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Trump, sereno tras noche de caos en cena de corresponsales

La respuesta del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a los hechos del sábado por la noche fue extraordinariamente serena para alguien que ha sobrevivido a dos intentos de asesinato.

A las 10:31 p. m. del sábado, Trump ingresó a la sala de prensa de la Casa Blanca, aún vestido con esmoquin y corbata de moño, para informar sobre lo que pudo haber sido un nuevo atentado contra su vida. «Muchas gracias», dijo. «Eso fue muy inesperado».

Minutos antes, el presidente había publicado imágenes de las cámaras de seguridad que mostraban a un sospechoso corriendo por los salones del hotel Hilton de Washington, donde se celebraba la cena de corresponsables de la Casa Blanca. Los disparos se produjeron en el hotel, a dos kilómetros de distancia, y aún no había claridad sobre lo ocurrido. Pero Trump quería hablar de ello.

—Siempre es impresionante cuando pasa algo así —dijo, junto a la primera dama, el vicepresidente, el secretario de Defensa, el secretario de Estado, el fiscal general en funciones, el director del FBI y la secretaria de prensa, todos aún con trajes de gala.

No obstante, señaló que este incidente era el ejemplo más reciente de por qué necesita construir en la Casa Blanca su salón de baile de máxima seguridad, que ha sido legalmente cuestionado. «No quería decir esto, pero por eso debemos contar con todas las características de lo que estamos planeando en la Casa Blanca. En realidad es un salón más grande y mucho más seguro. Tiene… es a prueba de drones, tiene cristales a prueba de balas».

Acto seguido, cedió la primera pregunta a Weijia Jiang, corresponsal de CBS News y presidenta de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, quien había estado sentada a su lado durante la cena. Trump la elogió: «Presidenta, solo quiero decirle que ha hecho un trabajo fantástico. Qué velada tan hermosa» —algo inusual en su trato con los periodistas.

Jiang le preguntó qué cruzó por su mente al sentir que su vida podía estar en peligro nuevamente. Trump relató que estaba sentado junto a la primera dama cuando oyó un ruido que le pareció familiar y no amenazador: «Pensé que era una bandeja que se cayó. Lo he oído muchas veces, y era un ruido bastante fuerte, y venía de bastante lejos». Sin embargo, su esposa Melania no estaba tan segura. «Melania era muy consciente, creo, de lo que había pasado. Creo que supo inmediatamente lo que había pasado. Decía: ‘Ese es un mal ruido'». Ella permaneció estoica detrás de él, solo pronunció un «No» cuando le preguntaron si quería decir algo. Trump calificó la experiencia como «bastante traumática para ella».

Describió cómo lo «llevaron rápidamente», agradeció efusivamente a las fuerzas del orden y dijo que «no hubo mucho tiempo para pensar, porque en cuestión de segundos ya estábamos saliendo por la puerta». En general, su respuesta desde el podio fue extraordinariamente serena para alguien que ha sobrevivido a dos intentos de asesinato y cuya esposa acababa de resguardarse debajo de una mesa mientras agentes armados corrían por el salón.

Aún se desconoce si el estado mental del presidente, su retórica, sus instintos políticos o su aparato de seguridad cambiarán en los próximos días. La conferencia de prensa reveló muy poco sobre las motivaciones del sospechoso. No obstante, Trump restó importancia a cualquier insinuación de que este susto pudiera alterar su forma de vida. «Me gusta no pensar en ello. Llevo una vida bastante normal, teniendo en cuenta, ya sabes, que es una vida peligrosa. Creo que lo llevo tan bien como se puede llevar». Y añadió: «Para serte sincero, no soy un caso perdido».

Durante toda la semana había lanzado improperios contra los medios, pero ahora elogiaba a los reporteros, halagaba su vestuario y utilizaba un tono educado. «Han sido muy responsables en su cobertura. Voy a decir que he visto lo que ha salido. Han sido muy responsables». Sin duda, no era el mensaje que había planeado. Dijo que iba a pronunciar lo que calificó como «el discurso más inapropiado jamás pronunciado», y parecía decepcionado por haber perdido esa oportunidad, prometiendo que la cena se volvería a agendar en los próximos 30 días, pero necesitaría una reescritura. «No sé si alguna vez podré ser tan duro como iba a ser esta noche. Creo que probablemente voy a ser muy agradable. Seré muy aburrido la próxima vez, pero vamos a tener un gran evento».

Fuente: Infobae

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