El legendario artista estadounidense Prince Rogers Nelson ofreció su última actuación en directo el jueves 14 de abril de 2016 en la ciudad de Atlanta, Georgia.
Aquel emotivo encuentro se desarrolló en el Fox Theater, un recinto con capacidad para 4600 personas. La gestión del evento estuvo a cargo de Lucy Lawler-Freas, de Rival Entertainment, quien organizó las fechas tras recibir un correo electrónico imprevisto a finales de marzo. El espectáculo formaba parte de su gira “Piano & A Microphone”, una serie de conciertos íntimos que el músico solía anunciar de forma sorpresiva, un concepto que ya había pulido previamente en 2014 en el Reino Unido junto a su agrupación 3RDEYEGIRL.
En un inicio, la presentación estaba pactada para el 7 de abril. Sin embargo, esa tarde su representante informó que el cantante sufría de un fuerte cuadro de gripe, lo cual impidió que despegara desde Minneapolis. Pese a la cancelación, sus seguidores no protestaron y, por el contrario, inundaron las redes con mensajes de pronta recuperación.
Finalmente, el show se llevó a cabo el jueves posterior. En el escenario del 14 de abril, Prince apareció luciendo un atuendo de color púrpura. Se encontraba solo, acompañado únicamente por un piano de cola del mismo tono fabricado por la marca Yamaha.
Un repertorio extenso y una salida apresurada
La puesta en escena destacaba por un candelabro y un imponente telón de fondo con la silueta del artista. Durante la velada, Prince deleitó a los asistentes con 43 canciones, incluyendo tributos a leyendas como David Bowie y Bob Marley. La lista de temas comenzó con “Little Red Corvette” y cerró con un popurrí que culminó en “Purple Rain”. Aunque la promotora notó que el músico no se encontraba en plenitud física al llegar, su entrega técnica fue calificada como fenomenal. A diferencia de sus costumbres habituales, el intérprete rechazó celebrar fiestas tras el show. Escoltado por dos guardaespaldas, se dirigió rápidamente al aeropuerto para emprender el viaje de regreso a su hogar.
El traslado a Minnesota se realizó a bordo de un avión privado Dassault Falcon 990. Alrededor de la 1:00 de la madrugada del 15 de abril, a solo 48 minutos de su destino, ocurrió una emergencia médica grave. El control de tráfico aéreo de una ciudad en Illinois recibió un pedido urgente de aterrizaje forzoso. Los registros de audio documentaron la tensión del momento:
“Jet 3990, estamos llamando al aeropuerto de Quad City, esperamos que tengan a alguien esperándolos ahí. ¿El pasajero es hombre o mujer?”

Tras la confirmación de que se trataba de un hombre, la aeronave descendió velozmente unos 13.000 metros en apenas 17 minutos, tocando pista a la 1:18 en Moline, Illinois. Según los informes médicos posteriores, un escolta tuvo que cargar en brazos a un Prince que se encontraba completamente inconsciente.
Debido al estado crítico del artista, los servicios de emergencia procedieron a aplicarle una dosis de Narcan, un fármaco utilizado para contrarrestar los efectos de los opioides y salvar vidas en casos de sobredosis. Veinte minutos después, fue ingresado en un centro de salud cercano, aunque la estadía fue corta: solo diez horas después, el avión despegó nuevamente hacia Minneapolis. Sus agentes contactaron a la promotora para suspender las fechas de conciertos restantes, alegando que el compositor necesitaba reposo absoluto.
Con el fin de mitigar el impacto mediático del aterrizaje de emergencia y ocultar la crisis de salud, el propio Prince publicó en su perfil de la red social Twitter (ahora X) la etiqueta “#transformado”, buscando proyectar una imagen de normalidad ante sus fans. Simultáneamente, su equipo de relaciones públicas sostuvo la versión oficial de que el incidente se debió a una gripe severa que lo aquejaba desde semanas atrás.

La noche del 15 de abril, el músico ya descansaba en Paisley Park, su enorme residencia y estudio de grabación de 6.500 metros cuadrados ubicada en Chanhassen. Pese al incidente, el sábado 16 de abril se dejó ver en público al visitar la tienda de discos Electric Fetus con motivo del “Record Store Day”. El gerente del local, Bob Fuchs, relató que el artista se veía elegante y pasó unos 15 minutos comprando seis álbumes, incluyendo trabajos de Stevie Wonder y Joni Mitchell.
Esa misma tarde, se le vio andando en bicicleta cerca de un centro comercial. Una residente local, Julie Reid, logró fotografiarlo frente a una peluquería y compartió la imagen en Facebook, asegurando a sus conocidos que el músico parecía estar recuperado.
La última fiesta en Paisley Park
Aquella aparente mejoría se celebró esa noche con una reunión en Paisley Park ante unas 300 personas. El fotógrafo Cory Amundson recordó que, tras cesar la música, se escuchó la voz de Prince asegurando a los presentes que, aunque había pasado días difíciles, ya se sentía perfectamente bien.
Posteriormente, mostró a los invitados sus nuevos instrumentos: un piano Yamaha y una guitarra de color púrpura. El artista tocó brevemente el tema “Chopsticks” y pidió a los asistentes que guardaran sus oraciones para los próximos días. Entre los presentes, el DJ Michael Holtz cuestionó internamente los rumores sobre adicciones, recordando que en la propiedad de Prince regían normas estrictas basadas en el veganismo y la prohibición total de alcohol, carne y tabaco.
La agenda del músico continuó el martes 18 de abril, cuando acudió al Dakota Jazz Club en Minneapolis para disfrutar del show de Lizz Wright. El dueño del establecimiento, Lowell Pickett, mencionó que era un visitante recurrente que solía ubicarse en una zona reservada del segundo piso.
Sin embargo, el miércoles 19 de abril su salud empeoró. La cadena CBS informó que debió acudir a un hospital en el área de Twin Cities. Esa noche fue captado saliendo de una farmacia Walgreens cercana a su domicilio, siendo esta la última ocasión en que fue visto con vida.

El trágico hallazgo en el ascensor
El jueves 20 de abril, Prince faltó a una consulta con un especialista en medicina holística. Ante la gravedad de la situación, su personal contactó al doctor Howard Kornfeld, un experto en adicciones a analgésicos de California. El abogado William Mauzy confirmó que se trataba de una emergencia médica inminente, por lo que el hijo del doctor viajó a Minnesota para iniciar un tratamiento de rescate.
Lamentablemente, el plan no llegó a tiempo. La mañana del 21 de abril de 2016, empleados del complejo notaron su ausencia. A las 9:43, tres personas hallaron el cuerpo sin vida de Prince en un ascensor de la planta baja. La llamada al 911 reflejó la angustia de los presentes, quienes incluso tuvieron que buscar correspondencia para confirmar la dirección exacta al operador.
A pesar de que los paramédicos intentaron maniobras de reanimación, el cantante no respondió. A las 10:07 a.m. se confirmó oficialmente el fallecimiento del astro del pop, un hecho que hoy cumple diez años.

Resultados de la investigación y causas del deceso
Los peritajes determinaron que el cadáver estaba vestido, pero el rigor mortis ya estaba presente al momento de la llegada policial. En el allanamiento de Paisley Park, los investigadores decomisaron cientos de pastillas de diversos analgésicos. Tras la autopsia del 22 de abril y la cremación, su hermana Tyka inició los trámites de sucesión, ya que el músico murió sin dejar un testamento.
El 2 de junio de 2016 se reveló que la muerte fue una sobredosis accidental por fentanilo autoadministrado. Se descubrió que Prince tomó pastillas que creía eran Vicodin, desconociendo que eran falsificaciones que contenían el letal opioide sintético. Este consumo estaba ligado a dolores crónicos derivados de sus intensas coreografías usando zapatos de tacón durante décadas.
El abogado Michael Padden afirmó que el artista arrastraba este tipo de consumos desde los años 80 para mantener su nivel de rendimiento. Además, el cantante se negaba a pasar por el quirófano para corregir sus lesiones debido a sus convicciones religiosas como Testigo de Jehová.

En 2018, el fiscal Mark Metz cerró la investigación penal sin presentar cargos, al no poder identificar quién suministró las pastillas adulteradas ni probar que su círculo íntimo conociera el peligro de las mismas.
No obstante, el 24 de agosto de 2018, la familia inició una demanda civil en el Tribunal del Condado de Hennepin contra el médico Michael Schulenberg, la cadena Walgreens y otros centros médicos por negligencia. El caso fue finalmente desestimado en 2020, presuntamente tras alcanzar un acuerdo privado.
Revelaciones recientes: fallos en su memoria
A una década del suceso, BrownMark, exbajista de The Revolution, compartió detalles sobre los últimos meses del genio. Según relató, Prince padecía graves lapsos de memoria a corto plazo. En una ocasión, el cantante invitó a BrownMark a volar a Minneapolis para un proyecto, pero al llegar, Prince no recordaba haber hecho la llamada.
El bajista tuvo que esperar días en un hotel hasta que un encuentro fortuito con el baterista John Blackwell Jr. permitió que Prince reaccionara. Al verse en Paisley Park, BrownMark notó la confusión en el rostro de su amigo.

Según el músico, este deterioro cognitivo era una consecuencia directa de la fuerte dependencia a los opioides que usaba para calmar su dolor. BrownMark concluyó que el orgullo de Prince le impidió reconocer ante el mundo el calvario que vivía en sus meses finales.
Fuente: Fuente