagar una entrada a beneficio de iniciativas solidarias para acceder a la celebración.

Aquellas fiestas se organizaban en lugares como el Soho House, donde predominaban las competencias de baile y las bromas entre amigos. La complicidad y la libertad compartida entre integrantes eran el verdadero premio. Entre anécdotas, Hamm mencionó dolores de pies por bailar toda la noche y rememoró encuentros inesperados con otros actores, incluso en aeropuertos al día siguiente.

Del drama a la comedia televisiva

El actor recuerda el difícil proceso de audiciones antes de obtener el papel de Don Draper en Mad Men y la presión vivida hasta el final de la serie

Durante la conversación con Poehler, Hamm repasó su tránsito de los papeles dramáticos hacia la comedia en televisión. Recordó que, en sus inicios, casi nadie lo imaginaba como comediante: “No es como que hagas Mad Men y piensen: ‘ese tipo seguro es gracioso’”. Subrayó el impacto de su debut en Saturday Night Live y resaltó la camaradería del equipo.

Hamm relató que, al llegar a Saturday Night Live, el elenco se disfrazó de personajes de los sesenta como homenaje a Mad Men, estableciendo así un tono lúdico. Tina Fey le ofreció papeles cada vez más excéntricos en 30 Rock, llevándolo incluso a interpretar un personaje con ganchos en vez de manos tras un accidente ficticio. Ese tipo de humor, dijo, le genera una sensación de libertad. El propio actor afirmó: “Ese es el tipo de humor que me hace sentir libre”.

A continuación, Hamm mencionó sus inicios representando papeles adultos cuando aún era joven, como el de Willy Loman a los 18 años. Abordó las frustraciones en las audiciones y las dificultades al buscar el papel de Don Draper: “El año que conseguí Mad Men hice prueba para siete proyectos y no quedé en ninguno”. Subrayó que la confirmación de su elección como protagonista llegó tras un proceso extenso y sin comunicación oficial hasta el último momento.

Jon Hamm se conecta con la cultura pop latina a través del reggaetón y resalta el rol de Bad Bunny como banda sonora de su relación con su esposa Ana (REUTERS/Daniel Cole)

Sobre el desenlace de Mad Men, confesó: “Sentí el peso del final y la responsabilidad de no arruinarlo”. Subrayó que la distinción entre su personalidad y la de Don Draper radica en la capacidad de reírse de sí mismo: ambos tienen defectos, pero él logró adoptar una perspectiva menos estricta.

Jon Hamm: del éxito al fenómeno viral

La dimensión más lúdica de Hamm se vincula a su afición por la cultura pop latina y el reggaetón. “Bad Bunny se volvió la banda sonora de mi relación con Ana, mi esposa”, compartió.

Ana, a quien conoció durante el rodaje final de Mad Men, lo inició en la música del artista tras un viaje a Colombia. Juntos asistieron a un concierto en Puerto Rico, y un video de Hamm bailando allí se viralizó en redes sociales. El actor condensó así la importancia del baile y la música tanto para sobrellevar momentos difíciles como para reforzar su vínculo sentimental.

Hamm narra su paso del drama a la comedia en televisión, mencionando la importancia de su debut en SNL y la confianza recibida en 30 Rock (REUTERS/Danny Moloshok)

A veces solo necesitas una expresión artística de alegría. Bailar, reírte, dejarte llevar”, reflexionó Hamm en Good Hang. Al cierre, la complicidad entre Hamm y Poehler se tradujo en bromas sobre apodos y recuerdos asociados al español, mientras el actor narró cómo fue despojándose de la imagen rígida de Don Draper para exhibir su costado auténticamente humorístico.

Fuente: Infobae

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