El exmandatario estadounidense, Donald Trump, denunció este domingo que el gobierno de Irán quebrantó el pacto de cese al fuego en el estratégico estrecho de Ormuz al realizar disparos contra naves internacionales. A través de un comunicado en su plataforma Truth Social, el líder republicano detalló que las agresiones fueron dirigidas hacia un navío de Francia y un buque de carga del Reino Unido, calificando estas acciones como totalmente intolerables.
A pesar del incremento en la hostilidad, Trump confirmó que una comitiva de Estados Unidos viajará este lunes hacia Islamabad, Pakistán, con el objetivo de intentar destrabar las conversaciones con la República Islámica. Este nuevo acercamiento ocurre tras la determinación de Teherán de clausurar el tránsito en el estrecho de Ormuz, una decisión que para el presidente resulta ilógica, dado que el cerco impuesto previamente por Washington ya impedía el flujo normal.
“Nos están ayudando sin saberlo, ¡y son ellos los que pierden con el paso cerrado, 500 millones de dólares al día! Estados Unidos no pierde nada. De hecho, muchos barcos se dirigen, en este mismo momento, a EEUU, a Texas, Luisiana y Alaska», manifestó Trump. El mandatario responsabilizó directamente al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) por estas provocaciones, señalando que la organización siempre intenta proyectar una imagen de dureza.

Respecto a la propuesta presentada por la Casa Blanca, el mandatario fue tajante sobre las consecuencias de una negativa iraní:
“Estamos ofreciendo un acuerdo muy justo y razonable, y espero que lo acepten porque, si no lo hacen, Estados Unidos va a destruir todas y cada una de las centrales eléctricas, y todos y cada uno de los puentes de Irán. ¡Se acabó la amabilidad!”.
En su mensaje, Trump aseguró que la caída del régimen sería veloz y sencilla en caso de no concretarse el pacto. “Caerán rápido, caerán fácil y, si no aceptan el acuerdo, será un honor para mí hacer lo que hay que hacer, lo que otros presidentes deberían haber hecho con Irán durante los últimos 47 años. ¡Ya es hora de que la máquina asesina de Irán llegue a su fin», sentenció.
Por su parte, el representante principal de Irán en las negociaciones, Mohammad Bagher Ghalibaf, ofreció un balance mediante un mensaje televisado donde reconoció la existencia de “progresos” con la administración estadounidense. No obstante, advirtió que la firma de una paz definitiva es un escenario que todavía se percibe “lejos”. Las discrepancias fundamentales continúan girando en torno al programa nuclear de Teherán y la soberanía sobre el estrecho de Ormuz, factores que ya causaron el estancamiento de la primera ronda de diálogos hace siete días.
Máxima alerta en Pakistán ante la llegada de las misiones diplomáticas
Las fuerzas de seguridad en Islamabad implementaron este domingo un estricto cerco de seguridad en la capital paquistaní. Las medidas incluyen el bloqueo de las vías principales, la cancelación total del servicio de transporte público y la notificación de desalojo en establecimientos hoteleros de alta gama, en previsión del reinicio de las mesas de trabajo entre las potencias en conflicto.
Esta movilización logística ocurre justo antes de que este 22 de abril expire el cese al fuego técnico pactado anteriormente. Aunque el gobierno de Pakistán —que ya fungió como mediador en la cita previa del 11 de abril— no ha dado una confirmación oficial de la fecha exacta, el arribo de equipos de avanzada a la terminal aérea de Nur Khan confirma la inminencia del evento.

La policía local informó que se ha decretado el cierre absoluto de la denominada Zona Roja, afectando también la movilidad en la localidad colindante de Rawalpindi. Hoteles de prestigio como el Serena, sede de los encuentros previos, y el Marriott, han bloqueado sus sistemas de reservas hasta el próximo jueves. Personal del hotel Serena corroboró que se solicitó a los huéspedes actuales abandonar las instalaciones a partir de este domingo para garantizar la seguridad de las delegaciones internacionales.
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