A pocas semanas del inicio del ciclo escolar en la Costa, padres de familia y estudiantes recorren locales de tecnología en el centro de la ciudad para cotizar laptops.
En los establecimientos, realizan comparaciones, ajustes de presupuesto y la búsqueda de equipos que respondan a las exigencias académicas actuales sin representar un gasto que desborde la economía del hogar.
En los puntos de venta visitados en el centro de la ciudad, las consultas se repiten con criterios similares. Equipos funcionales para tareas escolares, con capacidad suficiente para programas básicos y especializados y que puedan mantenerse operativos durante varios años.
En las vitrinas se observan opciones desde $ 325 hasta más de $ 600, con diferencias en función de la memoria, el almacenamiento y el procesador. La mayoría de los compradores se concentran en valores cercanos a los $ 400 y $ 500.
Mariela Ponce, madre de familia, explicó que su decisión de compra está enfocada en el rendimiento del equipo frente a las necesidades académicas de sus hijos. “El tema de la capacidad, la memoria RAM, algo que sea duradero”, indicó mientras revisaba varias opciones.
Señaló que, en su caso, el uso no se limita a tareas básicas. “Mi hija estudia informática y utiliza aplicaciones pesadas, entonces se necesita una laptop que soporte eso”, sostuvo.
Añadió que la compra se proyecta a mediano plazo, con la expectativa de que el equipo pueda mantenerse en funcionamiento durante varias etapas educativas. “Que dure unos tres o cuatro años”, manifestó y agregó que ese tiempo le permitiría cubrir el avance académico sin tener que reemplazar el equipo en el corto plazo.
La búsqueda de laptops duraderas y económicas
En otro de los locales, Claudia Rosero, de 46 años, señaló que su búsqueda está relacionada con el ingreso de su hijo a primero de bachillerato. “Que le dure hasta la universidad, porque aquí la cosa es no gastar más, que sean portátiles y baratas”, indicó.
Explicó que su presupuesto se mantiene por debajo de los $ 600 y que revisa opciones que se ajusten a ese límite sin dejar de cumplir con lo necesario.
Rosero indicó que, además del precio y la funcionalidad, considera las condiciones en las que el equipo será utilizado fuera de casa.
“Yo no quiero que mis hijos estén con miedo a que les vayan a robar, entonces prefiero algo discreto”, manifestó.
Además, señaló que busca equipos que puedan ser transportados sin llamar la atención, lo que también influye en la elección final.
La influencia de la marca y el presupuesto
Mientras tanto, Amira Carrillo indicó que aún se encuentra en proceso de cotización, revisando diferentes locales antes de tomar una decisión.
Detalló que tiene preferencia por equipos de la marca Asus por referencias relacionadas con la durabilidad. “Estoy cotizando todavía, pero algo de unos $ 500”, subrayó, al explicar que su intención es encontrar un equipo que pueda mantenerse operativo durante varios años sin requerir cambios inmediatos.
En los locales, los vendedores confirmaron que la demanda se incrementa en este periodo por el inicio de clases, con mayor salida de equipos de gama media, que permiten cubrir tanto tareas escolares como programas de mayor exigencia.
Un comerciante en las calles Pedro Carbo y Clemente Ballén, Santiago Montenegro, puntualizó que los precios actuales responden a variaciones en el costo de los componentes. “Esta misma máquina hace unos meses estaba en $ 350, ahora está en $ 500”, señaló al referirse a equipos con características similares.
Añadió que estos cambios no se mantienen fijos. “Usted cotiza esta semana y la próxima puede subir un poco más”, apuntó.
Además, expuso que los valores dependen de los proveedores y de la reposición de inventario. Comentó que, pese a estas variaciones, los compradores continúan acercándose a los locales para comparar opciones antes de decidir.
En ese contexto, los compradores ajustan su elección según el presupuesto disponible, priorizando equipos que garanticen funcionamiento continuo frente a configuraciones más elevadas. (I)
Fuente: El Universo