Una controversia reciente ha impactado a la comunidad de PlayStation, luego de que jugadores y desarrolladores reportaran la presencia de un “periodo de validez” de 30 días en las licencias de títulos digitales comprados en PS4 y PS5 desde marzo de 2026.
El debate se originó a raíz de una actualización del sistema que, según informes, pretendía reforzar la seguridad, pero que ha despertado inquietud acerca de la verdadera propiedad de los videojuegos digitales en la plataforma.
El origen del problema: actualización y DRM en juegos digitales
La polémica cobró fuerza cuando el desarrollador Lance McDonald publicó en X/Twitter que “un DRM terriblemente malo ha sido implementado ahora en todos los juegos digitales de PS4 y PS5”.

De acuerdo con McDonald, los juegos comprados a partir del 25 de marzo presentan en su ficha técnica una fecha de inicio y otra de vencimiento, además de exigir una conexión a internet al menos una vez cada 30 días para conservar la licencia activa. De no cumplir con esta verificación periódica, el título se vuelve inaccesible.
En PS5, aunque la fecha no se muestra en los menús, el resultado es idéntico: los juegos dejan de ejecutarse tras un período largo sin conexión. Esta situación ha sido corroborada mediante capturas de pantalla y ensayos efectuados por la comunidad, como la cuenta desgamesyt, que verificó que el contador impacta tanto a títulos de pago como a demos gratuitas adquiridas después de la fecha indicada.
Respuesta de la comunidad y versión alternativa
El tema se viralizó rápidamente, alcanzando más de 6 millones de reproducciones en pocas horas. No obstante, la cuenta Does It Play?, conocida en el campo de la preservación de videojuegos, ofreció una perspectiva distinta.

De acuerdo a datos recabados de una fuente interna de Sony, el inconveniente no sería deliberado: “Sony rompió algo accidentalmente mientras intentaba tapar un fallo de seguridad”. La compañía japonesa estaría al tanto de la confusión causada por la pantalla de información, pero no lo habría catalogado como urgente. Incidentes parecidos ya sucedieron en 2022 y se solventaron más tarde con nuevas actualizaciones.
Sin embargo, Does It Play? advierte que, pese a tratarse de un error coyuntural, esto podría señalar que Sony está ensayando de manera discreta mecanismos de control más rigurosos sobre el acceso a los títulos digitales.
La incertidumbre continúa, pues no todos los usuarios, consolas o regiones muestran el controvertido “periodo de validez”, y no se sabe con certeza si, al llegar a los 30 días, la licencia se elimina o el contador se reinicia de forma automática.
Los ensayos llevados a cabo por la comunidad han mostrado además que, si la batería interna de la consola (CMOS) se agota, cualquier juego digital impactado por el contador se vuelve injugable nuevamente, incluso si la consola está establecida como principal. Por el momento, los títulos comprados antes del 25 de marzo continúan operando normalmente sin restricción aparente.

¿Cómo funcionan los juegos digitales en PlayStation?
Para entender la reciente polémica acerca del “contador de 30 días”, primero hay que comprender la mecánica del formato digital en PlayStation: al comprar un juego en la PlayStation Store, lo que realmente se adquiere es una licencia de uso, no el título en propiedad.
En el ámbito digital, todo se administra mediante permisos concretos. La llave de acceso a los juegos no es la consola, sino la cuenta de PlayStation Network (PSN). Cualquier título comprado queda ligado de modo permanente a la cuenta. Si se cambia o reemplaza la consola, solo es necesario iniciar sesión con las credenciales para recuperar la biblioteca y descargar los juegos de nuevo.
El sistema de protección de derechos digitales (DRM) efectúa una verificación automática cada vez que se intenta abrir un juego digital. La consola se conecta a los servidores de Sony para corroborar que la cuenta posee la licencia adecuada. Si la validación es exitosa, el juego se inicia. En los títulos físicos, el disco mismo actúa como llave para esa comprobación.

En cuanto al juego sin conexión, PlayStation permite designar una consola como principal. Al efectuarlo, Sony descarga un certificado de confianza en ese dispositivo, lo que posibilita jugar sin conexión a todos los títulos vinculados, incluso sin acceso a internet.
En consolas secundarias, por ejemplo al iniciar sesión en el equipo de otra persona, es obligatorio estar conectado a la red; si se pierde la conexión a internet, el juego se bloquea después de unos minutos.
Por último, en cuanto a almacenamiento y rendimiento, no hay diferencias entre juegos digitales y físicos: ambos se instalan y ejecutan desde el disco duro o SSD de la consola, y la única variante reside en cómo se verifica la propiedad del título.
Fuente: Infobae