A pesar de que faltan pocas horas para su ejecución, la convocatoria realizada por Rafael López Aliaga para este domingo 19 de abril carece todavía de un itinerario definido. La movilización, que pretende agrupar a simpatizantes en la capital peruana, mantiene en la incertidumbre a las autoridades y participantes sobre el trayecto exacto que seguirá la columna humana.
El líder del partido Renovación Popular y aspirante a la presidencia fundamentó este llamado tras denunciar públicamente supuestas anomalías en los comicios generales. La cita ha sido pactada para iniciarse a las 17:00 en el Campo de Marte bajo la consigna de
«defender la democracia»
. Sin embargo, la ausencia de una hoja de ruta oficial ha dificultado las labores de planificación para la Policía Nacional del Perú (PNP), entidad responsable de garantizar el orden público y la seguridad ciudadana durante el evento.
Durante sus intervenciones, el político ha exhortado a una concurrencia masiva para exigir que se respete la voluntad popular, manifestando enfáticamente que la democracia
«no se suplica: se defiende»
. Bajo el lema central
«Unidos por la democracia. Unidos por el Perú»
, López Aliaga ha instado a la población a abandonar la pasividad frente a los resultados electorales.
Desconfianza en los medios y denuncias legales
Ante las dudas sobre el recorrido, el candidato ha justificado el hermetismo señalando que las plataformas digitales serán el único medio informativo válido.
«Vamos a comunicarnos por redes sociales, porque esa gran prensa no cubre este evento»
, sentenció el dirigente frente a su base de seguidores. Esta falta de transparencia logística ha generado una creciente inquietud en diversos sectores de Lima.

En el plano legal, Renovación Popular ha intensificado sus acciones tras presentar un total de ciento tres solicitudes de nulidad de mesas ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE). Estas impugnaciones se concentran principalmente en la región de Cajamarca, donde los resultados favorecieron a otras agrupaciones. No obstante, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) informó que la gran mayoría de estos recursos legales han sido desestimados por no contar con pruebas suficientes o por incumplir requisitos de forma.
Plazos y acusaciones directas
Durante una reciente manifestación frente a la sede del JNE, el político estableció un plazo de veinticuatro horas para que se anule lo que él denomina un fraude electoral, amenazando con expandir las protestas a escala nacional.
«Nos declaramos en estado de emergencia a partir de este minuto»
, advirtió López Aliaga ante la multitud congregada.
El dirigente de Renovación Popular también apuntó directamente contra el titular de la ONPE, Piero Corvetto, a quien responsabilizó de una presunta manipulación de sufragios. En sus declaraciones públicas, el candidato exigió la captura inmediata del funcionario, reiterando su profunda desconfianza hacia las instituciones encargadas de los comicios.

Posibles repercusiones penales por llamados a la insurgencia
Las tácticas empleadas por el candidato han encendido las alarmas entre expertos jurídicos. La abogada Indira Rodríguez y el exparlamentario Sergio Tejada han señalado que los llamados a la «insurgencia civil», sumados a la oferta de recompensas económicas de hasta 20.000 soles para trabajadores que denuncien irregularidades, podrían encajar en delitos de cohecho y perturbación del orden público, según el artículo 397 del Código Penal peruano.
Por su parte, el equipo de Renovación Popular emitió un comunicado solicitando que cualquier denuncia se canalice exclusivamente por las vías formales para ser entregada a las autoridades. Mientras tanto, la Fiscalía provincial penal de Lima se encuentra analizando los expedientes relacionados con las recientes declaraciones y acciones tomadas por López Aliaga en este contexto de crisis política.
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