La estabilidad institucional del gobierno liderado por el presidente Gustavo Petro se ha visto comprometida tras las recientes y explosivas revelaciones de Angie Rodríguez. La actual directora del Fondo de Adaptación y antigua integrante de la Casa de Nariño ha denunciado públicamente la operatividad de una red de poder paralela y presuntos nexos con el ELN.
A través de un testimonio detallado, Rodríguez expuso un entramado que involucra influencias indebidas, actos de corrupción y amenazas directas, lo cual, según sus palabras, pone en entredicho la transparencia de las entidades del Estado colombiano.
Ante este escenario, el reconocido abogado y aspirante a la presidencia, Abelardo de la Espriella, manifestó su rechazo total a los hechos descritos, asegurando que estas denuncias solo confirman lo que gran parte de la ciudadanía ya sospechaba sobre la actual administración.
En un contundente pronunciamiento, De la Espriella afirmó lo siguiente:
“El gobierno Petro funciona como una banda criminal, sin escrúpulos y sin ningún interés por resolver los problemas del país”
El jurista también advirtió que iniciará gestiones para que la verdad salga a la luz de manera definitiva. “Llegaré a destapar todas sus porquerías. ¡Los haré pagar!”, sentenció el abogado como advertencia al Ejecutivo.

Conflictos por el poder y el escándalo de los títulos falsos
Durante su relato, Angie Rodríguez describió una atmósfera de ambición desmedida dentro del palacio presidencial. Según la funcionaria, existe una disputa interna por el control de los recursos económicos y la influencia política.
“Hay un juego por el poder y el dinero. Eso los tiene enceguecidos. Muchos piensan que este gobierno no va a continuar y por eso miran cómo exprimirlo”
Para la directora del Fondo de Adaptación, la incertidumbre sobre la continuidad del proyecto político de Gustavo Petro ha provocado que el presupuesto público sea visto como un “botín de guerra” por diversos actores que buscan beneficiarse antes de finalizar el periodo de gestión.
Uno de los puntos más críticos de su denuncia gira en torno a Juliana Guerrero. Rodríguez asegura que ella misma fue quien informó al primer mandatario sobre las irregularidades en la formación académica de Guerrero.
“Fui yo la que le dijo al presidente que Juliana Guerrero no tenía los títulos que había acreditado”
De acuerdo con la denunciante, existen graves inconsistencias en los certificados académicos que Guerrero presentó ante la Fundación Universitaria San José, un hecho que habría desencadenado las tensiones actuales.

Persecución y presuntos vínculos armados
Tras reportar estas anomalías, Angie Rodríguez asegura que se activó un plan sistemático para hostigarla y silenciar sus denuncias. Entre los incidentes más graves, destacó el robo ocurrido en la vivienda de sus progenitores, un acto que ella atribuye directamente a funcionarios vinculados al Poder Ejecutivo.
La funcionaria manifestó sentir un profundo temor por su integridad física, llegando a desconfiar incluso de las instituciones de inteligencia del país. Según su testimonio, Juliana Guerrero solía alardear de su supuesta cercanía con el grupo guerrillero ELN, lo que aumentaba el clima de intimidación.
Este caso ya ha escalado a instancias oficiales. La representante a la Cámara, Jennifer Pedraza, ha entregado documentación que, bajo la perspectiva de Rodríguez, es fundamental para probar la falsedad de los títulos de Guerrero y sustentar las investigaciones en curso.
La influencia de Juliana Guerrero en las entidades estatales
A pesar de no contar con un nombramiento oficial de alto rango en algunas áreas, Juliana Guerrero es señalada por Rodríguez como la verdadera autoridad detrás de decisiones estratégicas en instituciones clave como el DAPRE, el Fondo Colombia en Paz y el propio Fondo de Adaptación.
La denuncia sostiene que Guerrero ejerce un control absoluto sobre la ejecución de presupuestos, la contratación estatal y el nombramiento de personal administrativo.
“Quien manda es Juliana Guerrero a través de la señora Nohora Mondragón. No disimula nada”

Rodríguez argumentó que la intención de esta red era desplazarla de su posición en el DAPRE para centralizar el manejo de los fondos públicos. “Querían sacarme del DAPRE para tener el control. Tienen un delirio por el poder y la plata”, afirmó la funcionaria.
Asimismo, se mencionó una presunta estrategia de desprestigio dirigida contra la vicepresidenta Francia Márquez. El objetivo final, según el testimonio, sería debilitar la imagen de Márquez para que el grupo liderado por Guerrero pudiera tomar las riendas del Ministerio de la Igualdad.
Finalmente, Angie Rodríguez recalcó que el temor que inspira Guerrero radica en sus supuestas conexiones armadas: “Ella se ufanaba de tener vínculos con el ELN. Me decía que era amiga, que tenía buena relación. Cuando la gente escucha eso, piensa dos veces antes de actuar en contra de ella”. Estas declaraciones configuran uno de los testimonios más graves sobre el funcionamiento interno de la actual administración nacional.
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