Cada año, durante la última semana de abril, se conmemora la Semana Mundial de la Inmunización, una iniciativa liderada por la (OMS) que busca promover el uso de las vacunas para contribuir a la protección a personas contra enfermedades prevenibles³.
Datos y cifras clave
A nivel global, la vacunación ha salvado más de 150 millones de vidas o el equivalente a 6 vidas por minuto cada año, en los últimos 50 años⁴. La vacunación ha permitido erradicar enfermedades y reducir significativamente la carga de otras; sin embargo, aún existen brechas en el acceso de los países de renta baja con una cobertura menor2.
Solo en 2024, se estimó que 14,3 millones de lactantes no recibieron ninguna vacuna, principalmente debido a carencias en los servicios de inmunización y en otros servicios de atención de salud2.
Aun así, la tercera dosis de la vacuna contra la difteria, el tétanos y la tos ferina (DTP3) fue administrada al 85 % de los lactantes a nivel mundial, lo que equivale a aproximadamente 109 millones de niñas y niños².
De manera similar, otras vacunas estratégicas también muestran señales de progreso. En el caso del virus del papiloma humano (VPH), la cobertura de vacunación de niñas aumentó de 27 % en 2023 a 31 % en 2024, lo que refleja un avance en la ampliación de la protección2.
Semana de la inmunización en las Américas
En el caso de las Américas, La Organización Panamericana de la Salud (OPS), junto con los países y territorios de la Región de las Américas, llevará a cabo la 24.ª Semana de la Vacunación en las Américas y la 15.ª Semana Mundial de la Inmunización bajo el lema “Tu decisión marca la diferencia. Inmunización para todos”5.
La campaña se enmarca en la Iniciativa para la Eliminación de Enfermedades, que busca acelerar la eliminación de más de 30 enfermedades transmisibles para 2030, incluidas 11 prevenibles mediante la vacunación. Este esfuerzo subraya la importancia de fortalecer las coberturas, evitar retrocesos y cerrar brechas de inmunidad5.
En Ecuador, los esfuerzos sostenidos de vacunación han permitido una reducción superior al 90 % en la incidencia de enfermedades prevenibles por vacunación, así como una disminución de hasta 50 % en la mortalidad infantil7.