El sector empresarial ecuatoriano ha presentado una propuesta formal al Gobierno para modificar la aplicación del próximo toque de queda, previsto del 3 al 18 de mayo.
La iniciativa, liderada por la Cámara de Comercio de Quito (CCQ) y respaldada por diversas voces del sector productivo, consiste en una especie de semaforización para aplicar el toque de queda.
Es decir, la CCQ propone implementar un horario diferenciado basado en dos pilares fundamentales:
- Aplicar restricciones según indicadores objetivos de seguridad en cada ciudad o zona, evitando medidas uniformes para realidades geográficas distintas.
- Ampliar al menos una hora adicional el margen de circulación durante los viernes y sábados, especialmente para beneficiar a sectores como el comercio, la gastronomía y el entretenimiento, que dependen críticamente de la franja nocturna para sostener empleos.
La “doble presión” sobre el sector productivo
En entrevista con el programa Contacto Directo de Ecuavisa este 22 de abril de 2026, Luis Alberto Salvador, director ejecutivo del Comité Empresarial Ecuatoriano, detalló la crítica situación que enfrentan las empresas bajo una “doble presión”: por un lado, la inseguridad criminal (extorsiones y vacunas) y, por otro, las restricciones estatales que limitan la operación.
Salvador reveló que el sector privado invierte aproximadamente USD 200 millones al año en seguridad privada para poder operar en el país. Además, denunció que las extorsiones han permeado todos los niveles, desde pequeños comercios que cierran a las 18:00 hasta camiones repartidores que deben pagar “vacunas” para ingresar a zonas conflictivas.
El representante empresarial enfatizó que las restricciones previas ya han dejado huellas en la economía. Por ejemplo, en el sector bananero se estiman pérdidas diarias de USD 301,295 en fruta que no se puede exportar debido a las limitaciones logísticas.
Mientras que en el transporte pesado, cada camión pierde entre USD 300 y USD 500 diarios al no poder cumplir sus rutas logísticas, afectando a una flota de cerca de 200.000 vehículos.
Y, en los puertos, la restricción nocturna genera cuellos de botella, obligando a manejar toda la carga de contenedores en lapsos reducidos de 12 a 14 horas, lo que pone en riesgo los tiempos de las navieras.
Diálogo
Ante el anuncio del nuevo toque de queda que afectará a nueve provincias y cuatro cantones, Luis Alberto Salvador manifestó que el sector productivo se enteró de la medida “como todos, por el tuit del presidente”.
Por ello, han solicitado formalmente a los ministerios de Producción, Interior y Gobierno una mesa de diálogo para construir mecanismos de excepción.
Entre las soluciones propuestas por el empresariado destaca la creación de “corredores logísticos seguros”, donde la carga sea acompañada por la fuerza pública desde su origen hasta su destino en horarios determinados.
“El sector privado ha mostrado una enorme resiliencia, pero buscamos un equilibrio: seguridad y trabajo“, puntualizó Salvador.
Radio Pichincha