La figura del influencer ha dejado de ser una tendencia pasajera para consolidarse como una meta profesional entre niños y adolescentes en América Latina. Según un estudio de Kaspersky, firma especializada en ciberseguridad, el 34% de los padres en la región apoyaría a sus hijos en su camino para volverse creadores de contenido digital.
Plataformas como YouTube y TikTok, favoritas de la Generación Alfa, han convertido a los influencers en referentes, transformando la forma en que los menores perciben el éxito, la visibilidad y las oportunidades laborales.

Riesgos que enfrentan los pequeños influencers
Detrás del entusiasmo emergen desafíos como la sobreexposición, el contacto con desconocidos, las estafas y la necesidad de gestionar una identidad digital desde edades tempranas. Por ello, el acompañamiento de los adultos es clave para que la experiencia de ser influencer sea positiva y segura.
Para muchos niños, crear contenido en redes sociales es el trabajo ideal. Un tercio de los menores de la Generación Alfa lo expresa así, y según Kaspersky, sus principales búsquedas en internet están relacionadas con bloggers, youtubers o tiktokers de entretenimiento y estilo de vida. Este cambio obliga a las familias a repensar la tecnología, el tiempo frente a la pantalla y la exposición pública.
Claves para acompañar y proteger la seguridad digital
1. Fomenta el diálogo abierto, no la crítica: Habla sobre su interés en ser influencer y muestra curiosidad por los contenidos que quiere crear. Esto genera confianza y abre la puerta para conversar sobre ciberseguridad, privacidad y límites.
2. Configura las cuentas junto a tu hijo: Al crear perfiles en YouTube o TikTok, participa en la configuración. Ajusten juntos la privacidad, desactiven la geolocalización, creen contraseñas seguras y activen la autenticación en dos pasos. Así aprenderán buenas prácticas digitales.

3. Distingue entre compartir creatividad y exponer la vida privada: Enséñale que crear videos divertidos no implica revelar datos personales como dirección, nombre, uniforme escolar, rutinas o planes de viaje. Esto evita riesgos de localización o acoso.
4. Supervisa la huella digital: Realiza búsquedas periódicas del alias o nombre de usuario de tu hijo para identificar fotos, comentarios o información que pueda exponerlo. También detecta intentos de suplantación de identidad.
5. Advierte sobre colaboraciones falsas y estafas: Al ganar visibilidad, pueden recibir mensajes falsos de marcas. Enséñale a identificar fraudes: mala gramática, tono urgente, enlaces sospechosos o peticiones de contraseñas. Los adultos deben gestionar toda colaboración.
6. Habla sobre el contacto con extraños y el riesgo de grooming: Más seguidores incrementan la probabilidad de atraer a personas con malas intenciones. Explica que el acoso en línea puede disfrazarse de amistad. Debe quedar claro que no debe hablar en privado ni compartir datos sin supervisión.
El acompañamiento familiar no implica prohibir, sino gestionar riesgos y ayudar a construir una identidad digital segura. El interés de los niños por ser influencers refleja una nueva forma de entender la expresión y el éxito. El reto actual de las familias es acompañar activamente, convirtiendo la curiosidad digital en aprendizaje y responsabilidad, con una base sólida de seguridad y diálogo.
Fuente: Infobae