Un nuevo informe de Oxfam Intermón revela que seis de las principales empresas petroleras del mundo obtendrán ganancias de casi 3.000 dólares por segundo (equivalente a 2.562 euros) en 2026, en medio de la escalada de precios energéticos provocada por el conflicto en Oriente Próximo.
Las compañías Chevron, Shell, BP, ConocoPhillips, ExxonMobil y TotalEnergies sumarán beneficios conjuntos por 94.000 millones de dólares (unos 80.000 millones de euros). Esto representa un incremento de 37 millones de dólares al día respecto a lo que obtuvieron en 2025.
La investigación de la ONG también muestra que el número de personas que respaldan una mayor inversión gubernamental en energías renovables triplica al de quienes apoyan incrementar la extracción de combustibles fósiles. Además, un 68% de los encuestados se muestra a favor de aplicar un impuesto a las ganancias de las petroleras para financiar la transición ecológica.
“Este aumento de beneficios contrasta fuertemente con la pobreza energética que sufren cada vez más familias en todo el mundo, agravada por la inestabilidad geopolítica, la violencia en Oriente Próximo y la creciente riqueza de los superricos”, señaló la organización.
Oxfam advierte que gran parte de estas ganancias terminan “en los bolsillos” del 1% de la población con mayores ingresos, quienes se benefician mientras promueven la dependencia global de los combustibles fósiles mediante el control de la riqueza y la influencia política.
Las petroleras, según el informe, han dado la espalda a las víctimas de la crisis climática y profundizan la desigualdad. Por ejemplo, ExxonMobil anunció recientemente que reduce en un tercio sus inversiones en proyectos de baja emisión de carbono, mientras que TotalEnergies se ha negado a adoptar un plan de transición hacia cero emisiones netas.
“Una transición justa que abandone los combustibles fósiles debe apoyar a las personas de los países más pobres, que son las más golpeadas por los desastres climáticos, mientras sus gobiernos destinan más recursos al pago de deudas que a educación o salud, sin hablar de la adaptación al cambio climático”, afirmó Mariana Paoli, responsable de políticas climáticas de Oxfam.
“Gravar a los contaminadores más ricos, que no tienen intención de invertir en un futuro limpio, es fundamental para una transición justa”, agregó.
La ONG instó a los gobiernos a incrementar la financiación pública para el clima, situar la justicia en el centro de la transición energética y aplicar una hoja de ruta basada en la equidad.
Fuente: Infobae