A través de su equipo técnico, el MDH gestionó un cupo en el Centro de Desarrollo Infantil (CDI) “Caritas Alegres”, en el cantón Mera, donde, desde el 2 de marzo, el niño recibe atención, cuidados y acompañamiento, garantizando de esta manera su derecho a salud, alimentación y desarrollo adecuado.
Además como parte del cuidado integral para la primera infancia, a partir del mes de abril, Lucinda Nunink, madre del niño atendido, es beneficiaria del Bono 1000 Días, recurso que está destinado a fortalecer la alimentación de hijo durante sus primeros 1.000 días de vida.
Este bono es una transferencia económica condicionada que apoya a madres gestantes y familias con niños menores de 2 años pertenecientes a hogares en situación de pobreza o pobreza extrema. Su objetivo es prevenir la desnutrición crónica infantil, garantizar un piso mínimo de consumo de alimentos nutritivos e incentivar el uso de servicios de salud y desarrollo infantil.
Al recibir este beneficio, las familias asumen la corresponsabilidad de cumplir con controles médicos, asistencias a controles de niño sano, y la participación en actividades de sensibilización y acompañamiento, fortaleciendo el compromiso compartido entre el Estado y la familia.
Lucinda, quien reside en el sector Tzulay, de la parroquia Shell, expresó su agradecimiento al Gobierno y al MDH por ayudar a su hijo. “Esto nos da un respiro para comprar alimentos y medicinas, y nos orientan sobre cómo cuidarlo mejor. Me siento acompañada y apoyada en este momento”, señaló.
Sonia Becerra, directora distrital del MDH en Pastaza, señaló que la atención oportuna es posible al trabajo articulado e interinstitucional que se hace a través de las mesas intersectoriales, lo que permite detectar casos, brindar acompañamiento y restituir derechos de niñas, niños y sus familias.
Actualmente, alrededor de 2 mil niñas y niños de hasta 2 años y mujeres embarazadas reciben el Bono 1.000 Días en la provincia de Pastaza.
Comunicación Social – Distrito Pastaza